martes, 11 de mayo de 2010

ACRÓPOLIS DE TONINÁ, DE LAS MÁS GRANDES DE MESOAMÉRICA

En trabajos recientes hechos por especialistas del INAH en este sitio maya de Chiapas, se corroboró que esta es una de las edificaciones de mayor altura, con 75 metros.

Lo anterior se determinó a partir de la reciente conformación de un mapa tridimensional del sector noreste de esta zona arqueológica.

Trabajos de consolidación y restauración desarrollados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en la parte norte de la Acrópolis de la Zona Arqueológica de Toniná, en Chiapas, han corroborado que se trata de una de las edificaciones más grandes de Mesoamérica, sólo comparable con otras del área maya ubicadas en Tikal y El Mirador, en Guatemala.

El maestro Carlos Pallán Gayol, responsable del Acervo Jeroglífico e Iconográfico Maya (Ajimaya) del INAH, y quien colabora con el proyecto arqueológico en este sitio, dio a conocer que como parte de la reciente temporada de trabajos en el mismo, se avanzó en la exploración de la sección norte de la Acrópolis que alcanza los 75 metros de altura y que está compuesta por diversas estructuras y terrazas modificadas artificialmente. La Pirámide del Sol, en Teotihuacan, Estado de México, tiene una altitud de 65 metros.

Lo anterior se determinó a partir de la reciente conformación de un mapa tridimensional del sector noreste de esta zona arqueológica maya, luego de la adquisición de terrenos por parte del INAH, labores que permitieron abundar sobre aspectos urbanísticos de esta antigua ciudad, entre ellos, que el sitio prehispánico es más extenso de lo que se creía.

“Toniná es más grande de lo que sospechábamos. Sus pirámides están conectadas por medio de calzadas localizadas en lo alto de las elevaciones aledañas, es decir, no sólo el monte donde se erigió la Acrópolis fue utilizado con fines constructivos”. De esta manera los especialistas del INAH han determinado que el núcleo urbano tiene una continuidad arquitectónica de entre 10 y 12 hectáreas, el doble de las que anteriormente se conocían y que correspondían sobre todo a la fachada sur de la Acrópolis.

“Existen pirámides, estructuras abovedadas, enormes terrazas. Desde el edificio denominado, provisionalmente, IV Noroeste —que tiene 10 metros de altura— se tiene una visual desde el punto más elevado en todo el sitio y se encuentra en un área de acceso restringido. Esta construcción se enlaza mediante una gran calzada, de más de medio kilómetro de longitud, con la Estructura I de Toniná, previamente considerada por el público como la más alta.”

Junto con el doctor Juan Yadeun Angulo, director del Proyecto Arqueológico de Toniná, el experto Carlos Pallán dirigió a un grupo de estudiantes en Arqueología y Posgrado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) que levantó dicho mapa tridimensional donde quedaron registradas las estructuras del sector noreste del sitio, sus dimensiones y su interconexión a través de calzadas artificiales.

El epigrafista, adscrito a la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, comentó que esta instrucción en campo parte primeramente de las aulas, pues tanto el arqueólogo Juan Yadeun como él son los responsables del Curso de Epigrafía y Arqueología de Toniná que se imparte en la ENAH y que actualmente se encuentra en su segunda emisión.

*Fuente. INAH

2 comentarios:

Distance Education Village dijo...

Nos da mucho orgullo saber que estos tesoros arqueologicos de nuestros antepasados se estan develando porque podremos reconectar nuestra historia y nuestra identidad mesoamericana con las grandes realizaciones arquitectonicas y culturales de ese pasado que hasta ahora estaba escondido en la selva.

Vinas-Turalyon dijo...

Y lo que queda por descubrir y estudiar del mundo maya.