sábado 3 de marzo de 2012

La importancia de la mujer en la sociedad mexicana

Las mujeres de alto rango de la antigua Tenochtitlan eran las encargadas de los rituales previos a la guerra, y se desempeñaban como educadoras en instituciones de enseñanzas. Con esta investigación, que será presentada el próximo 3 de marzo, concluirá el ciclo de conferencias conmemorativas al 34° aniversario del hallazgo del monolito de Coyolxauhqui.

Algunos de los deberes que tenían las mujeres mexicas de alto rango al interior de sus hogares, como realizar rituales de guerra para el triunfo de sus maridos y combatientes, o su rol de educadoras en instituciones de enseñanza, como el calmécac y el tepochcalli, serán dados a conocer este sábado en la última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo del monolito de la diosa Coyolxauhqui, que se realiza en el Museo del Templo Mayor.

La investigación, encaminada a profundizar en la educación femenina en la antigua Tenochtitlan, es una de las primeras en abordar esta temática, pues si bien existen antecedentes sobre la instrucción de los mexicas —realizadas por los historiadores y escritores Miguel León-Portilla, Alfredo López Austin y José Rubén Romero—, no había alguna que se dedicara particularmente a las mujeres.

El estudio será presentado el próximo 3 de marzo en dicho foro académico, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) para dar a conocer nuevas investigaciones en torno a esta civilización prehispánica, donde el historiador Miguel Pastrana Flores, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impartirá la ponencia El corazón del hogar. La educación femenina entre los mexicas.

Al respecto, el investigador adelantó que las mujeres mexicas tenían un rol importante, tanto en la cotidianidad y en sucesos relevantes de la familia —como administradoras de los bienes del hogar y dirigentes de rituales al interior del mismo—, así como en el ámbito social, en el que se desempeñaban como educadoras.

“Su papel era de suma importancia, porque complementaba las funciones que el hombre hacía al exterior de la comunidad, como las guerras, las conquistas, los rituales públicos y el cobro de tributos; el sector femenino por tanto se ocupaba de las actividades internas, como los rituales hogareños, los códigos de comportamiento, el arte culinario, la administración de los bienes de la casa y el desarrollo económico de cada familia, al ser las encargadas de la producción de textiles y de diversos productos para el trueque”.

Miguel Pastrana abundó que el sector femenino de Tenochtitlan tenía desde la infancia la obligación de ser “el centro de conciencia y equilibrio de la familia, como lo refiere un fragmento de las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, donde se describe el nacimiento de una niña a quien la partera indica, frente a las demás mujeres de la comunidad, que deberá ‘ser el corazón de su hogar’, en referencia a que la mujer deberá ser el equilibrio y soporte de su estirpe.

“En el caso de las mujeres pillis, que eran aquellas que pertenecían al alto rango social tenochca —y a las que se enfoca el estudio—, éstas estaban destinadas a ser las futuras esposas de jefes guerreros, altos funcionarios y gobernantes mexicas, por lo que recibían dos tipos de educación: la práctica, utilizada para la vida cotidiana, y la ritual, que se desarrollaba en días o circunstancias específicas y, que a su vez, incluían el aspecto religioso”, explicó el especialista del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.

Respecto a la educación ritual, indicó Pastrana Flores, las mujeres debían mantener limpio el hogar y hacer diariamente ofrendas con hule, copal y alimentos, que se colocaban en el altar que cada hogar tenía; así como convocar y dirigir a los demás miembros de la familia a participar en su cuidado y en las oraciones cotidianas.

“Un ejemplo de estas actividades eran los rituales realizados dentro de las casas de los guerreros o cobradores de tributos poco antes de que partieran. La esposa se ponía pintura facial con tizne y se vestía con ropas viejas y maltratadas, buscando que su apariencia fuera de tristeza y angustia; se ofrecían cantos y oraciones a los dioses pidiendo la bienaventuranza de los guerreros y triunfo en sus campañas.
“Al regreso del hombre, la mujer realizaba otro ritual, en este caso de bienvenida, para agradecer a los dioses la victoria y el retorno de su esposo; se ofrendaban guisos finos (con alimentos restringidos a la población común), se utilizaban ropas elegantes con tejidos delicados y diseños hechos con plumas, y en ocasiones se ofrecían algunos de los productos que el combatiente o recaudador de tributos traían de su expedición”.

Por otro lado, la enseñanza práctica que recibían las mujeres pillis se orientaba a fines cotidianos, entre ellos realizar tejidos e hilados finos, y tener una magnifica preparación culinaria que abarcara suculentas comidas hechas con ingredientes exclusivos para personas de alto rango, como la carne de pelícano o el chocolate.

Además, añadió Miguel Pastrana, debían saber los códigos de comportamiento y expresiones del lenguaje corporal según las circunstancias o los lugares (hogar, templo, adoratorio), así como hacer actividades de aseo, como barrer diariamente la casa a primera hora con la intención de “sacar todos los pecados y vicios del hogar”. Al mismo tiempo las pillis se encargaban de la administración de las telas, joyas y alimentos al interior de la casa.

El historiador dijo que a partir de fuentes documentales, como los códices Florentino y Mendocino, textos de conducta o huehuetlatolli (que significa “antigua palabra” o “plática de ancianos”), así como diversos escritos de cronistas españoles, como fray Bernardino de Sahagún, Diego Durán, Jerónimo de Mendieta y Juan Baptista de Pomar, se sabe que los hogares de alta jerarquía de la sociedad mexica eran polígamos, es decir, los hombres tenían diversas mujeres, aunque sólo una era responsable y dirigente de los cuidados y actividades de la casa y el linaje de la familia.

Pastrana Flores añadió que de igual manera, en el texto Historia general de las cosas de la Nueva España, de fray Bernardino de Sahagún, se menciona que las mujeres también asistían a las escuelas mexicas, en un tipo de calmécac (colegio para personas de alta jerarquía) femenino, así como al tepochcalli (para gente común), aunque se desconoce qué se les enseñaba.

Por otra parte, en el Códice Florentino se indica que algunas señoras mexicas se hallaban al interior de los colegios, posiblemente fungiendo como maestras, algo que hasta el momento no se ha corroborado.

“Los niños tenochcas incursionaban en las escuelas entre los seis y nueve años de edad, hasta los 15 o 19, cuando egresaban ya como adultos. Según se lee en dicho códice, al ingresar a los colegios los infantes ‘eran recibidos por ancianas’; en otro apartado se menciona a las mujeres ofrendadoras y ritualistas al interior del lugar, lo que sugiere que tal vez una parte del sector femenino se dedicaba a impartir enseñanzas en dichas instituciones”, comentó el historiador.

Miguel Pastrana continuó que las fuentes históricas antes mencionadas también hacen referencia a la participación de las mujeres dentro de actos públicos religiosos, en los cuales aportaban las ofrendas, pintaban a los involucrados y oraban.

“El tema del papel de la mujer en la cultura mexica es sumamente interesante, pero complejo por la falta de documentación al respecto, puesto que ni los evangelizadores ni sus informantes indígenas lo registraron de manera amplia, aunque sí hacen referencias breves de la vida cotidiana, donde invariablemente ellas eran protagonistas, lo cual es una rica veta de investigación para la historia, la antropología y la arqueología”, concluyó Miguel Pastrana.

La última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo de Coyolxauhqui, se dictará el próximo sábado 3 de marzo a las 10:00 horas en el Auditorio “Eduardo Matos Moctezuma”, del Museo de Templo Mayor, ubicado en la calle de Seminario 8, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Entrada gratuita.

*Fuente. INAH

lunes 6 de febrero de 2012

Actualización de los paseos virtuales

Por fin ! hemos renovado y añadido algo en el blog. Hoy, que tenemos tiempo, hemos recuperado los enlaces de las visitas virtuales a diversos sitios arqueológicos y hemos añadido otros nuevos. De momento todos funcionan así que no perdais la oportunidad de daros una vuelta por Bonampak, Yaxchilán, Calakmul, Palenque, etcétera.

lunes 23 de enero de 2012

Ciclo de conferencias "Religión indígena colonial"‏

El Posgrado en Estudios Mesoamericanos

y el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM

les extiende una cordial invitación a participar en el

Ciclo de conferencias sobre

"Religión indígena colonial",

que impartirán los doctores Sebastian van Doesburg y Michela Craveri

del 23 al 25 de enero de 2011,

de 17:00 a 20:00 hrs.

en el Aula Magna

del Instituto de Investigaciones Filológicas.


ENTRADA LIBRE

martes 13 de diciembre de 2011

Hallazgo sonoro en objetos musicales prehispánicos


Un estudio de arqueoacústica, practicado en 125 instrumentos del área maya, revela que éstos emiten sonidos cuya escala no corresponde a la occidental, llamada “tipo maya”. Se trata de un proyecto emprendido por el INAH, que se aplica a colecciones de objetos musicales del Museo Nacional de Antropología


A partir de estudios de arqueoacústica, física, etnología e incluso ornitología (relativo a las aves), aplicados a 125 instrumentos musicales prehispánicos del área maya, un grupo de investigadores ha identificado que estos artefactos emiten sonidos cuya escala musical no corresponde a la occidental, es decir, tienen una gama propia, que preliminarmente los expertos han definido como “tipo maya”.

Dicha investigación se aplica por primera vez a ese conjunto de objetos, que forman parte de la colección permanente de la Sala Maya del Museo Nacional de Antropología, con la finalidad de recuperar el patrimonio intangible escondido en las cavidades de flautas, ocarinas, silbatos, trompetas y cornos, elaborados en cerámica o con las conchas de caracoles; en la superficie de caparazones (de tortugas) hechos sonar con percusión; en el golpeteo directo sobre tambores o en el sacudimiento de cascabeles y sonajas.

Luego de año y medio de desarrollo de este proyecto, emprendido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), los especialistas han identificado posibles resonancias empleadas por los antiguos mayas, de manera particular en ceremonias funerarias o agrícolas, para atraer la lluvia e imitar o cazar aves.

Es a partir de la ejecución de estos instrumentos prehispánicos, por parte de músicos de conservatorio —que también tocan instrumentos indígenas actuales—, como los investigadores buscan en los entramados sonoros de cada instrumento todas las escalas para hacerlo escuchar, de los cuales efectúan un registro sonoro, mismo que ha permitido identificar rangos entre los tonos y semitonos musicales.Mediante esta metodología, se ha determinado, por ejemplo, que entre las notas sol y sol sostenido emitidas por los artefactos mayas, los rangos detectados no corresponden a la música tocada con la escala occidental, gama que los expertos han definido como un posible tipo de “escala maya”.

Asimismo, se creía que la mayoría de las flautas prehispánicas ejecutaban escalas pentatónicas, es decir de cinco notas, que son las más simples y rudimentarias en la escala musical; ahora se está comprobando que varios de estos instrumentos de viento emiten rangos de sonido mucho más extensos, de manera que su análisis es muy complejo, como el caso de una flauta triple de la cual se obtuvieron 600 rangos sonoros.

El ejercicio anterior, denominado arqueología del sonido o arqueoacústica, es aplicado por primera vez en las colecciones del MNA, como parte de un proyecto emprendido con el fin de “renovar la visión que se tiene de las piezas, a través de estudios recientes auxiliados con la nueva tecnología”.

Diana Magaloni, directora del MNA, detalló que este tipo de piezas del museo están registradas y catalogadas, sin embargo hacía falta un estudio de los objetos que pudieron funcionar como instrumentos musicales, ya que la mayoría de las investigaciones estaban enfocadas en su naturaleza arqueológica, sin considerar los elementos intangibles.

El proyecto de investigación de instrumentos musicales prehispánicos del Museo Nacional de Antropología, es encabezado por Francisca Zalaquett, investigadora posdoctoral del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, quien ha trabajado de manera conjunta con la arqueóloga del INAH Federica Sodi Miranda, especialista en dicha civilización, así como con un equipo de investigadores de ambas instituciones, para estudiar uno por uno los 125 instrumentos musicales que se exhiben en el MNA, en el espacio dedicado a esta cultura prehispánica.

Una vez concluido el análisis de dichas piezas, que lleva 90% de avance, éste continuará con los objetos de este tipo que se hallan en las salas Culturas del Golfo de México y Mexica, dos de las más ricas en instrumentos musicales del Museo Nacional de Antropología. En la primera se calculan alrededor de 200 objetos creados para hacer sonidos, y en la segunda 40.

Francisca Zalaquett recordó que los instrumentos musicales prehispánicos mayas están clasificados por los especialistas en tres grupos: idiófonos (su generador de sonido es el propio cuerpo que vibra, como los cascabeles y las sonajas); membranófonos (suenan a partir de una membrana que vibra, como los tambores que se hacen oír con golpes directos); y aerófonos (suenan con el aire oscilante).

Los aerófonos —detalló— tienen diversas subclasificaciones, hay flautas sencillas, dobles, triples o cuádruples, pueden ser de tubo recto, transversas, globulares, globulares múltiples; también trompetas, elaboradas con caracoles o en forma de caracol con barro o arcilla; ocarinas y silbatos.“En los acervos del Museo Nacional de Antropología hay una gran variedad de todas las clases mencionadas; la investigación de este patrimonio comienza en las fuentes históricas y con los antecedentes del contexto arqueológico en el que fueron recuperadas las piezas, luego se hace un reconocimiento de su estado de conservación por parte de un restaurador del INAH, y cuando es necesario, la antropóloga física Josefina Bautista toma radiografías para analizar de manera colegiada si es posible ejecutarlos y efectuar más estudios para conocer su técnica de manufactura.

“Si el estado de conservación lo permite, y dependiendo del instrumento, éste es tocado por músicos profesionales, como Roberto Carbajal, músico concertista de flauta, actualmente miembro de la Orquesta Sinfónica del Estado de México y estudiante de maestría en etnomusicología, quien ejecuta los aerófonos, utilizando sus conocimientos en técnica de alientos y la educación de su oído, hasta recuperar todas las posibilidades de tonos que pueda emitir cada uno”.

Los instrumentos se tocan dentro de una cabina portátil, diseñada por físicos del Laboratorio de Cibernética de la Facultad de Ciencias de la UNAM, con madera de triplay y una espuma que absorbe el ruido externo, lo que permite grabar las diferentes escalas que alcanzan, sin elementos que distorsionen el sonido.

En el caso de los aerófonos, durante la ejecución en cabina se aplican diferentes tipos de soplidos, mismos que se graban para luego hacer su análisis sonoro y registrarlos en tablas donde se describe el tipo de soplo realizado y qué sonido se emitió en cada caso. El número de resonancias que se llega a ejecutar varía en cada instrumento; por ejemplo, los silbatos han dado hasta cuatro tipos; las ocarinas hasta ocho o nueve; y con las flautas hay más variedad, la flauta triple de la Sala Maya del MNA dio 600 combinaciones.

Este novedoso estudio también se ha realizado en piezas del Museo Regional de Yucatán “Palacio Cantón”, el Fuerte de San Miguel, en Campeche y las bodegas de resguardo de acervos de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, del Centro INAH-Campeche, de la Universidad Autónoma de Yucatán, y de la Zona Arqueológica de Calakmul.

Lo anterior con la finalidad de elaborar tablas de registro de escalas sonoras que ayuden a establecer los patrones sonoros de las diferentes áreas mayas, y poder compararlos con los de los instrumentos que alberga el MNA.

Datos como la representación de un sonido en la iconografía, los tipos de instrumentos musicales y su función en la sociedad mesoamericana ya han sido estudiados por diversos especialistas en fuentes documentales, etnográficas e iconográficas, pero no así el sonido. “En esta investigación se están grabando todos los sonidos posibles que puede emitir cada instrumento, y esa será nuestra aportación”, puntualizó Francisca Zalaquett.

El estudio nos está permitiendo establecer patrones sonoros relacionados con un significado, contexto social y momentos específicos de la vida cultural; con la ayuda de biólogos y ornitólogos también estamos ampliando el conocimiento sobre la relación entre los sonidos y las formas de muchos instrumentos.

“Hay una gran variedad de objetos modelados en barro con forma de animales; por ejemplo, ranas, que se encontraron enterradas como parte de ofrendas agrícolas, porque su canto se relacionaba con la lluvia; y una gran cantidad de especies de aves, como el búho, que se vinculaba al inframundo”, concluyó Zalaquett.

*Fuente. INAH

lunes 5 de diciembre de 2011

Ciclo de conferencias: “Arqueología de las tierras altas y la costa de Guatemala y El Salvador”



El Centro de Estudios Mayas de la UNAM les extiende una cordial invitación para asistir al

Ciclo de conferencias

“Arqueología de las tierras altas y la costa de Guatemala y El Salvador”

Se llevará a cabo los días 7, 8 y 9 de diciembre de 2011, a las 10:00 hrs., en el Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM. La entrada es gratuita y el programa es el siguiente:

Miércoles 7 de diciembre

10:00 hrs.

Raquel Macario (Proyecto Etnoarqueológico Q’umarkaj)

Marie Annereau-Fulbert (Centro de Estudios Mayas, IIFL, UNAM)

“Investigaciones arqueológicas recientes en el sitio de Q’umarkaj, El Quiché, Guatemala”

11:15 hrs.

Sonia Medrano (Proyecto Arqueológico Samabaj)

“Samabaj, un sitio subacuático en el Lago de Atitlán”

Modera: Lynneth S. Lowe

12:30- 12:45 hrs. RECESO

12:45 hrs.

Carlos Navarrete C. (Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM)

“Un proyecto de Arqueología Etnohistórica: las salinas de San Mateo Ixtatán”

Modera: Mauricio Ruiz Velasco


Jueves 8 de diciembre

10:00 hrs

Margarita Cossich Vielman (Posgrado en Estudios Mesoamericanos, FFyL, IIFL, UNAM)

“Análisis tipológico de los malacates de la costa sur de Guatemala"

11:00 hrs.

Edgar Carpio Rezzio (Universidad de San Carlos de Guatemala)

“Estudios recientes sobre las fuentes de obsidiana en Guatemala: importancia en el intercambio prehispánico”

12:15- 12:30 hrs. RECESO

12:30 hrs.

Christa Schieber de Lavarreda y Miguel Orrego Corzo

(Parque Arqueológico Nacional Tak’alik Ab’aj)

"Entre el altiplano y la planicie costera: Tak'alik Ab'aj, la ciudad puente entre el mundo olmeca y maya"

13:45 hrs.

Paul Amaroli (Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador)

“La influencia olmeca en el territorio de El Salvador: una reevaluación”

Moderador: Tomás Pérez Suárez.

Viernes 9 de diciembre

10:00 hrs

Shione Shibata (Departamento de Arqueología, Secretaría de Cultura de El Salvador)

“Investigaciones Arqueológicas en Tazumal (2004-2011), El Salvador”

11:15 hrs.

Marlon Escamilla (Universidad Tecnológica de El Salvador/Universidad de Vanderbilt)

“Las migraciones diaspóricas nahua-pipil del Postclásico Temprano: una aproximación al paisaje cultural de la Costa del Bálsamo, El Salvador”

12:30- 12:45 hrs. RECESO

12:45 hrs.

Federico Paredes (Departamento de Antropología, Universidad de Pennsylvania)

Símbolos locales y dinámicas regionales: la zona nuclear de las cabezas de Jaguar durante el Preclásico Tardío

Modera: Carlos Álvarez Asomoza

Mesa de discusión


martes 1 de noviembre de 2011

Documental sobre Calakmul

Hoy he tenido la suerte de encontrarme con un documental subido en youtube sobre Calakmul. No es un documental cualquiera; realizado y editado (supuestamente en este año o no hace mucho) por el INAH y presentado por el Director de museos del INAH en Campeche muestra algunos de los secretos mejor guardados por el actual Proyecto Arqueológico Calakmul sobre el sitio. Secretos porque hay poca información publicada sobre lo que aquí presentan y mucho menos imágenes o fotos (a no ser que se vaya al Archivo Técnico de la Coordinación, INAH en México D.F.) por lo que fue una gran sorpresa ver que el propio Ramón Carrasco participaba en este proyecto. Sin embargo la realización es bastante mala y la información vertida, en ciertas ocasiones, puede ser discutible, debatible e incluso revatible por el hecho de que el narrador esgrime ideas y teorías que no se amoldan a la información, actual, que tenemos sobre este gran sitio Maya. Dejando esto de lado...creo que lo más importante es poder ver las imágenes interiores de la Estructura II, el espectacular friso de la Sub II-C, la bóveda de arco de cañón corrido (una de los 2 ejemplos encontrados para el mundo Maya), la "falsa cueva"... un lujo poder contemplarlo, de verdad. El friso es una maravilla, mucho más amplio de lo que parece en las imágenes, con una iconografía espectacular y manteniendo restos de policromía, yo tuve la suerte de verlo en vivo, ahora os invito a que lo contempleis vosotros...





viernes 14 de octubre de 2011

Conferencia: “El aporte del abate Brasseur de Bourbourg (1814-1874) a los estudios mayas”,


El Centro de Estudios Mayas

les extiende una cordial invitación para asistir a la conferencia:

“El aporte del abate Brasseur de Bourbourg (1814-1874) a los estudios mayas”,

que será impartida por la Dra. Nadia Prévost,

de la Universidad de Le Havre,

el próximo martes 18 de octubre a las 12:00 horas

en el Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.


Esperamos contar con su asistencia.