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sábado, 9 de noviembre de 2013

Caral celebra el 19 aniversario de su descubrimiento con nuevos hallazgos


La ciudad de Caral, considerada la más antigua de América, celebra el 19 aniversario de su descubrimiento en Perú con nuevos hallazgos sobre su traza urbana al tiempo que avanzan los estudios que señalan que el cambio climático acabó con esta civilización con mas de 5.000 años de antigüedad.

Situada en un área desértica al norte de Lima, entre el valle bañado por el río Supe y el litoral del país, el sitio arqueológico, fue declarado por la Unesco como Patrimonio Mundial en 2009.

Con motivo de esta celebración, durante este fin de semana se realizarán diversas actividades que comenzarán hoy con la inauguración del Museo Comunitario de Supe y con la ceremonia de culto a la Pachamama (Madre Tierra) en Caral, que estará iluminada.

El sábado tendrá lugar el "Catu Caralino" (o feria de productos agroecológicos y artesanales de los pobladores de las provincias de Barranca y Huaura); el festival gastronómico "El sabor de mi tierra"; y el festival artístico cultural o "Runa Raymi".

Al cumplirse 19 años desde que las investigaciones sacaran a la luz los restos de esta civilización, que fue contemporánea de la egipcia y la sumeria, la jefa de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady explicó a Efe que han descubierto una senda a la que han denominado "Calle de Integración Social" porque conecta el área nuclear con un sector de la periferia.

El área nuclear de Caral es el sector principal de la ciudad donde están los edificios públicos más destacados y las viviendas de la elite, mientras que en la periferia se encuentran las viviendas más pequeñas de esta civilización.

En ese sector de la periferia es donde este año han descubierto un edifico público, de menores dimensiones, y una calle que lo conecta con el área nuclear, lo que según Shady demuestra que ambas zonas "han estado en conexión y participando del mismo sistema social y cultural".

La arqueóloga explicó que actualmente están trabajando en once asentamientos lo que pone de manifiesto que esta civilización tuvo "gran prestigio y lo mantuvo por más de 1.000 años" hasta que entró en crisis debido a un "fuerte cambio climático".

Según Shady, en Caral hacia los años 2000-1900 antes de Cristo se produjo un cambio climático que se manifestó primero en terremotos muy intensos, inundaciones muy fuertes a continuación y sequías prolongadas que hicieron que la arena invadiera los campos de cultivo y formara dunas en los valles.

Frente a esta situación "tan crítica donde no había agua en el río y los manantiales se secaron", las poblaciones tuvieron que emigrar o quedarse y morir, aseguró.

Esta es la hipótesis sobre el fin de esta civilización en la que trabaja un equipo multidisciplinario de geólogos y especialistas en ingeniería hidráulica de la Universidad de Florida.

Pero además de promover el conocimiento de esta civilización, actualmente también realizan talleres para fomentar el desarrollo de las poblaciones que vive en el entorno de los sitios arqueológicos.

La arqueóloga también destacó que en el Museo Comunitario de Supe, que se inaugura este viernes, se podrá apreciar la fibra de colores naturales que se ha recuperado de los sitios arqueológicos, donde han descubierto que intervinieron genéticamente diversas plantas y consiguieron cuatro colores naturales de algodón.

En este sentido, Shady explicó que fue una civilización con grandes conocimientos de arquitectura, de ciencia y tecnología, ya que desarrollaron tecnologías antisísmicas gracias a las cuales sus construcciones perduran hasta nuestros días, pese a estar en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde se registra casi el 85 % de la actividad sísmica del mundo.

En Caral también han encontrado conjuntos musicales enteros, lo que "demuestra su complejidad" y la importancia que daban a la música para un desarrollo más armonioso de las personas, que aunque se mantuvo en la historia andina se ha ido perdiendo en los últimos años, según Shady.

Entre los instrumentos musicales que se han encontrado figuran 32 flautas traversas, 38 cornetas, 4 antaras y quenas.

Pese a que cada año se incrementa el número de turistas, Shady lamentó que todavía no se le dé el valor que merece a Caral, que de enero de 2003 hasta agosto de este año ha recibido 428.333 visitantes.

Fuente:eldiario.es

miércoles, 7 de agosto de 2013

Hallazgos que reescriben la Historia de la Civilización más Emblemática de Mesoamérica. HOLMUL: “Un Mundo Celestial entre Dioses y Ancestros”.

Se descubre el friso más espectacular hasta ahora visto. Durante el mes de julio 2013, en Holmul, un yacimiento arqueológico maya precolombino, localizado en el noreste de la región del Petén, se dio a luz una pirámide maya del año 600, ricamente decorada con imágenes de dioses y gobernantes y una larga inscripción dedicatoria.

El hallazgo fue realizado por el arqueólogo guatemalteco Francisco Estrada-Belli y su equipo, durante la búsqueda de indicios relativos a una tumba encontrada en la temporada anterior.

Las investigaciones actuales fueron llevadas a cabo con el aval del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala y financiadas con fondos de la fundación guatemalteca PACUNAM y las fundaciones estadounidenses Alphawood, Maya Archaeology Initiative, National Geographic Society y el aval académico de la Universidad de Boston.

Sobre el hallazgo

El entierro contenía los restos de un individuo acompañado por 28 vasijas cerámicas y una máscara de madera, lo cual llevó a pensar que pudo haber sido un gobernante o miembro de la elite de esta ciudad; sin embargo, indicios relativos a su identidad y las circunstancias históricas en las cuales vivió fueron proporcionados por el reciente descubrimiento del friso decorativo en el edificio asociado a la tumba.

El friso o relieve estucado se extiende por 8 metros de largo y 2 metros de alto en la parte superior del edificio rectangular a unos 10 metros arriba de la plaza. La composición incluye tres personajes principales vistiendo ricos atavíos de plumas de quetzal y jade, sentados sobre cabezas de monstruos witz (cerro).

El personaje central se identifica como Och Chan Yopaat por los signos jeroglíficos en su tocado y en el texto debajo de su imagen. Desde la boca del monstruo central se desprenden serpientes emplumadas de las cuales emergen los ancestros y cerros laterales. Entre ellos están las figuras de dos dioses ancianos, otorgándole al personaje central un objeto identificado por un signo jeroglífico como “primer tamal”.

Arriba de los personajes corre una banda de símbolos astrales conocida como ‘banda celestial’ que indica que las figuras representadas se encuentran en el mundo celestial de dioses y ancestros.

Este es un hallazgo extraordinario que solo una vez se da en la vida de un arqueólogo. Es una gran obra de arte que también nos proporciona mucha información sobre la función y significado del edificio, lo cual era el enfoque de nuestra investigación. Teníamos la esperanza de encontrar algunos indicios sobre el porqué de este edificio y de su entierro pero algo así va mas allá de cualquier expectativa, expresó Francisco Estrada-Belli.

El Friso representa la imagen de dioses y gobernantes divinizados y da sus nombres. El texto dedicatorio abre una ventana sobre una fase muy importante en la historia de la época Clásica, comparte el investigador.

La inscripción se compone de unos 30 signos jeroglíficos en una banda que corre en la base de todo el relieve. El texto, de difícil lectura por su antigüedad, fue descifrado por Alex Tokovinine epigrafista de la Universidad de Harvard y colaborador de este proyecto de investigación. Tokovinine afirma que el edificio fue dedicado por Ajwosaj, rey de la vecina ciudad de Naranjo y vasallo del poderoso Reino Kan.

Además, se afirma en la inscripción que Ajwosaj “puso en orden” una serie de dioses locales y un posible gobernante local, llamado Och Chan Yopaat, “el rayo entró al cielo”.

Este texto afirma muy claramente algo que antes solamente podíamos suponer. Se sabía que Holmul en el siglo quinto tuvo relación con Tikal junto a la llegada de guerreros teotihacanos al área maya. Sucesivamente, suponíamos que Holmul había entrado en la esfera de influencia de Naranjo, la cual había sido involucrada en guerras y alianzas en contra de Tikal, encabezadas por el Reino Kan.

Pues ahora este texto, nos cuenta de una forma muy explícita que Naranjo intervino de una forma directa para establecer una dinastía más aliada al Reino Kan en un centro como Holmul, tan cercano a Tikal (35 km) durante la fase inicial de la época de conflictos con Tikal, en el sexto y séptimo siglo de nuestra era.

El equipo de investigación espera regresar al área en los próximos meses para continuar la investigación y preservar este importante edificio como recurso para el turismo, finalizó Estrada-Belli.

*FUENTE. PACUNAM

domingo, 7 de julio de 2013

Nuevo glifo emblema de la serpiente descubierto en Calakmul

Dentro del marco del IX Congreso Internacional de Mayistas que tuvo lugar en la ciudad de Campeche durante los días 23-29 de junio, Rogelio Valencia epigrafista/investigador que forma parte del actual Proyecto Arqueológico Calakmul, presentó en su ponencia intitulada: "El glifo emblema de la cabeza de murciélago en el Petén", el hallazgo del glifo emblema de la cabeza de serpiente fechado, arqueológicamente, para una fecha anterior de la que se tenía registro en el centro campechano, en torno a comienzos del siglo VI d.C. Esto supone un varapalo para las hipótesis vertidas por los proyectos arqueólogicos de Quintana Roo, los cuales, defendían las teorías de que la dinastía Kaan se asentaba, durante esos momentos, en Dzibanché apoyándose en los descubrimientos que en los últimos años han tenido lugar en dicho centro.

Con este nuevo descubrimiento las incógnitas sobre el asiento, durante el periodo Clásico Temprano, de la dinastía vuelven a surgir y el conflicto entre si fuera Dzibanché o Calakmul la sede principal de los Kaan resurge. Hasta la fecha, la estela más antigua de Calakmul, la E. 114, no mostraba en su registro epigráfico el glifo emblema de la serpiente, si no el del murciélago y no era hasta el Clásico Tardío cuando el registro serpentino aparecía en la ciudad de los montículos adyacentes; sin embargo, este nuevo hallazgo presentado nos abre un panorama político mucho más complejo de lo que pensábamos apuntando hacia unas dinámicas que se salen de los parámetros establecidos para dicho periodo.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Habría más tumbas en Uxul: expertos.

Los directores del Proyecto Arqueológico de Uxul no descartan el descubrimiento de nuevas tumbas en el sitio cuando en Marzo de 2013 inicien una nueva temporada de campo.

Entrevistados por El Expresso luego de su ponencia magistral durante el encuentro internacional: "Los investigadores de la Cultura Maya" celebrado en la UAC la semana pasada, Nikolai Grube y Kai Delvendahl de la Universidad de Bonn, Alemania, refirieron que el descubrimiento del entierro de un príncipe maya al sur del estado fue recibido con mucho interés y entusiasmo por la comunidad académica internacional. 

Al descartar intenciones de exhibir las piezas halladas y toda la ofrenda alrededor del joven príncipe, hijo de un gobernante de la urbe de Calakmul, pero no ligado al trono debido a que aún tienen que pasar por un proceso de investigación y restauración, Nikolai Grube precisó que actualmente están avanzando en la interpretación de los hallazgos y están un poco más seguros de la fecha de la tumba y de la identidad del individuo que está enterrado. Se trata de un joven de sexo masculino que tal vez no fue miembro de la dinastía real o tal vez sea uno de los hijos del gobernante que no podía acceder al trono. 

"Sin embargo puede ser una persona de alto rango , es por eso que se le llama príncipe maya, porque uno de los glifos de la cerámica explícitamente tiene la palabra para príncipe, dijo." Refirió que la tumba data del año 720-730 d.C., y coincide con el periodo en el que Uxul estaba bajo el dominio de Calakmul. Reveló que todas las piezas halladas se encuentran en resguardo del centro INAH-Campeche y se requiere un trabajo serio de restauración.

"Son piezas sumamente frágiles que tienen una capa de estuco...hay que proteger las piezas, tienen que venir especialistas expertos en cerámica. Pero todo este proceso puede dilatar meses o hasta dos años de trabajo." Señaló al descatar que la ofrenda mortuoria pudiera ser exhibida en corto plazo. Dijo, sin embargo, que cuando llegue el momento, no sólo serán mostradas en Campeche sino que hasta pueden formar parte de exhibiciones internacionales sin dejar de pertenecer a esta entidad.

"Toda esta información fue recibida con mucho interés internacionalmente porque se trata de un conjunto de cerámica como no se ha encontrado en otras tumbas que tienen cerámica pintada, es por eso que fue el interés muy grande estando este hallazgo en discusión entre colegas de Estados Unidos, Europa y mexicanos", concluye el experto alemán.

*Fuente. http://www.expresocampeche.com/2012/11/20/habria-mas-tumbas-en-uxul-arqueologos/

 

viernes, 16 de noviembre de 2012

VESTIGIOS EN DZIBANCHÉ REBATEN “COLAPSO MAYA”

VESTIGIOS EN DZIBANCHÉ REBATEN “COLAPSO MAYA”

Restos de estuco y estudios de ofrendas revelan que la ciudad fue habitada hasta el siglo XIII, y no hasta el XI, cuando se cree se abandonaron las urbes de las Tierras Bajas
Entre los descubrimientos realizados por el arqueólogo Enrique Nalda, destacan un mural de estuco en relieve con policromía, que alude a la antigua dinastía Kaan

Un mural de estuco en relieve con policromía, que refiere a una de las dinastías mayas más antiguas e importantes de la antigua ciudad de Dzibanché, en Quintana Roo, así como fragmentos de estuco, forman parte de los últimos descubrimientos registrados el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), que revelan que dicho lugar fue habitado hasta el siglo XIII, y no hasta el XI, durante el llamado “Colapso Maya”, cuando se cree fueron abandonadas por completo las urbes de las Tierras Bajas.

Los hallazgos son dados a conocer luego de que especialistas reanudaron hace unos meses las investigaciones que el arqueólogo Enrique Nalda (1936-2010) efectuaba en esa antigua urbe maya, y quien durante sus últimas exploraciones encontró restos humanos y decenas de objetos de ofrendas, entre los que destaca un punzón de hueso labrado con la escena de un sacrificio humano.

Dzibanché es una ciudad que se ubica en el sur de Quintana Roo, en el municipio de Othón P. Blanco, asentada en 40 kilómetros cuadrados dentro de la selva; se conforma de cuatro conjuntos arquitectónicos: Grupo Principal de Dzibanché, Tutil, Complejo Central y Acrópolis de Kinichná. El asentamiento tuvo su mayor auge en el periodo Clásico (250-1000 d.C.), durante el cual gobernó la dinastía Kaan, una de las más antiguas e importantes de toda el área maya.

La arqueóloga Sandra Balanzario, responsable del proyecto de investigación en Dzibanché, informó que los datos que arrojan estos descubrimientos indican que esta ciudad estuvo habitada hasta el periodo Posclásico Tardío (1200-1550 d.C.), “lo cual es relevante porque nuestras investigaciones anteriores apuntaban a que la ocupación solo había llegado hasta el Clásico Terminal (800-1000 d.C.)”.

Destacó que entre el conjunto de objetos encontrados, sobresale una vasija del Clásico Tardío que fue matada (rota intencionalmente) durante un ritual en la época prehispánica, y depositada como ofrenda; la pieza esta decorada con iconografía que hace referencia a uno de los hermanos de Testigo Cielo, uno de los más importantes gobernantes de la dinastía Kaan.

Esta vasija —que ya ha sido rearmada en 70 por ciento— junto con iconografía de los dos murales, la decoración de estuco y los aplanados con glifos asociados a tal dinastía, indican una continuidad de dicha estirpe en esa urbe maya. “Esto es relevante porque la información que teníamos nos decía que la dinastía Kaan se asentó en Dzibanché en el periodo Clásico, y que para el Clásico Tardío (600-800 d.C.) emigró a Calakmul, pero después de este descubrimiento sabemos que hubo una continuidad, parte de la familia se quedó en Dzibanché para controlar la ciudad”.

Sandra Balanzario indicó que luego de dos años de haber quedado interrumpido el proyecto de investigación en el mencionado sitio, debido a los requisitos académicos que se debían cubrir para dar continuidad a los estudios de uno de los más importantes investigadores del área maya, en agosto de este año se reanudaron los trabajos en Dzibanché cuya primera temporada da prioridad a la restauración y consolidación de las áreas descubiertas por Nalda entre 2008 y 2009.

La arqueóloga del Centro INAH-Quintana Roo recordó que el objetivo de la última exploración de Nalda era encontrar las casas que habitó la gente de Dzibanché, porque ya había descubierto las áreas ceremoniales y edificios con cámaras mortuorias, por lo que decidió buscarlas en dos conjuntos arquitectónicos cercanos al área monumental que no habían sido excavados.

“La sorpresa que se llevó fue que en uno de los conjuntos, en lugar de casas habitación descubrió cuatro palacios destinados a la administración de la ciudad, el equivalente hoy a la Secretaría de Hacienda; 70 por ciento de sus espacios conservan fragmentos de estuco con pintura policromada y grafitis, algunos con glifos de la familia Kaan, y algunas cenefas de color rojo.

Tales edificaciones, abundó, se localizaron en el área conocida como Pequeña Acrópolis, donde también se descubrieron materiales arqueológicos que no estaban asociados a la actividad doméstica, sino que integraban ricas ofrendas de 700 años de antigüedad: objetos de concha, tumbada (aleación de cobre con oro), oro, cerámica polícroma, cuentas de jade, materiales orgánicos como semillas con restos de carbón y madera.

“También se hallaron los restos óseos desmembrados de cuatro individuos que parecen haber sido sacrificados, junto con incensarios efigie, matados (rotos) en el momento del ritual; cuchillos de pedernal y de obsidiana, restos de animales y un punzón de hueso grabado con una escena de extracción de corazón en la que se aprecia a un sacerdote en la escena del sacrificio”.

Sandra Balanzario detalló que los objetos que integran las ofrendas por lo general se encuentran en cámaras mortuorias pero “en este caso los mayas los depositaron dispersos en las ruinas de los cuatro palacios, que ya estaban en desuso; “pensamos que se pudo tratar de un ritual realizado en un momento de crisis para hacer alguna petición o bien como despedida para marcar un cambio político”.

En otro conjunto arquitectónico donde Enrique Nalda buscó evidencias residenciales, la Plaza Pom, el arqueólogo corroboró que se trata de un área habitacional que fue ocupada por la elite (en el periodo Clásico), caracterizada por la construcción de banquetas en el interior de las habitaciones. Además, halló materiales arqueológicos de molienda, cerámica policromada asociada con actividades domésticas y en uno de los edificios conocido como Palacio Sur, se descubrió un mural en relieve de estuco con pigmentos rojo, azul, verde, amarillo y negro.

“Lo importante del mural es que nos da una idea de la decoración de los edificios de esta plaza de elite. Tiene la representación de una serpiente con el cuerpo extendido y las fauces abiertas, sobre su cuerpo lleva personajes de los que solo se conservaron brazos y manos.”

Por su cercanía al área monumental de Dzibanché, los arqueólogos piensan que puede ser la residencia de la familia Kaan. Cerca de ahí, en el Templo de los Cormoranes, el equipo de Nalda descubrió otro mural de estuco en relieve con policromía, elaborado en el periodo Clásico; su iconografía representa la montaña sagrada, en la que se describe el origen y da legitimidad a dicha dinastía, apuntó Balanzario.

Este segundo mural se halló en uno de los costados del Templo de los Cormoranes, que solo había sido excavado por el frente, donde Nalda, en 1995, descubrió la tumba de Testigo Cielo; la obra fue cubierta con un muro en talud por los mayas en el Posclásico Temprano (1000-1250 d.C.), por eso se conservó.

“Dicho mural —con tonos azul y verde— actualmente está en proceso de limpieza para eliminar las capas de cal que se le pusieron luego de su descubrimiento en 2008-2009; previamente se le colocaron morteros de cal y arena para su consolidación y se techó para evitar daños por agentes ambientales. Mientras que la obra de la Plaza Pom recibe baños de cal para conservarlo mientras comienza su intervención en este mes de noviembre”, abundó la arqueóloga Sandra Balanzario

Concluyó que además “dos restauradoras trabajan en la limpieza y consolidación de los fragmentos de murales de la Pequeña Acrópolis, y también se colocan techumbres de palma de guano para proteger los estucos de la lluvia y la acción directa del Sol”.

*Fuente. INAH

viernes, 26 de octubre de 2012

Tak'alik Ab'aj: ¿descubrimiento de la tumba del gobernante maya más antiguo?

The team of the Archaeological National Park Tak’alik Ab’aj –after 10 years of continuous searching- finally was lucky to find the second royal burial, which is particularly interesting, as its pattern differentiates from the first and it is quite more ancient. Among the findings are unique amazing miniature beads -hundreds of them- of the precious Olmec blue jadeite and apple green (imperial) jadeite, still in position indicating that they were sewn on cloth or leather, embroidered on the bracelets, and anklets, -and even more splendorous- on the loincloth

The site.
The site lies in the southwest of Guatemala, about 45 km (28 mi) from the border with the Mexican state of Chiapas and 40 km (25 mi) from the Pacific Ocean. Tak´ alik Ab´aj is representative of the first blossoming of Maya culture. Tak'alik Ab'aj' means "standing stone" in the local Kíche´ Maya Language.
The Royal Vulture Ancestor
The calibrated radiocarbon date is 2 SIGMA CALIBRATION: Cal BC 770 to 510 (Cal BP -before present 2720 to 2460, courtesy of Mr. Cernikovsky’s group of 40 friends of archaeology), confirms the date 700 to 400 before Christ based on the stratigraphic and ceramic data. This date corresponds to the 2nd. Part of the Middle Preclassic, Phase Nil, which has been defined as the epoch of transition from the Olmec to the early Maya representation at Tak’alik Ab’aj and situates this burial at the beginning or dawn of the Maya era, and for that reason can be considered the most ancient royal Maya burial with such an sophisticated apparel found in Mesoamerica.


The finding: 

Burial No. 2 of Tak'alik Ab'aj “K'utz Chman” (Vulture Ancestor/Lord) is situated at the beginning or the dawn of the early Maya era and can be considered the most ancient royal Maya burial with such sophisticated apparel found in Mesoamerica.
The continuation of the excavations following the context of Offering “Las Muñecas” (Dolls) in the central area deep inside Structure 6 at Tak’alik Ab’aj gave place to a discovery which very well can be labeled as the maximum exponent of the archaeological discoveries of the present year 2012 of the 13 Baktun.
This burial is located in a north-south oriented hole dug in the middle preclassic version of Structure 6, immediately south of the Offering the Ancestor Necklace “Collar del Ancestro”, Ancestor Necklace, discovered also last year. The apparel of this second burial, which -as the first one- does not present conserved bones, contains relatively few vessels, but the wonderful six feminine figurines of Offering “Las Muñecas”, and the amazing miniature beads -hundreds of them- of the precious Olmec blue jadeite and apple green (imperial) jadeite, still in position indicating that they were sewn on cloth or leather, embroidered on the bracelets, and anklets, -and even more splendorous- on the loincloth.
This loincloth is unique, with miniature jadeite bead embroidered, loincloth found in situ in Mesoamerica. No other jadeite embroidered loincloth has been found so far.
The necklace, with special forms of beads similar to those found in the Olmec area, has a unique central piece: a so called “standing winged figure” or “celt with bird head”, analogous to the various pieces of the collection at the Museum of Costa Rica, and a piece from the Massive Offering at the site Cerro de Las Mesas, situated at the opposite end in the zone of the Gulf of Mexico, drawing herewith the ancient long distance trade route from the Tehuantepec Isthmus and along the Pacific Coast.
This pendant portraits a human figure with bird head, very likely a vulture, which may represent an early version of the “ajaw” (lord) title, as found at Altar Shook and Stela 1 from the site El Portón, and at Monument 13 from La Venta, which later evolves towards the miniature ceremonial heads of jadeite mosaics.
This burial is of great importance considering the connection with the long distance commercial route passing along the Pacific Coast and the apparent sociocultural development towards regional centers in this geographic region and it provides the opportunity to establish degrees of similitude and/or contrast differences in cultural features and its diffusion. This finding goes more than 2500 years back -to the beginning or dawn of the Maya era-, and can refer to one of the first Maya rulers at Tak’alik Ab’aj, which as a vanguard did the first step from the representation of the Olmec world towards the innovation of the early Maya world view. As well he could be referred to affectionately as one of the first early Maya with Olmec habits still.
 Who has discovered the oldest Royal Mayan Tomb so far?
In 2010 at burial number one of Chiapa de Corzo, Mexico a tomb was discovered, which includes Olmec and Zoque traits. The tomb dated approximately 900 B.C, it was not denominated “Maya” by the researchers, it was it was denominated “Zoque” and that is how the scientific papers call it. The team of scientist claimed it was the oldest Mesoamerican tomb of such relevance.
The researcher Lynneth Lowe says in an interview with the National Institute of Anthropology and Historia of Mexico (Newsletter) published on September 12, 2012, that the findings are evidence of the importance and complexity of the Zoque culture, which has not been sufficiently valued due, perhaps, to its early development.Source: http://www.inahnoticias.mx/boletin1.php?id_boletin=844
A lively discussion is already in place regarding the topic, teams of researchers in Mexico and Guatemala are analyzing the complex interconnections of these sites.



viernes, 5 de octubre de 2012

Descubierta la tumba de la Kalo'mte' Lady K'abel




Estelas 33 y 34 de El Perú, a la derecha se representa a la señora K'abel, princesa de Calakmul , ajaw y Kalo'mte' de El Perú

Un equipo de arqueólogos de la universidad de Washington University in St. Louis dirigidos, entre otros, por el doctor D. Freidel ha dado a conocer el descubrimiento de la supuesta tumba de la princesa K'abel de Calakmul quien fue enviada por Yuhkno'm Ch'e'n II a Waka', El Perú, para casarse con K'inich B'ahlam II y así asentar los lazos beneficiosos entre la dinastía Kaan y los ajaw gobernantes de Waka', uno de sus principales aliados durante el periodo Clásico Tardio (alrededor del año 672 d.C.). Sus títulos denotan la importancia que tuvo esta mujer, Ix Kaan ajaw y Kalo'mte', "señora de Kaan y Kalo'mte'" quien gobernó en Waká junto con su marido y sin él, durante al menos 20 años. El hallazgo se produjo en el entierro 61 de la ciudad en la cual todavía queda mucho por estudiar. Destaca el descubrimiento de un pequeño objeto de alabastro tallado con glifos que todavía conservan pigmentos de color rojo y en los cuales se identifican el título, el nombre y el lugar de procedencia de la gobernante. A continuación os dejamos el video reportaje del presente hallazgo.
Inscripciones glíficas que identifican a la señora K'abel






Entierro 61

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ingreso a la posible tumba de uno de los primeros gobernantes de Palenque.

Un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Antropología e Historia ingresó por vez primera a una cámara funeraria descubierta hace 13 años en Palenque, Chiapas, la cual podría contener los restos de uno de los primeros soberanos de esa antigua ciudad: K'uk Bahlam I, que ascendió al poder en 431 d.C., y fundó la dinastía a la que perteneció el célebre gobernante maya Pakal.

El espacio se halla al interior del Templo XX de esa zona arqueológica de Chiapas; podría contener los restos del fundador de la dinastía a la que perteneció el gobernante maya Pakal. La exploración y recuperación de materiales arqueológicos comenzará después de estabilizar la pintura mural que decora el espacio funerario.

*Fuente. INAH

viernes, 29 de junio de 2012

Maya Scholar Deciphers Meaning of Newly Discovered Monument That Refers to 2012

**Antes que nada comentar a título personal que la noticia para mí está confusa. Deben faltar datos o algo se le ha escapado a quien firma el artículo porque aunque es verdad que el desciframiento de los glifos en La Corona están dando lugar a una reinterpretación de la "actividad política" de los mayas del periodo Clásico y, sobre todo del Clásico Tardío, desde que se identificó con el antiguamente llamado Sitio Q, en esta noticia en particular no se presenta nada "nuevo". Sí, en la parte final se vuelve a repetir los hallazgos del equipo de Stuart y Saturno en Xultún que nos hablan de un calendario que va más allá del conocido como Bak'tún 13 (y por cierto aunque creo que no se menciona en la noticia, el posible desciframiento por otro investigador del raro ciclo de 819 días registrado también en Palenque y Yaxchilán).

Lo novedoso que aquí presentaban es otra relación de la fecha del 21 de Diciembre de 2012, el 13.0.0.0.0 4 ajaw, 8 kumk'u, fecha era maya, registrada en La Corona y que la relacionaba con Calakmul y con un hecho fundamental para el contexto histórico de las Tierras Bajas mayas, la muerte del k'uhul ajaw, Yuhkno'm Yich'aak K'ahk, conocido como Garra de Jaguar o Garra de Fuego, de Calakmul. Si bien, yo, leyendo la noticia, no pude encontrar ese vínculo entre el Bak'tún 13 con el título que se le otorga en el monumento al ajaw de Calakmul de: "señor de 13 k'atunes", al referirse a un evento ocurrido en un K'atún 13, ni tampoco encontré novedoso que se explique que dicho ajaw, posiblemente, no murió en Tikal o debido al enfrentamiento contra Tikal del 695 d.C., como se afirmaba en tiempos de L. Schele...puesto que el descubrimiento de la Tumba 4 de la E.II de Calakmul por el equipo del PAC dirigido por Ramón Carrasco puso en duda dicha afirmación al descubrirse, entre otros restos de ajuar, un plato que acompañaba al cuerpo en el que se podía leer: u-lak yukhno'm yich'aak k'ahk'--> "es el plato/su plato de...".
Ahí van mis dudas que supongo que son debidas a una mala traducción del artículo o peor, falta de datos en la noticia...sin embargo es de interés por los hallazgos que en La Corona se están realizando y que gracias a la financiación de la Tulane se seguirán realizando. Y por supuesto, lo más importante y novedoso y que debía resaltar en la noticia es el descubrimiento de un nuevo monumento que nos habla del k'uhul ajaw de Calakmul ejerciendo su poder al visitar La Corona (29 de enero del 696 d.C.) en una fecha que va más allá de la que hasta ahora teníamos como último registro, 9.13.2.17.1, 3 Imix, 19 Kumk’u, que equivale a 9 de febrero de 695 d.C registrada en Uxul.

La noticia se acompaña de un video que podeis ver siguiendo el enlace que he añadido en la parte inferior de la misma.

A publishing and entertainment empire has arisen around the supposed Mayan “end date” of December 21, 2012. But a second reference to the date, discovered only recently in Guatemala by a team including UT’s David Stuart, further debunks the theory that the Maya expected the world to end. In this slideshow, including images from National Geographic, see the discovery at La Corona and read how the Maya used the date simply as “a literary device.”
Archaeologists working in the jungles of Guatemala have discovered an ancient Maya text that refers to the so-called end date of the Maya calendar, Dec. 21, 2012. The hieroglyphic inscription was unearthed in April at the ruins of La Corona, located in the dense rainforest of northwestern Guatemala, and deciphered by David Stuart of The University of Texas at Austin during his research at the site in May.
The text is one of many found this year by an international team led by archaeologists from Tulane University and the Universidad del Valle de Guatemala. Among their discoveries are portions of the longest text ever discovered in Guatemala, carved on multiple staircase steps and recording 200 years of La Corona’s history, now being closely studied by Stuart and his colleagues. The discovery, perhaps the most significant hieroglyphic find in decades, was announced at a news conference held this morning at the National Palace in Guatemala City.

The stone referring to the year 2012 was carved to commemorate a royal visit to La Corona (which the ancient Maya called Saknikte’) by the ruler Yuknoom Yich’aak K’ahk’ from the great Maya capital of Calakmul on Jan. 29, 696 A.D. Before the discovery, this ruler was thought by scholars to have been killed in battle, when Calakmul was defeated by its great rival, Tikal. But the new find makes it clear that Yuknoom Yich’aak K’ahk’ was visiting allies — such as La Corona — in the wake of this defeat, possibly soothing their fears after such a significant military loss.
Why the reference to the year 2012? “The reason mostly has to do with the cosmological dimensions of ancient Maya politics and kingship,” says Stuart. “Calakmul’s king had only recently celebrated an important ending of 13 K’atun calendar cycle, in the year 692 (9.13.0.0.0), and in this text he is called a “13 K’atun lord.” The scribe has used this important ritual fact to project forward to when the next higher period of the Maya calendar will also reach 13 — a sacred Maya number — which will come on Dec. 21, 2012 (13.0.0.0.0).”
It is in this context that we have only the second reference to the “end date” in the entire corpus of ancient Maya writing, according to Stuart. This text uses the 2012 date to put this king’s troubled reign and accomplishments into a larger cosmological framework.

“This new evidence suggests that the 2012 date was an important calendrical event that would have been celebrated by the ancient Maya; however, they make no apocalyptic prophecies about it whatsoever,” says Marcello Canuto, director of Tulane’s Middle American Research Institute and co-director of the excavations at La Corona. Since 2008, Canuto and Tomás Barrientos of the Universidad del Valle de Guatemala, have directed excavations at La Corona. Stuart was part of a 1997 expedition that first explored and documented the ruins, when he named it La Corona (“The Crown”) after a distinctive building seen in the forest there — a line of five closely spaced small pyramids.

Stuart’s decipherments at La Corona come shortly after another significant find announced earlier this year — the discovery of a painted structure at the ruins of Xultun, Guatemala, containing what is thought to be the work space of a scribe or calendar priest. Stuart collaborated with William Saturno of Boston University, who directs the Xultun excavations, to decipher the unique paintings found on the walls of the small structure.
“I was at the ruins of Xultun when the paintings were initially discovered in 2010 and also during spring break this year,” Stuart says. “As the paintings were being uncovered in 2011, I was sent scans and photographs of the images and began deciphering the mathematical and astronomical tables last summer.”
The structure is covered with tiny red and black numbers and hieroglyphs, unlike any seen before at other Maya sites. These appear to be notations, written by the scribes as they were working and carrying out calendrical calculations, similar to a modern mathematician’s office whiteboard. Some numbers appear to represent the various calendrical cycles charted by the Maya — the 260-day ceremonial calendar, the 365-day solar calendar, the 584-day cycle of the planet Venus and the 780-day cycle of Mars, reports lead excavator Saturno. Saturno and Stuart reported their findings in a paper they co-authored for the journal Science titled, ”Ancient Maya Astronomical Tables from Xultun, Guatemala.”
Stuart’s main contribution was to read and reconstruct the numbers, many of which were poorly preserved. He also identified the nature of the tables as ancient tools for calendrical calculations, including lunar cycles. Finally, he carefully copied the texts so colleagues and future scholars can also study them. His field time in March involved working directly with the paintings and texts before they were closed and eventually reburied — the best means of ensuring their preservation in the remote jungle.

“It was incredible being in an ancient room where scribes and calendar priests were once working on their calculations, perhaps even discussing them,” says Stuart. “The day after I reconstructed the very damaged lunar table from Xultun, I shared the exciting news with undergrads who were in the UT study abroad program in Antigua, Guatemala.
“As a fun exercise, I had the students figure out the how the ancient Maya would have written each column in the table, using bars and dots. On the whiteboard in our classroom we wrote the table as it would have originally looked — 27 columns of Maya numbers. It was the first time it had ever been reconstructed visually, and it was a really special moment.”
Stuart is the David and Linda Schele Professor of Mesoamerican Art and Writing at The University of Texas at Austin. He is the author of the popular book on the Maya calendar,The Order of Days: The Maya World and the Truth about 2012.” Stuart’s research is supported by the Schele research fund from the College of Fine Arts at The University of Texas at Austin and through the Casa Herrera research facility in Guatemala, where he does much of his work throughout the year.

*FUENTE. http://www.utexas.edu/opa/wordpress/know/2012/06/28/la-corona/

http://link.brightcove.com/services/player/bcpid42804654001?bckey=AQ~~,AAAABvaL8JE~,ufBHq_I6FnyW5vEkcwl_fb_9itzlU5tt&bctid=1711160208001

domingo, 17 de junio de 2012

Se cumplen 60 años del descubrimiento de la tumba de Pakal

Considerado como uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX en América, el hallazgo de esta cámara funeraria al interior del Templo de las Inscripciones, en Palenque, se registró el 15 de junio de 1952. El espacio mortuorio del gobernante maya K'inich Janaab Pakal, fue descubierto por el arqueólogo Alberto Ruz Lhuiller.

Fuente, INAH.

sábado, 9 de junio de 2012

Exhiben entierro milenario de gobernante maya

Los enseres mortuorios que acompañaron al señor Kalom ´Uk´uw hace más de 1,000 años, se exhiben por primera vez en el Museo del Pueblo Maya, en Dzibilchaltún, Yucatán. La pieza más importante de este entierro prehispánico es un hueso de venado grabado con un texto de doce bloques de jeroglíficos, considerada la inscripción más completa del sitio
Los enseres mortuorios que acompañaron hace más de 1,000 años al señor Kalom ´Uk´uw, gobernante maya de la ciudad prehispánica de Dzibilchaltún, en Yucatán, cuyo entierro fue descubierto en 1994 por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), se exhiben por primera vez reunidos en un montaje que explica la importancia de este personaje y los orígenes del nombre de dicha urbe.

Los objetos forman parte de los nuevos acervos que presenta el Museo del Pueblo Maya de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, reabierto al público hace unas semanas, luego de un proceso de reestructuración mediante el cual se actualizaron sus contenidos y museografía.

Una de las piezas más importantes del ajuar funerario en exhibición es un hueso de una especie pequeña de venado (yuc) —de apenas 20 cm de largo—, que tiene impresa en bajorrelieve una escena alusiva al inframundo, y un texto de 12 bloques jeroglíficos escritos en doble columna.
El arqueólogo del Centro INAH-Yucatán Rubén Maldonado, quien descubrió el entierro, explicó que la imagen grabada en el fémur de venado representa una escena de muerte e inhumación, en la que se alude al aspecto mítico y antropomorfo del jaguar del inframundo.

El texto jeroglífico sigue el patrón de los “rótulos de nombre”. En los primeros bloques, la escritura indica el objeto, denominado ú-hach-ih bak (el hueso raspado de) y el nombre del dueño, que consta de cuatro signos con valor fonético (deferencia relevante en el sistema de sonidos de dos idiomas): kalom, que significa “el que abre”, de acuerdo con el arqueólogo Maldonado, un título que se atribuye a Chaac, dios maya de la lluvia; el siguiente glifo se compone de tres signos que se leen ´u-k´u-wi, donde uk significa llorar, beber o tener sed.

El nombre completo se refiere al dios Chaac como abridor de las nubes para que caiga la lluvia, y probablemente alude a la función de su portador como sacerdote o chamán hacedor de lluvia, explicó el especialista.

Además del nombre del gobernante de las tierras bajas del norte (Kalom ´Uk’uw), el hueso de venado contiene el glifo emblema del sitio de Dzibilchaltún, cuyo símbolo —hasta la fecha— sólo se ha localizado en tres textos, uno de los cuales corresponde a esta pieza.
Rubén Maldonado abundó que el glifo emblema de Dzibilchaltún es uno de los de mayor importancia, porque permite una reconstrucción del panorama histórico del periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.) del noroeste de la península de Yucatán.

A decir del arqueólogo, esta pieza con jeroglíficos es altamente significativa, porque la inscripción es la más completa encontrada hasta el momento Dzibilchaltún, y prueba además que los gobernantes del norte de lo que hoy es el área maya, seguían patrones funerarios semejantes a los que practicaba la nobleza de la zona sur de esta antigua civilización.
El hueso de venado fue colocado en el entierro quebrado en dos partes, dentro de la olla que contenía los restos cremados del soberano. Un fragmento en el fondo de la vasija, y el otro encima de los restos óseos de Kalom ´Uk´uw. Actualmente se exhibe completo como una sola pieza, luego de haber sido restaurado por expertos del INAH.

El investigador Rubén Maldonado comentó que en la nueva museografía del Museo del Pueblo Maya también se presentan cinco de las 20 vasijas que integraban dicha ofrenda; una de ellas es la que contenía los fragmentos de huesos y cenizas del gobernante incinerado.

El señor Kalom 'Uk'uw es el gobernante mejor conocido de Dzibilchaltún. Se sabe que dirigió los destinos de la urbe maya por lo menos durante un periodo de 20 años, a fines del siglo VIII o principios del IX, anterior a 840 d.C. Su nombre está identificado en tres elementos del sitio arqueológico: en el hueso de venado con jeroglíficos, en un dintel y en el monumento denominado Estela 19.

La Estela 19 también se exhibe al público, al lado de las piezas de la ofrenda funeraria; tiene grabada la representación del gobernante acompañado por los glifos de su nombre. La pieza data del periodo Clásico Tardío y fue elaborada en piedra caliza.

En dicha estela el soberano se ve de perfil y luce un tocado que representa al dios Chaac, acompañado de una hilera de glifos con una inscripción que refiere el nombre de Kalom ´Uk´uw Chan Chak, gobernante de Ch´iy Chan Ti Ho´.

Además se exhibe el cajete con el que estaba tapada la vasija que contenía los restos del dignatario. Es un recipiente de cerámica policroma, procedente del área maya del Usumacinta, en su exterior tiene plasmado a un personaje de alto rango, de cuya boca sale una voluta y en la mano derecha sostiene un signo que alude a  una estrella.

El entierro del señor Kalom ´Uk´uw se localizó durante las exploraciones efectuadas en 1994, debajo del piso del cuarto central de la Estructura 42, ubicada en la Plaza Central de Dzibilchaltún; se componía de cuatro ollas que contenían cenizas, los recipientes estaban tapados con platos trípodes; la vasija de mayor tamaño guardaba los restos del gobernante.

El arqueólogo Maldonado explicó que fray Diego de Landa registró, en el siglo XVI, el dato de que los mayas de Yucatán enterraban a sus muertos con ofrendas dentro de sus casas, y que “los cuerpos de los señores y gente de mucha valía eran quemados y sus cenizas colocadas en vasijas grandes, y sobre ellas edificaban templos.

“Esta información nos permite aseverar que el entierro de Kalom, además de representar a un personaje importante, seguramente del linaje gobernante de Dzibilchaltún, indica la relevancia del complejo arquitectónico de la gran plaza central de esta ciudad prehispánica y del propio Edificio 42, donde se depositó la urna funeraria y su ofrenda.”

El Museo del Pueblo Maya se ubica dentro de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en Yucatán. Horario: lunes a domingo, de 8:00 a 16:00 horas. Costo: 55 pesos. Entrada libre a maestros, estudiantes, niños menores de 13 años,  pensionados, jubilados, maestros y estudiantes con credencial vigente. Domingo: acceso libre a público nacional y extranjeros residentes.
*Fuente. INAH.

viernes, 8 de junio de 2012

Descubren otra punta clovis en el norte de México

En el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, arqueólogos hallaron dicho artefacto para caza, cuya antigüedad se estima en cerca de 12,000 años. La punta de proyectil es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano.
Una nueva punta Clovis de alrededor de 12,000 años de antigüedad y en perfecto estado de conservación fue descubierta en el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, considerado un paraíso del periodo Pleistoceno Terminal, donde grupos de cazadores-recolectores elaboraron herramientas de piedra y practicaron la cacería de grandes animales hace 10,000 y 12,500 años.

El descubrimiento se registró durante la cuarta temporada de exploraciones arqueológicas efectuada en la primavera de este año, en la que se dio continuidad a la excavación de la Unidad 1, donde desde 2007 hasta la fecha se han encontrado diversas herramientas de lítica tipo Clovis y huesos de dos ejemplares de un animal extinto, llamado gonfoterio (parecido al mamut), lo que permite advertir una escena de cacería del Pleistoceno.

La punta Clovis es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano, cuyos vestigios se han fechado en alrededor de 12,000 años, correspondiente al periodo Pleistoceno Terminal.

La arqueóloga Guadalupe Sánchez, directora del proyecto de investigación en Fin del Mundo, desarrollado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) con apoyo de la Universidad de Arizona y National Geographic Society, destacó que el descubrimiento de esta nueva punta de proyectil se suma a otros ocurridas entre 2007 y 2011, “y viene a reforzar la idea de que en este sitio del norte de México habitaron los Clovis por largo tiempo y que debieron cazar gonfoterios, un animal cuyos restos no se habían encontrado en relación con el hombre en América.           

 Asimismo, indicó que hasta el momento, en el país, se han descubierto muy pocas puntas Clovis, alrededor de 127, y fuera del estado de Sonora no hay muchas evidencias de los primeros pobladores del continente.

La punta de proyectil, abundó la arqueóloga del INAH, se descubrió a ocho centímetros por debajo del contexto donde en 2008 se halló una mandíbula y fragmentos del cráneo de un gonfoterio; debajo y alrededor de esta pieza lítica había gran cantidad de pedazos de diente —de entre 1 y 2 cm de largo—, que podrían pertenecer al maxilar de este mismo proboscídeo (antepasado del elefante).

El artefacto, elaborado en riolita, se halló en perfecto estado de conservación, mide 11 centímetros de largo, tiene la base cóncava, esta pulido y sus bordes aún tienen filo, por lo que los arqueólogos piensan que el cazador pudo perderlo durante el forcejeo con el animal.

Guadalupe Sánchez indicó que además de la punta Clovis, durante la más reciente fase de exploración en el sitio arqueológico Fin del Mundo, también se descubrieron cuatro fragmentos de carbón, que estaban en el mismo estrato donde se encontró la punta; “tal vez ese carbón se convierta en el hallazgo más importante de la temporada de investigación, porque da la oportunidad de fechar con precisión el evento de cacería que estamos identificando que, de manera preliminar, hemos calculado de una antigüedad de entre 10,000 y 12,500 años”.

Además, añadió, a través de recorridos sistemáticos de superficie, es decir, la búsqueda meticulosa sobre el suelo, se registraron cuatro nuevos puntos con vestigios arqueológicos. “En dos de ellos, ubicados en las inmediaciones de Fin del Mundo, se identificaron campamentos Clovis. En el primero, denominado Localidad 10, se encontraron tres bases de puntas de proyectil (es decir la herramienta rota sin la punta) y otros artefactos líticos de la misma filiación cultural: una preforma (piezas que no fueron terminadas), tres raspadores y navajas; en tanto que en el segundo, llamado Localidad 23, se hallaron dos preformas y un raspador.

La arqueóloga Sánchez resaltó que en este último punto del sitio, se efectuaron diversas pruebas con un barreno, cuyos resultados arrojan una alta probabilidad de que existan contextos arqueológicos enterrados, por lo que se prevé su excavación en próximas temporadas.

En lo que se refiere a los otros dos puntos descubiertos, que los especialistas han denominado como Localidad 21 y Localidad 22, la experta del INAH especificó que se trata de un par de lomas ubicadas en el sector Este del sitio, en cuya superficie hay grandes rocas de riolita. Junto a estas piedras se encontraron núcleos subprismáticos, lascas grandes y desechos de talla,  indicativos de que se trata de yacimientos de explotación de riolita.

“Muchas de las herramientas (bifaciales grandes, preformas y por lo menos dos puntas de proyectil Clovis) están elaboradas en riolita, seguramente los grupos Clovis de Fin del Mundo utilizaron los yacimientos de las localidades 21 y 22 para hacer sus artefactos”.

Trabajos arqueológicos en Fin del Mundo
Hasta la fecha, en Fin del Mundo se han encontrado un total de 25 puntas Clovis (seis de ellas completas, todas en la Localidad 1), así como otras herramientas líticas de la misma filiación cultural, que consisten en 45 raspadores, 31 navajas, cuatro núcleos de navajas y 38 bifaciales.

Cabe recordar que este sitio está compuesto por varias localidades de importancia arqueológica, geológica y paleoambiental que se han descubierto de manera paulatina entre 2007 y 2012; en una de ellas se registró el evento de cacería del gonfoterio, ocurrido posiblemente hace 10,000 y 12,500 años; las otras tres áreas se han definido como campamentos, y dos de éstas son yacimientos de riolita.

“Todos estos lugares hacen de Fin del Mundo uno de los sitios Clovis más importantes del oeste de Norteamérica y el más importante de México”, destacó Guadalupe Sánchez, al concluir que el estudio de este sitio es de gran importancia para la historia de Sonora y de México, toda vez que contiene depósitos preservados en los que se pueden observar algunos aspectos del comportamiento de los primeros hombres que poblaron el continente, amén de que brinda un registro detallado de la fauna, flora y los cambios climáticos extremos que ocurrieron al terminar la época glacial, y de cómo comenzó a formarse el desierto sonorense.

*Fuente. INAH

jueves, 7 de julio de 2011

Hallan en Chiapas Guerreros de Copán


Esculturas en piedra, de aproximadamente 1,300 años de antigüedad, corroboran la alianza entre las antiguas ciudades mayas de Copán y Palenque contra Toniná. Las piezas de los guerreros cautivos tienen inscripciones jeroglíficas que refieren su pertenencia al señorío que gobernó gran parte de lo que es hoy Honduras.

Dos esculturas prehispánicas en piedra caliza, que representan a cautivos de guerra, y un par de tableros que fungieron como marcadores de un juego de pelota, fueron hallados por especialistas mexicanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en la zona arqueológica de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas.

El descubrimiento corrobora la alianza pactada por los señoríos de Copán, en Honduras, y Palenque, en México, en la guerra que esta última ciudad maya sostuvo contra Toniná durante 26 años (de 688 a 714 d.C.), por el control de las aguas del río Usumacinta.

Las esculturas de los prisioneros de Copán y los dos tableros, cuya antigüedad aproximada es de 1,300 años, fueron hallados bajo tierra a fines de mayo de 2011, al sur de la cancha del Juego de Pelota. "Todas las piezas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se encontró completa, aunque fracturada en tres partes", informó el doctor Juan Yadeun, responsable del Proyecto Arqueológico Toniná.

Estos nuevos hallazgos -asegura el especialista- ofrecen información de las batallas sostenidas por Toniná hace más de mil años, a diferencia de otros seis elementos decorativos que fueron encontrados en la década de los 90 -cuatro tableros y dos esculturas- que debido a sus malas condiciones de conservación no fue posible hacer interpretaciones precisas que ayudaran al entendimiento de la historia de la civilización maya.

“Dichas piezas se suman a seis elementos decorativos más que fueron encontrados desde la década de los 90, que consisten en cuatro tableros —dos de los cuales se exhiben en el Museo de Sitio de Toniná, además de dos representaciones de cautivos de bulto, que debido a sus malas condiciones de conservación no fue posible hacer interpretaciones precisas que ayudaran al entendimiento de la historia de la civilización maya.

“Las esculturas -de 1.5 m de altura- son representaciones de guerreros mayas hechos prisioneros por antiguos habitantes de Popo (hoy Toniná), y que en algún momento fueron expuestos en vida en los cuatro extremos de la cancha. Posteriormente, en esos mismos puntos, fueron colocadas sus representaciones en piedra para comunicar permanentemente a los habitantes del lugar que su gobernante había ganado la guerra contra las ciudades mayas de Palenque y Copán según lo revelan las diversas inscripciones encontradas en el transcurso dde las excavaciones de la cancha del juego de pelota", detalló el arqueólogo Yadeun.

El especialista del INAH refirió que “ambas esculturas de cautivos tienen inscripciones jeroglíficas —en el pecho y sobre el taparrabo— que refieren que estos individuos fueron súbditos del señor K’uy Nic Ajaw, perteneciente al reino de Copán, hoy Honduras, durante la época en que gobernó Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil, conocido también como 18 Conejo, en el periodo Epiclásico (680- 800 d.C.).

Debido a la lucha de poder que sostuvieron por más de dos décadas Toniná y Palenque, el hallazgo de los dos cautivos de Copán es evidencia física que corrobora la alianza que este último señorío tuvo con Palenque, en contra de Toniná.

“Las inscripciones también refieren que los cautivos fueron ofrendados con fuego y humo de copal durante una celebración relacionada con la cancha del juego de pelota; consideramos que pudo haber sido durante la inauguración de la segunda etapa decorativa de la cancha del reino maya de Popo (nombre antiguo de Toniná), ocurrida alrededor del 695 d.C.”, explicó el arqueólogo Juan Yadeun.

Al respecto, explicó que los mayas del México antiguo creían que los templos tenían vida propia y que “nacían” cuando eran inaugurados, por esta razón derramaban sangre durante una ceremonia para simular el parto, por lo cual, a decir del especialista, posiblemente estos prisioneros de Copán fueron utilizados durante el ritual inaugural de la segunda etapa decorativa de la cancha para darle “vida” a la estructura.

El arqueólogo del INAH abundó que la escultura del guerrero cautivo que fue encontrada casi completa, representa a un individuo semidesnudo que porta bandas de tela en las orejas, elemento característico de los prisioneros, que eran despojados de sus orejeras.

“También, se puede apreciar claramente que el cabello del cautivo fue recogido con fines rituales, pues era costumbre entre los mayas recoger el pelo del prisionero para llevar a cabo su decapitación; amos prisioneros aparecen sentados con las piernas cruzadas y las manos atadas por detrás”, explicó.

El doctor Yadeun precisa que desde 688 hasta 714 d.C., se desarrollaron diferentes batallas entre Toniná y Palenque por la búsqueda de poder y control las grandes aguas, enclavadas en las cuencas de la región, que bañaban el río Usumacinta y de otros afluentes menores, entre ellos el Jataté, La Venta, San Pedro y Palizada.

Por ello, alrededor del año 688, Yuhkno´m Wahywal, señor de Toniná, fue capturado y probablemente asesinado por el primogénito de Kinich Janaahb´ Pakal, gobernante de Palenque, como lo refieren las inscripciones de Palenque. “Ante esta catástrofe hubo cambios en la cosmovisión e ideología de los habitantes de Toniná.

“Asimismo, por esta razón destruyen la iconografía de diversos templos y de la cancha del juego de pelota, de la cual rompen los seis marcadores en forma de cabezas de serpientes celestes —que correspondían a la primera etapa constructiva del sitio— vinculadas con el movimiento de las estrellas, el cosmos, el culto a las montañas, el inframundo y la lucha entre los señores de la luz (o del cielo) y los de la oscuridad (del inframundo o del Xilbalba), para crear y destruir constantemente el universo”, apunta Yadeun.

“Entre el 695 y 714 d.C. —continuó—, en Toniná se realizó la segunda etapa constructiva de la cancha del juego de pelota, debido a que, a partir del 688 d. C., K´inich Baak Nal Chaahk, señor de Popo, hizo frente al gobernante de Palenque y tomó como prisioneros a varios de sus aliados.

“A partir de entonces la cancha del juego de pelota fue dedica a las batallas y victorias obtenidas por Toniná sobre sus enemigos, en donde se representaron guerras entre la luz (con la cual se identificaban los habitantes de Toniná) y la oscuridad en la tierra (vinculada al señorío de Palenque).

“En esta segunda etapa del juego de pelota se crearon nuevos marcadores, que corresponden a los dos tableros que se acaban de encontrar en estas excavaciones, y en los cuales hay inscripciones que también se hacen mención del título dinástico del señor K’uy Nik Ajaw, del reino de Copán”, refirió investigador de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH.

Ambos tableros se hallaron fragmentados e incompletos, y en ellos se observa la representación de una serpiente de guerra de estilo teotihuacano esculpida alrededor, y la talla de un cautivo sacrificado en el centro de cada uno de ellos.


*Fuente. INAH

*La foto presenta al cautivo "Buk' ?" de Palenque. La foto es de Moises Zuñiga y la he tomado del blog de D. Stuart.

miércoles, 29 de junio de 2011

Localizan posible cementerio prehispánico maya

Encuentran 116 entierros de más de mil años de antigüedad en la periferia de la zona arqueológica de Comalcalco, a 2.8 km al norte de la Acrópolis de este sitio, Es la muestra esquelética más grande recuperada en la región noroccidental del área maya; más de la mitad de los individuos estaba dentro de grandes vasijas de barro.

En la periferia de la zona arqueológica de Comalcalco, Tabasco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) encontró 116 entierros con más de mil años de antigüedad, 66 de ellos depositados en urnas funerarias y los 50 restantes alrededor de éstas. Dicho hallazgo representa la muestra esquelética más grande recuperada en esa región del área maya, lo que sugiere que podría tratarse de un cementerio prehispánico asociado a esta cultura.

Los depósitos funerarios fueron localizados debajo de tres montículos de tierra que habían sido arrasados previamente por actividades agrícolas. “Posiblemente, los 66 hallados en las urnas corresponden a individuos pertenecientes a la elite maya y los 50 restantes —que fueron acomodados en diversas posiciones alrededor y al pie de ellas— a sus acompañantes”, comentó el arqueólogo Ricardo Armijo, coordinador de las labores de salvamento arqueológico.

También se encontraron, asociados a los entierros, silbatos y sonajas de cerámica que representan tanto a animales como a hombres y mujeres ricamente ataviados, decenas de navajas, cuchillos y desechos de talla de pedernal y obsidiana, múltiples fragmentos de metates, y más de 70 mil tepalcates. “El análisis preliminar de estos materiales sugiere que los entierros tendrían entre 1,161 y 1,200 años de antigüedad, ya que corresponden al periodo Clásico Terminal (750-850 d.C.), aunque todavía falta efectuar estudios exhaustivos que lo confirmen”, declaró el arqueólogo Armijo.

El investigador del INAH manifestó que debido a la gran cantidad de restos óseos encontrados en un mismo depósito, suponen que los montículos fueron utilizados con fines funerarios, es decir, a manera de cementerio prehispánico, ya que hasta el momento es la muestra esquelética más numerosa recuperada en la región noroccidental del área maya, si se considera que los entierros anteriores en su mayoría han sido localizados de manera aislada.

“A 2.8 km al norte de la Gran Acrópolis de Comalcalco, en tres montículos que pensábamos eran parte de un conjunto habitacional prehispánico, hallamos 66 urnas funerarias —cuyas dimensiones tienen en promedio de 35 a 75 cm de alto y 35 a 80 cm de diámetro— con esqueletos que posiblemente pertenecieron a individuos de la elite maya según lo sugiere la evidencia arqueológica, pues este rasgo cultural en Comalcalco fue característico para sepultar a la nobleza.

“Además, detectamos en los esqueletos otras características como deformación craneal tabular oblicua, limadura e incrustaciones dentales —que en Comalcalco, como en otros sitios mayas, se practicaron desde el Clásico Temprano (300-500 d.C.) y sobre todo en el Clásico Terminal— que son rasgos culturales asociados al alto estatus durante el periodo Clásico (300-900 d.C.). Dichas horadaciones presentan algunas incrustaciones de jade en los dientes incluso hasta los premolares”, declaró Ricardo Armijo.

“Asimismo, asociados a las urnas funerarias localizamos 50 entierros acomodados en diversas posiciones alrededor de éstas. El depósito corresponde en su totalidad a una sola ocupación de la misma época, lo que nos hace pensar que fueron colocados expresamente para acompañar en su ‘camino al inframundo’ a las personas que fueron depositadas dentro de las urnas”.

El Proyecto de Salvamento Arqueológico Comalcalco II-Potencia —que comenzó a finales de 2010 y finalizó el 17 de junio de 2011— surgió a partir de un convenio signado entre el INAH y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2010 con el Centro INAH-Tabasco para instalar una subestación eléctrica.

“Por ello, el Instituto y la CFE realizaron trabajos de prospección, análisis topográfico, calas de aproximación y muestreos aleatorios que pudieran indicar la presencia de ocupaciones prehispánicas en el área, en predios que, por cierto, ya habían sido afectados antes de la adquisición de estas tierras por la CFE, compañía que en todo momento ha tenido interés en el proyecto de salvamento y lo ha sufragado”, comentó Ricardo Armijo.

El arqueólogo aseguró que después de efectuar un muestreo aleatorio sobre una superficie de 72m2, en uno de los tres montículos del área —de 70 X 40 m— nombrado como “Operación A”, encontraron la primera urna funeraria doble, con un cajete fragmentado en la parte superior de la vasija.

Ante el hallazgo, decidieron extender la excavación para recuperar las urnas en bloque, y posteriormente hacer la microexcavación en el campamento de investigación del Proyecto Arqueológico Comalcalco. Fue así que del 17 al 31 de diciembre de 2010, en el montículo denominado “Operación B” de 16m2, recuperaron 15 urnas funerarias más —de las cuales 13 contenían restos óseos de niños— y 12 esqueletos asociados a ellas.

Debido a la importancia de los hallazgos, la CFE y la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH —con autorización del Consejo de Arqueología— comenzaron una segunda excavación en el mismo montículo “B”, a partir de la primera semana de abril de 2011, ampliando la exploración de 16m2 hasta 88m2, en los que recuperaron 35 urnas más y 35 entierros asociados a éstas, así como el esqueleto completo de un cánido.

Las características principales del total de entierros del montículo “B” fueron que 28 se encontraban a 1.70 m de profundidad y a un metro por debajo del nivel freático, sobre un estrato de concha de ostión y cubiertos en su totalidad con cal viva, que al paso de los siglos, al mezclarse con agua, se transformó en una pasta sumamente adhesiva que permitió que los restos óseos se mantuvieran en perfecto estado.

“Creemos que el uso de cal entre los mayas Yokot´an, que habitan la región de Comalcalco, fue para evitar la putrefacción de los cuerpos y lograr que se preservaran para su paso al inframundo”, explicó Ricardo Armijo.

Posteriormente, se hicieron excavaciones en el montículo “D” —de 60 m2— que terminaron el pasado 17 de junio, donde debajo de un apisonado de barro cocido —de 1 m de espesor— se encontraron 15 urnas funerarias, 3 entierros directos y 3 hornos cerrados hallados in situ sobre un estrato de 10 cm de ancho de conchas de ostión. “Es posible que los hornos se hayan usado para la cocción del apisonado de barro que cubrió este depósito funerario a fin de protegerlo”, señaló el especialista.

El arqueólogo Armijo y su equipo de trabajo consideran que los montículos de tierra mencionados, fueron depósitos donde se llevaron a cabo rituales funerarios con características muy particulares, que serán afinadas cuando se analicen los materiales y el contexto de manera integral.

Una investigación minuciosa: la microexcavación

Hasta el momento, de las 66 vasijas funerarias encontradas, sólo 53 han sido sometidas al proceso de microexcavación, que el arqueólogo Armijo define como “excavación detallada y rigurosa en un espacio reducido y bajo condiciones de temperatura y humedad controlados, en el cual se realiza un registro minucioso de los restos óseos, el contenido de las urnas, las muestras de tierra y demás elementos relacionados con el objeto de estudio”.

Los responsables de coordinar dichos trabajos son el arqueólogo Ricardo Armijo y el antropólogo físico Stanley Serafín, quienes mencionaron que los resultados hasta el momento arrojados son: que los esqueletos encontrados dentro de las urnas fueron amortajados, pues en un análisis preliminar se detectaron residuos de textil sobre la mandíbula de una de las osamentas que así lo sugiere.

Por su parte, el antropólogo físico Stanley Serafín declaró que el proceso de microexcavación en gabinete se hace bajo estrictas medidas de limpieza a fin de no contaminar las piezas. Éstas son colocadas con la misma ubicación geográfica como se hallaron en el área de excavación de donde se sustrajeron; se les retira la tierra paulatinamente con palillos de bambú, y cada 10 cm se hace un dibujo a escala de ellas, para así llevar un registro tridimensional preciso hasta terminar el proceso.

“Aún nos faltan estudios por hacer como análisis de tierra al interior de las urnas que nos permitirán determinar la presencia de materiales orgánicos como telas o plumas, lo cual nos ayudará a saber si los individuos estaban ricamente ataviados al momento de ser inhumados.

“De igual forma, haremos análisis de huesos y de ADN con los que determinaremos la edad, sexo, patrones patológicos, alimenticios y genéticos que nos ayudarán a saber si hay individuos externos a la región de Comalcalco, o si estaban enfermos o desnutridos; y, a su vez, esto nos permitirá interpretar el tipo de rituales que se hizo con ellos”, concluyó el antropólogo Serafín.

*Fuente. INAH

miércoles, 27 de abril de 2011

Nueva escalera jeroglífica descubierta en el grupo Guzmán, El Palmar, México, Campeche.

It is not often that a young archaeologist stumbles upon a spectacular find. Kenichiro Tsukamoto, a young Japanese archaeologist and Ph.D. candidate at the University of Arizona, has found a “mountain” of texts in a recently discovered hieroglyphic stairway at the site of El Palmar in Campeche, Mexico. Funded in part by the National Geographic Society/ Waitt Grants Program, Kenichiro and his co-director Javier Lopez-Camacho have been focusing on retrieving ancient history by exploring and preserving the Guzmán hieroglyphic stairway at El Palmar. It is not an easy task since the recovery of these texts includes the important work of conservation efforts by their team who includes: Luz Evelia Campaña, Octavio Esparza, Hirokazu Kotegawa, and Vania Pérez. The exciting team of archaeologists, epigraphers and conservators together with the National Institute of Anthropology and History of Mexico [INAH] are studying, preserving and protecting this unique cultural patrimony.

Typically, hieroglyphic stairways are part of the central or core elements of the elite ruling class, however, this was not the case at El Palmar because the building was located on the outskirts of the site, away from the center. The location of the stairway perplexed Javier: “For me, the discovery of the hieroglyphic stairway at El Palmar was a great surprise. When Kenichiro notified me of the architectural group away from the central zone, I assumed that it would be similar to El Resbalon in Quintana Roo, where Post-Classic inhabitants reused the abandoned city, taking apart the hieroglyphic stairway and using the carved blocks for new constructions, placing them out of order in other parts of the city”.

What Javier is referring to is yet another complex part of ancient Maya history. After the Classic period, there is a regional hiatus in writing, commemorative dates and construction. This initially led to the notion of the Maya “Collapse”. A term that has created more confusion than clarification since it implies the disappearance of a culture, but the Maya people never disappeared, and the term rather addresses a dissolution of government and society. Although we still don’t know much about the causes of the “collapse”, the following Post-Classic period, dated between 900-1200 A.D., was a time of major change. Many of the cities that were abandoned at the end of the Classic were re-occupied. Old palaces and sacred temples were used by newcomers, in many cases, they would re-utilize carved stones in new constructions, adding more confusion to modern archaeologists trying to “read” texts taken out of their original context.

The uniqueness of the Guzmán stairway is that it lies in the periphery of the main architectural group, since most hieroglyphic stairways have been found at the heart of major Classic Maya cities. Furthermore these stairways are associated with monumental structures surrounding huge plazas, but the Guzmán stairway was discovered in the smallest architectural group of the ancient city. It clearly was not a Post-Classic building and so we are looking at a new type of Maya sacred space, one that has not been previously documented and which may shed light into their history. At present, there are only about 20 other centers with hieroglyphic stairways in the Maya region, most of them have suffered changes through time, re-occupation, re-use of materials, and are difficult to read. In this regard the Guzmán group is not only unique, but also important in revealing new information on Maya society.

How was the Guzman Hieroglyphic Stairway Discovered?

A local informant discovered the Guzmán hieroglyphic stairway. Kenichiro recalls that “During the 2009 fieldwork season at the Main Group, one of our local workers, Mr. Gudiel Guzmán, told me that he had found two small carved stones while conducting slash and burn agriculture on his private land. Octavio, the project epigrapher, and I visited Mr. Guzmán´s land together. After a careful evaluation of these blocks, we realized that these were pieces of a hieroglyphic stairway”.

Despite the fact that most of the hieroglyphic stairway was still covered with debris and soil, Kenichiro and his team realized the stairway remnants were close to the surface, making these remarkable inscriptions highly vulnerable to looting. Therefore, a salvage excavation was extremely urgent.

“In the following 2010-11 field season, our project focus changed from the main group to the exploration and rescue of the Guzmán hieroglyphic stairway. The National Geographic Society, the American Philosophical Society, the University of Arizona, the Campeche INAH Center, and the National School of Anthropology and History, Mexico [ENAH], supported our project, under a permit provided by the National Institute of Anthropology and History [INAH]” Kenichiro said in a recent interview.

The excavation project that was soon to follow was no easy task. It required experienced archaeologists like Luz Evelia, whose previous works at the Sites of Dzibanche and Becán was essential to the success of the research. Their first task was to remove the overgrown jungle from the stairway and then to carefully excavate the monument without causing any damage to the fragile texts. Loosing a block could mean erasing part of history. What many don’t realize is that after the blocks are documented they need to be cared for by a team of conservators. At El Palmar, the conservation team included: Yareli Jáidar Benavides, from the National Coordination of Conservation of Cultural Heritage (CNCPC) of INAH, Diana Arano Recio and Leticia Jiménez Hernández from the Campeche INAH Center. It was the Institutional collaboration from the Director of the Campeche INAH Center, Lirio Guadalupe Suarez that provided the staff, lab, time and effort in preserving this spectacular find.

What We Know So Far

Much more time is needed to decipher the hieroglyphic stairway. However, so far the data recovered and the texts suggest a very intriguing story. The pyramidal structure that holds the stairway was built between the 7th and 8th Centuries A.D. and a few decades after its construction a total of 90 blocks containing Maya glyphs were added, creating a stairway of six steps leading to a temple on top of the pyramid.

Octavio has partially deciphered the stairway inscriptions that commemorate an event dated probably to September 13, A.D. 726 [9.14.15.0.0 11 Ajaw 18 Sak], and provide a list of successive El Palmar rulers. Of the most exciting finds was that the hieroglyphic stairway commemorated the visit of rulers from two major Classic Maya capitals: Calakmul and Copán. “Octavio´s decipherment suggests that Calakmul, Copán, and El Palmar were allies in the period just before Calakmul was defeated by Tikal [A.D. 736] and Copán by Quirigua” Kenichiro said in an interview.

Apart from the importance of the hieroglyphic stairway, a few deposits were found that included a concentration of broken vessels purposely deposited on a heavily burned plaster floor in the main temple, presumable a ritual activity. Furthermore, a burial containing one individual and two polychrome vessels were also found during the excavation. The individual is an adult male whose front teeth contained incrusted small circular jade inlays, a sign of high status among the Maya. Jessica Cerezo-Román, the project physical anthropologist, will conduct osteological analysis to provide more information on this enigmatic person.


*Fuente: nationalgeography.com