lunes, 28 de noviembre de 2016
sábado, 9 de noviembre de 2013
Caral celebra el 19 aniversario de su descubrimiento con nuevos hallazgos
La ciudad de Caral, considerada la más antigua de América, celebra el 19 aniversario de su descubrimiento en Perú con nuevos hallazgos sobre su traza urbana al tiempo que avanzan los estudios que señalan que el cambio climático acabó con esta civilización con mas de 5.000 años de antigüedad.
Con motivo de esta celebración, durante este fin de semana se realizarán diversas actividades que comenzarán hoy con la inauguración del Museo Comunitario de Supe y con la ceremonia de culto a la Pachamama (Madre Tierra) en Caral, que estará iluminada.
El sábado tendrá lugar el "Catu Caralino" (o feria de productos agroecológicos y artesanales de los pobladores de las provincias de Barranca y Huaura); el festival gastronómico "El sabor de mi tierra"; y el festival artístico cultural o "Runa Raymi".
Al cumplirse 19 años desde que las investigaciones sacaran a la luz los restos de esta civilización, que fue contemporánea de la egipcia y la sumeria, la jefa de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady explicó a Efe que han descubierto una senda a la que han denominado "Calle de Integración Social" porque conecta el área nuclear con un sector de la periferia.
El área nuclear de Caral es el sector principal de la ciudad donde están los edificios públicos más destacados y las viviendas de la elite, mientras que en la periferia se encuentran las viviendas más pequeñas de esta civilización.
En ese sector de la periferia es donde este año han descubierto un edifico público, de menores dimensiones, y una calle que lo conecta con el área nuclear, lo que según Shady demuestra que ambas zonas "han estado en conexión y participando del mismo sistema social y cultural".
La arqueóloga explicó que actualmente están trabajando en once asentamientos lo que pone de manifiesto que esta civilización tuvo "gran prestigio y lo mantuvo por más de 1.000 años" hasta que entró en crisis debido a un "fuerte cambio climático".
Según Shady, en Caral hacia los años 2000-1900 antes de Cristo se produjo un cambio climático que se manifestó primero en terremotos muy intensos, inundaciones muy fuertes a continuación y sequías prolongadas que hicieron que la arena invadiera los campos de cultivo y formara dunas en los valles.
Frente a esta situación "tan crítica donde no había agua en el río y los manantiales se secaron", las poblaciones tuvieron que emigrar o quedarse y morir, aseguró.
Esta es la hipótesis sobre el fin de esta civilización en la que trabaja un equipo multidisciplinario de geólogos y especialistas en ingeniería hidráulica de la Universidad de Florida.
Pero además de promover el conocimiento de esta civilización, actualmente también realizan talleres para fomentar el desarrollo de las poblaciones que vive en el entorno de los sitios arqueológicos.
La arqueóloga también destacó que en el Museo Comunitario de Supe, que se inaugura este viernes, se podrá apreciar la fibra de colores naturales que se ha recuperado de los sitios arqueológicos, donde han descubierto que intervinieron genéticamente diversas plantas y consiguieron cuatro colores naturales de algodón.
En este sentido, Shady explicó que fue una civilización con grandes conocimientos de arquitectura, de ciencia y tecnología, ya que desarrollaron tecnologías antisísmicas gracias a las cuales sus construcciones perduran hasta nuestros días, pese a estar en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde se registra casi el 85 % de la actividad sísmica del mundo.
En Caral también han encontrado conjuntos musicales enteros, lo que "demuestra su complejidad" y la importancia que daban a la música para un desarrollo más armonioso de las personas, que aunque se mantuvo en la historia andina se ha ido perdiendo en los últimos años, según Shady.
Entre los instrumentos musicales que se han encontrado figuran 32 flautas traversas, 38 cornetas, 4 antaras y quenas.
Pese a que cada año se incrementa el número de turistas, Shady lamentó que todavía no se le dé el valor que merece a Caral, que de enero de 2003 hasta agosto de este año ha recibido 428.333 visitantes.
Fuente:eldiario.es
miércoles, 7 de agosto de 2013
Hallazgos que reescriben la Historia de la Civilización más Emblemática de Mesoamérica. HOLMUL: “Un Mundo Celestial entre Dioses y Ancestros”.
domingo, 7 de julio de 2013
Nuevo glifo emblema de la serpiente descubierto en Calakmul
sábado, 24 de noviembre de 2012
Habría más tumbas en Uxul: expertos.
*Fuente. http://www.expresocampeche.com/2012/11/20/habria-mas-tumbas-en-uxul-arqueologos/
viernes, 16 de noviembre de 2012
VESTIGIOS EN DZIBANCHÉ REBATEN “COLAPSO MAYA”
viernes, 26 de octubre de 2012
Tak'alik Ab'aj: ¿descubrimiento de la tumba del gobernante maya más antiguo?
Burial No. 2 of Tak'alik Ab'aj “K'utz Chman” (Vulture Ancestor/Lord) is situated at the beginning or the dawn of the early Maya era and can be considered the most ancient royal Maya burial with such sophisticated apparel found in Mesoamerica.
viernes, 5 de octubre de 2012
Descubierta la tumba de la Kalo'mte' Lady K'abel
| Estelas 33 y 34 de El Perú, a la derecha se representa a la señora K'abel, princesa de Calakmul , ajaw y Kalo'mte' de El Perú |
| Inscripciones glíficas que identifican a la señora K'abel |
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| Entierro 61 |
sábado, 15 de septiembre de 2012
Ingreso a la posible tumba de uno de los primeros gobernantes de Palenque.
El espacio se halla al interior del Templo XX de esa zona arqueológica de Chiapas; podría contener los restos del fundador de la dinastía a la que perteneció el gobernante maya Pakal. La exploración y recuperación de materiales arqueológicos comenzará después de estabilizar la pintura mural que decora el espacio funerario.
viernes, 29 de junio de 2012
Maya Scholar Deciphers Meaning of Newly Discovered Monument That Refers to 2012
*FUENTE. http://www.utexas.edu/opa/wordpress/know/2012/06/28/la-corona/
http://link.brightcove.com/services/player/bcpid42804654001?bckey=AQ~~,AAAABvaL8JE~,ufBHq_I6FnyW5vEkcwl_fb_9itzlU5tt&bctid=1711160208001
domingo, 17 de junio de 2012
Se cumplen 60 años del descubrimiento de la tumba de Pakal
Fuente, INAH.
sábado, 9 de junio de 2012
Exhiben entierro milenario de gobernante maya
Los enseres mortuorios que acompañaron hace más de 1,000 años al señor Kalom ´Uk´uw, gobernante maya de la ciudad prehispánica de Dzibilchaltún, en Yucatán, cuyo entierro fue descubierto en 1994 por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), se exhiben por primera vez reunidos en un montaje que explica la importancia de este personaje y los orígenes del nombre de dicha urbe.
Los objetos forman parte de los nuevos acervos que presenta el Museo del Pueblo Maya de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, reabierto al público hace unas semanas, luego de un proceso de reestructuración mediante el cual se actualizaron sus contenidos y museografía.
Una de las piezas más importantes del ajuar funerario en exhibición es un hueso de una especie pequeña de venado (yuc) —de apenas 20 cm de largo—, que tiene impresa en bajorrelieve una escena alusiva al inframundo, y un texto de 12 bloques jeroglíficos escritos en doble columna.
El texto jeroglífico sigue el patrón de los “rótulos de nombre”. En los primeros bloques, la escritura indica el objeto, denominado ú-hach-ih bak (el hueso raspado de) y el nombre del dueño, que consta de cuatro signos con valor fonético (deferencia relevante en el sistema de sonidos de dos idiomas): kalom, que significa “el que abre”, de acuerdo con el arqueólogo Maldonado, un título que se atribuye a Chaac, dios maya de la lluvia; el siguiente glifo se compone de tres signos que se leen ´u-k´u-wi, donde uk significa llorar, beber o tener sed.
El nombre completo se refiere al dios Chaac como abridor de las nubes para que caiga la lluvia, y probablemente alude a la función de su portador como sacerdote o chamán hacedor de lluvia, explicó el especialista.
Además del nombre del gobernante de las tierras bajas del norte (Kalom ´Uk’uw), el hueso de venado contiene el glifo emblema del sitio de Dzibilchaltún, cuyo símbolo —hasta la fecha— sólo se ha localizado en tres textos, uno de los cuales corresponde a esta pieza.
A decir del arqueólogo, esta pieza con jeroglíficos es altamente significativa, porque la inscripción es la más completa encontrada hasta el momento Dzibilchaltún, y prueba además que los gobernantes del norte de lo que hoy es el área maya, seguían patrones funerarios semejantes a los que practicaba la nobleza de la zona sur de esta antigua civilización.
El investigador Rubén Maldonado comentó que en la nueva museografía del Museo del Pueblo Maya también se presentan cinco de las 20 vasijas que integraban dicha ofrenda; una de ellas es la que contenía los fragmentos de huesos y cenizas del gobernante incinerado.
El señor Kalom 'Uk'uw es el gobernante mejor conocido de Dzibilchaltún. Se sabe que dirigió los destinos de la urbe maya por lo menos durante un periodo de 20 años, a fines del siglo VIII o principios del IX, anterior a 840 d.C. Su nombre está identificado en tres elementos del sitio arqueológico: en el hueso de venado con jeroglíficos, en un dintel y en el monumento denominado Estela 19.
En dicha estela el soberano se ve de perfil y luce un tocado que representa al dios Chaac, acompañado de una hilera de glifos con una inscripción que refiere el nombre de Kalom ´Uk´uw Chan Chak, gobernante de Ch´iy Chan Ti Ho´.
Además se exhibe el cajete con el que estaba tapada la vasija que contenía los restos del dignatario. Es un recipiente de cerámica policroma, procedente del área maya del Usumacinta, en su exterior tiene plasmado a un personaje de alto rango, de cuya boca sale una voluta y en la mano derecha sostiene un signo que alude a una estrella.
El entierro del señor Kalom ´Uk´uw se localizó durante las exploraciones efectuadas en 1994, debajo del piso del cuarto central de la Estructura 42, ubicada en la Plaza Central de Dzibilchaltún; se componía de cuatro ollas que contenían cenizas, los recipientes estaban tapados con platos trípodes; la vasija de mayor tamaño guardaba los restos del gobernante.
El arqueólogo Maldonado explicó que fray Diego de Landa registró, en el siglo XVI, el dato de que los mayas de Yucatán enterraban a sus muertos con ofrendas dentro de sus casas, y que “los cuerpos de los señores y gente de mucha valía eran quemados y sus cenizas colocadas en vasijas grandes, y sobre ellas edificaban templos.
El Museo del Pueblo Maya se ubica dentro de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en Yucatán. Horario: lunes a domingo, de 8:00 a 16:00 horas. Costo: 55 pesos. Entrada libre a maestros, estudiantes, niños menores de 13 años, pensionados, jubilados, maestros y estudiantes con credencial vigente. Domingo: acceso libre a público nacional y extranjeros residentes.
viernes, 8 de junio de 2012
Descubren otra punta clovis en el norte de México
Una nueva punta Clovis de alrededor de 12,000 años de antigüedad y en perfecto estado de conservación fue descubierta en el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, considerado un paraíso del periodo Pleistoceno Terminal, donde grupos de cazadores-recolectores elaboraron herramientas de piedra y practicaron la cacería de grandes animales hace 10,000 y 12,500 años.
El descubrimiento se registró durante la cuarta temporada de exploraciones arqueológicas efectuada en la primavera de este año, en la que se dio continuidad a la excavación de la Unidad 1, donde desde 2007 hasta la fecha se han encontrado diversas herramientas de lítica tipo Clovis y huesos de dos ejemplares de un animal extinto, llamado gonfoterio (parecido al mamut), lo que permite advertir una escena de cacería del Pleistoceno.
La punta Clovis es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano, cuyos vestigios se han fechado en alrededor de 12,000 años, correspondiente al periodo Pleistoceno Terminal.
La arqueóloga Guadalupe Sánchez, directora del proyecto de investigación en Fin del Mundo, desarrollado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) con apoyo de la Universidad de Arizona y National Geographic Society, destacó que el descubrimiento de esta nueva punta de proyectil se suma a otros ocurridas entre 2007 y 2011, “y viene a reforzar la idea de que en este sitio del norte de México habitaron los Clovis por largo tiempo y que debieron cazar gonfoterios, un animal cuyos restos no se habían encontrado en relación con el hombre en América.
La punta de proyectil, abundó la arqueóloga del INAH, se descubrió a ocho centímetros por debajo del contexto donde en 2008 se halló una mandíbula y fragmentos del cráneo de un gonfoterio; debajo y alrededor de esta pieza lítica había gran cantidad de pedazos de diente —de entre 1 y 2 cm de largo—, que podrían pertenecer al maxilar de este mismo proboscídeo (antepasado del elefante).
El artefacto, elaborado en riolita, se halló en perfecto estado de conservación, mide 11 centímetros de largo, tiene la base cóncava, esta pulido y sus bordes aún tienen filo, por lo que los arqueólogos piensan que el cazador pudo perderlo durante el forcejeo con el animal.
Guadalupe Sánchez indicó que además de la punta Clovis, durante la más reciente fase de exploración en el sitio arqueológico Fin del Mundo, también se descubrieron cuatro fragmentos de carbón, que estaban en el mismo estrato donde se encontró la punta; “tal vez ese carbón se convierta en el hallazgo más importante de la temporada de investigación, porque da la oportunidad de fechar con precisión el evento de cacería que estamos identificando que, de manera preliminar, hemos calculado de una antigüedad de entre 10,000 y 12,500 años”.
Además, añadió, a través de recorridos sistemáticos de superficie, es decir, la búsqueda meticulosa sobre el suelo, se registraron cuatro nuevos puntos con vestigios arqueológicos. “En dos de ellos, ubicados en las inmediaciones de Fin del Mundo, se identificaron campamentos Clovis. En el primero, denominado Localidad 10, se encontraron tres bases de puntas de proyectil (es decir la herramienta rota sin la punta) y otros artefactos líticos de la misma filiación cultural: una preforma (piezas que no fueron terminadas), tres raspadores y navajas; en tanto que en el segundo, llamado Localidad 23, se hallaron dos preformas y un raspador.
La arqueóloga Sánchez resaltó que en este último punto del sitio, se efectuaron diversas pruebas con un barreno, cuyos resultados arrojan una alta probabilidad de que existan contextos arqueológicos enterrados, por lo que se prevé su excavación en próximas temporadas.
En lo que se refiere a los otros dos puntos descubiertos, que los especialistas han denominado como Localidad 21 y Localidad 22, la experta del INAH especificó que se trata de un par de lomas ubicadas en el sector Este del sitio, en cuya superficie hay grandes rocas de riolita. Junto a estas piedras se encontraron núcleos subprismáticos, lascas grandes y desechos de talla, indicativos de que se trata de yacimientos de explotación de riolita.
“Muchas de las herramientas (bifaciales grandes, preformas y por lo menos dos puntas de proyectil Clovis) están elaboradas en riolita, seguramente los grupos Clovis de Fin del Mundo utilizaron los yacimientos de las localidades 21 y 22 para hacer sus artefactos”.
Hasta la fecha, en Fin del Mundo se han encontrado un total de 25 puntas Clovis (seis de ellas completas, todas en la Localidad 1), así como otras herramientas líticas de la misma filiación cultural, que consisten en 45 raspadores, 31 navajas, cuatro núcleos de navajas y 38 bifaciales.
Cabe recordar que este sitio está compuesto por varias localidades de importancia arqueológica, geológica y paleoambiental que se han descubierto de manera paulatina entre 2007 y 2012; en una de ellas se registró el evento de cacería del gonfoterio, ocurrido posiblemente hace 10,000 y 12,500 años; las otras tres áreas se han definido como campamentos, y dos de éstas son yacimientos de riolita.
“Todos estos lugares hacen de Fin del Mundo uno de los sitios Clovis más importantes del oeste de Norteamérica y el más importante de México”, destacó Guadalupe Sánchez, al concluir que el estudio de este sitio es de gran importancia para la historia de Sonora y de México, toda vez que contiene depósitos preservados en los que se pueden observar algunos aspectos del comportamiento de los primeros hombres que poblaron el continente, amén de que brinda un registro detallado de la fauna, flora y los cambios climáticos extremos que ocurrieron al terminar la época glacial, y de cómo comenzó a formarse el desierto sonorense.
*Fuente. INAH
jueves, 7 de julio de 2011
Hallan en Chiapas Guerreros de Copán
Dos esculturas prehispánicas en piedra caliza, que representan a cautivos de guerra, y un par de tableros que fungieron como marcadores de un juego de pelota, fueron hallados por especialistas mexicanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en la zona arqueológica de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas.
El descubrimiento corrobora la alianza pactada por los señoríos de Copán, en Honduras, y Palenque, en México, en la guerra que esta última ciudad maya sostuvo contra Toniná durante 26 años (de 688 a 714 d.C.), por el control de las aguas del río Usumacinta.
Las esculturas de los prisioneros de Copán y los dos tableros, cuya antigüedad aproximada es de 1,300 años, fueron hallados bajo tierra a fines de mayo de 2011, al sur de la cancha del Juego de Pelota. "Todas las piezas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se encontró completa, aunque fracturada en tres partes", informó el doctor Juan Yadeun, responsable del Proyecto Arqueológico Toniná.
“Dichas piezas se suman a seis elementos decorativos más que fueron encontrados desde la década de los 90, que consisten en cuatro tableros —dos de los cuales se exhiben en el Museo de Sitio de Toniná, además de dos representaciones de cautivos de bulto, que debido a sus malas condiciones de conservación no fue posible hacer interpretaciones precisas que ayudaran al entendimiento de la historia de la civilización maya.
“Las esculturas -de 1.5 m de altura- son representaciones de guerreros mayas hechos prisioneros por antiguos habitantes de Popo (hoy Toniná), y que en algún momento fueron expuestos en vida en los cuatro extremos de la cancha. Posteriormente, en esos mismos puntos, fueron colocadas sus representaciones en piedra para comunicar permanentemente a los habitantes del lugar que su gobernante había ganado la guerra contra las ciudades mayas de Palenque y Copán según lo revelan las diversas inscripciones encontradas en el transcurso dde las excavaciones de la cancha del juego de pelota", detalló el arqueólogo Yadeun.
El especialista del INAH refirió que “ambas esculturas de cautivos tienen inscripciones jeroglíficas —en el pecho y sobre el taparrabo— que refieren que estos individuos fueron súbditos del señor K’uy Nic Ajaw, perteneciente al reino de Copán, hoy Honduras, durante la época en que gobernó Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil, conocido también como 18 Conejo, en el periodo Epiclásico (680- 800 d.C.).
Debido a la lucha de poder que sostuvieron por más de dos décadas Toniná y Palenque, el hallazgo de los dos cautivos de Copán es evidencia física que corrobora la alianza que este último señorío tuvo con Palenque, en contra de Toniná.
“Las inscripciones también refieren que los cautivos fueron ofrendados con fuego y humo de copal durante una celebración relacionada con la cancha del juego de pelota; consideramos que pudo haber sido durante la inauguración de la segunda etapa decorativa de la cancha del reino maya de Popo (nombre antiguo de Toniná), ocurrida alrededor del 695 d.C.”, explicó el arqueólogo Juan Yadeun.
Al respecto, explicó que los mayas del México antiguo creían que los templos tenían vida propia y que “nacían” cuando eran inaugurados, por esta razón derramaban sangre durante una ceremonia para simular el parto, por lo cual, a decir del especialista, posiblemente estos prisioneros de Copán fueron utilizados durante el ritual inaugural de la segunda etapa decorativa de la cancha para darle “vida” a la estructura.
El arqueólogo del INAH abundó que la escultura del guerrero cautivo que fue encontrada casi completa, representa a un individuo semidesnudo que porta bandas de tela en las orejas, elemento característico de los prisioneros, que eran despojados de sus orejeras.
“También, se puede apreciar claramente que el cabello del cautivo fue recogido con fines rituales, pues era costumbre entre los mayas recoger el pelo del prisionero para llevar a cabo su decapitación; amos prisioneros aparecen sentados con las piernas cruzadas y las manos atadas por detrás”, explicó.
El doctor Yadeun precisa que desde 688 hasta 714 d.C., se desarrollaron diferentes batallas entre Toniná y Palenque por la búsqueda de poder y control las grandes aguas, enclavadas en las cuencas de la región, que bañaban el río Usumacinta y de otros afluentes menores, entre ellos el Jataté, La Venta, San Pedro y Palizada.
Por ello, alrededor del año 688, Yuhkno´m Wahywal, señor de Toniná, fue capturado y probablemente asesinado por el primogénito de Kinich Janaahb´ Pakal, gobernante de Palenque, como lo refieren las inscripciones de Palenque. “Ante esta catástrofe hubo cambios en la cosmovisión e ideología de los habitantes de Toniná.
“Asimismo, por esta razón destruyen la iconografía de diversos templos y de la cancha del juego de pelota, de la cual rompen los seis marcadores en forma de cabezas de serpientes celestes —que correspondían a la primera etapa constructiva del sitio— vinculadas con el movimiento de las estrellas, el cosmos, el culto a las montañas, el inframundo y la lucha entre los señores de la luz (o del cielo) y los de la oscuridad (del inframundo o del Xilbalba), para crear y destruir constantemente el universo”, apunta Yadeun.
“Entre el 695 y 714 d.C. —continuó—, en Toniná se realizó la segunda etapa constructiva de la cancha del juego de pelota, debido a que, a partir del 688 d. C., K´inich Baak Nal Chaahk, señor de Popo, hizo frente al gobernante de Palenque y tomó como prisioneros a varios de sus aliados.
“A partir de entonces la cancha del juego de pelota fue dedica a las batallas y victorias obtenidas por Toniná sobre sus enemigos, en donde se representaron guerras entre la luz (con la cual se identificaban los habitantes de Toniná) y la oscuridad en la tierra (vinculada al señorío de Palenque).
“En esta segunda etapa del juego de pelota se crearon nuevos marcadores, que corresponden a los dos tableros que se acaban de encontrar en estas excavaciones, y en los cuales hay inscripciones que también se hacen mención del título dinástico del señor K’uy Nik Ajaw, del reino de Copán”, refirió investigador de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH.
Ambos tableros se hallaron fragmentados e incompletos, y en ellos se observa la representación de una serpiente de guerra de estilo teotihuacano esculpida alrededor, y la talla de un cautivo sacrificado en el centro de cada uno de ellos.
*Fuente. INAH
*La foto presenta al cautivo "Buk' ?" de Palenque. La foto es de Moises Zuñiga y la he tomado del blog de D. Stuart.
miércoles, 29 de junio de 2011
Localizan posible cementerio prehispánico maya
En la periferia de la zona arqueológica de Comalcalco, Tabasco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) encontró 116 entierros con más de mil años de antigüedad, 66 de ellos depositados en urnas funerarias y los 50 restantes alrededor de éstas. Dicho hallazgo representa la muestra esquelética más grande recuperada en esa región del área maya, lo que sugiere que podría tratarse de un cementerio prehispánico asociado a esta cultura.
Los depósitos funerarios fueron localizados debajo de tres montículos de tierra que habían sido arrasados previamente por actividades agrícolas. “Posiblemente, los 66 hallados en las urnas corresponden a individuos pertenecientes a la elite maya y los 50 restantes —que fueron acomodados en diversas posiciones alrededor y al pie de ellas— a sus acompañantes”, comentó el arqueólogo Ricardo Armijo, coordinador de las labores de salvamento arqueológico.
También se encontraron, asociados a los entierros, silbatos y sonajas de cerámica que representan tanto a animales como a hombres y mujeres ricamente ataviados, decenas de navajas, cuchillos y desechos de talla de pedernal y obsidiana, múltiples fragmentos de metates, y más de 70 mil tepalcates. “El análisis preliminar de estos materiales sugiere que los entierros tendrían entre 1,161 y 1,200 años de antigüedad, ya que corresponden al periodo Clásico Terminal (750-850 d.C.), aunque todavía falta efectuar estudios exhaustivos que lo confirmen”, declaró el arqueólogo Armijo.
El investigador del INAH manifestó que debido a la gran cantidad de restos óseos encontrados en un mismo depósito, suponen que los montículos fueron utilizados con fines funerarios, es decir, a manera de cementerio prehispánico, ya que hasta el momento es la muestra esquelética más numerosa recuperada en la región noroccidental del área maya, si se considera que los entierros anteriores en su mayoría han sido localizados de manera aislada.
“A 2.8 km al norte de la Gran Acrópolis de Comalcalco, en tres montículos que pensábamos eran parte de un conjunto habitacional prehispánico, hallamos 66 urnas funerarias —cuyas dimensiones tienen en promedio de 35 a 75 cm de alto y 35 a 80 cm de diámetro— con esqueletos que posiblemente pertenecieron a individuos de la elite maya según lo sugiere la evidencia arqueológica, pues este rasgo cultural en Comalcalco fue característico para sepultar a la nobleza.
“Además, detectamos en los esqueletos otras características como deformación craneal tabular oblicua, limadura e incrustaciones dentales —que en Comalcalco, como en otros sitios mayas, se practicaron desde el Clásico Temprano (300-500 d.C.) y sobre todo en el Clásico Terminal— que son rasgos culturales asociados al alto estatus durante el periodo Clásico (300-900 d.C.). Dichas horadaciones presentan algunas incrustaciones de jade en los dientes incluso hasta los premolares”, declaró Ricardo Armijo.
“Asimismo, asociados a las urnas funerarias localizamos 50 entierros acomodados en diversas posiciones alrededor de éstas. El depósito corresponde en su totalidad a una sola ocupación de la misma época, lo que nos hace pensar que fueron colocados expresamente para acompañar en su ‘camino al inframundo’ a las personas que fueron depositadas dentro de las urnas”.
El Proyecto de Salvamento Arqueológico Comalcalco II-Potencia —que comenzó a finales de 2010 y finalizó el 17 de junio de 2011— surgió a partir de un convenio signado entre el INAH y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2010 con el Centro INAH-Tabasco para instalar una subestación eléctrica.
“Por ello, el Instituto y la CFE realizaron trabajos de prospección, análisis topográfico, calas de aproximación y muestreos aleatorios que pudieran indicar la presencia de ocupaciones prehispánicas en el área, en predios que, por cierto, ya habían sido afectados antes de la adquisición de estas tierras por la CFE, compañía que en todo momento ha tenido interés en el proyecto de salvamento y lo ha sufragado”, comentó Ricardo Armijo.
El arqueólogo aseguró que después de efectuar un muestreo aleatorio sobre una superficie de 72m2, en uno de los tres montículos del área —de 70 X 40 m— nombrado como “Operación A”, encontraron la primera urna funeraria doble, con un cajete fragmentado en la parte superior de la vasija.
Ante el hallazgo, decidieron extender la excavación para recuperar las urnas en bloque, y posteriormente hacer la microexcavación en el campamento de investigación del Proyecto Arqueológico Comalcalco. Fue así que del 17 al 31 de diciembre de 2010, en el montículo denominado “Operación B” de 16m2, recuperaron 15 urnas funerarias más —de las cuales 13 contenían restos óseos de niños— y 12 esqueletos asociados a ellas.
Debido a la importancia de los hallazgos, la CFE y la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH —con autorización del Consejo de Arqueología— comenzaron una segunda excavación en el mismo montículo “B”, a partir de la primera semana de abril de 2011, ampliando la exploración de 16m2 hasta 88m2, en los que recuperaron 35 urnas más y 35 entierros asociados a éstas, así como el esqueleto completo de un cánido.
Las características principales del total de entierros del montículo “B” fueron que 28 se encontraban a 1.70 m de profundidad y a un metro por debajo del nivel freático, sobre un estrato de concha de ostión y cubiertos en su totalidad con cal viva, que al paso de los siglos, al mezclarse con agua, se transformó en una pasta sumamente adhesiva que permitió que los restos óseos se mantuvieran en perfecto estado.
“Creemos que el uso de cal entre los mayas Yokot´an, que habitan la región de Comalcalco, fue para evitar la putrefacción de los cuerpos y lograr que se preservaran para su paso al inframundo”, explicó Ricardo Armijo.
Posteriormente, se hicieron excavaciones en el montículo “D” —de 60 m2— que terminaron el pasado 17 de junio, donde debajo de un apisonado de barro cocido —de 1 m de espesor— se encontraron 15 urnas funerarias, 3 entierros directos y 3 hornos cerrados hallados in situ sobre un estrato de 10 cm de ancho de conchas de ostión. “Es posible que los hornos se hayan usado para la cocción del apisonado de barro que cubrió este depósito funerario a fin de protegerlo”, señaló el especialista.
El arqueólogo Armijo y su equipo de trabajo consideran que los montículos de tierra mencionados, fueron depósitos donde se llevaron a cabo rituales funerarios con características muy particulares, que serán afinadas cuando se analicen los materiales y el contexto de manera integral.
Hasta el momento, de las 66 vasijas funerarias encontradas, sólo 53 han sido sometidas al proceso de microexcavación, que el arqueólogo Armijo define como “excavación detallada y rigurosa en un espacio reducido y bajo condiciones de temperatura y humedad controlados, en el cual se realiza un registro minucioso de los restos óseos, el contenido de las urnas, las muestras de tierra y demás elementos relacionados con el objeto de estudio”.
Los responsables de coordinar dichos trabajos son el arqueólogo Ricardo Armijo y el antropólogo físico Stanley Serafín, quienes mencionaron que los resultados hasta el momento arrojados son: que los esqueletos encontrados dentro de las urnas fueron amortajados, pues en un análisis preliminar se detectaron residuos de textil sobre la mandíbula de una de las osamentas que así lo sugiere.
Por su parte, el antropólogo físico Stanley Serafín declaró que el proceso de microexcavación en gabinete se hace bajo estrictas medidas de limpieza a fin de no contaminar las piezas. Éstas son colocadas con la misma ubicación geográfica como se hallaron en el área de excavación de donde se sustrajeron; se les retira la tierra paulatinamente con palillos de bambú, y cada 10 cm se hace un dibujo a escala de ellas, para así llevar un registro tridimensional preciso hasta terminar el proceso.
“Aún nos faltan estudios por hacer como análisis de tierra al interior de las urnas que nos permitirán determinar la presencia de materiales orgánicos como telas o plumas, lo cual nos ayudará a saber si los individuos estaban ricamente ataviados al momento de ser inhumados.
“De igual forma, haremos análisis de huesos y de ADN con los que determinaremos la edad, sexo, patrones patológicos, alimenticios y genéticos que nos ayudarán a saber si hay individuos externos a la región de Comalcalco, o si estaban enfermos o desnutridos; y, a su vez, esto nos permitirá interpretar el tipo de rituales que se hizo con ellos”, concluyó el antropólogo Serafín.
*Fuente. INAH
miércoles, 27 de abril de 2011
Nueva escalera jeroglífica descubierta en el grupo Guzmán, El Palmar, México, Campeche.
Typically, hieroglyphic stairways are part of the central or core elements of the elite ruling class, however, this was not the case at El Palmar because the building was located on the outskirts of the site, away from the center. The location of the stairway perplexed Javier: “For me, the discovery of the hieroglyphic stairway at El Palmar was a great surprise. When Kenichiro notified me of the architectural group away from the central zone, I assumed that it would be similar to El Resbalon in Quintana Roo, where Post-Classic inhabitants reused the abandoned city, taking apart the hieroglyphic stairway and using the carved blocks for new constructions, placing them out of order in other parts of the city”.
What Javier is referring to is yet another complex part of ancient Maya history. After the Classic period, there is a regional hiatus in writing, commemorative dates and construction. This initially led to the notion of the Maya “Collapse”. A term that has created more confusion than clarification since it implies the disappearance of a culture, but the Maya people never disappeared, and the term rather addresses a dissolution of government and society. Although we still don’t know much about the causes of the “collapse”, the following Post-Classic period, dated between 900-1200 A.D., was a time of major change. Many of the cities that were abandoned at the end of the Classic were re-occupied. Old palaces and sacred temples were used by newcomers, in many cases, they would re-utilize carved stones in new constructions, adding more confusion to modern archaeologists trying to “read” texts taken out of their original context.
The uniqueness of the Guzmán stairway is that it lies in the periphery of the main architectural group, since most hieroglyphic stairways have been found at the heart of major Classic Maya cities. Furthermore these stairways are associated with monumental structures surrounding huge plazas, but the Guzmán stairway was discovered in the smallest architectural group of the ancient city. It clearly was not a Post-Classic building and so we are looking at a new type of Maya sacred space, one that has not been previously documented and which may shed light into their history. At present, there are only about 20 other centers with hieroglyphic stairways in the Maya region, most of them have suffered changes through time, re-occupation, re-use of materials, and are difficult to read. In this regard the Guzmán group is not only unique, but also important in revealing new information on Maya society.
How was the Guzman Hieroglyphic Stairway Discovered?
A local informant discovered the Guzmán hieroglyphic stairway. Kenichiro recalls that “During the 2009 fieldwork season at the Main Group, one of our local workers, Mr. Gudiel Guzmán, told me that he had found two small carved stones while conducting slash and burn agriculture on his private land. Octavio, the project epigrapher, and I visited Mr. Guzmán´s land together. After a careful evaluation of these blocks, we realized that these were pieces of a hieroglyphic stairway”.
Despite the fact that most of the hieroglyphic stairway was still covered with debris and soil, Kenichiro and his team realized the stairway remnants were close to the surface, making these remarkable inscriptions highly vulnerable to looting. Therefore, a salvage excavation was extremely urgent.
“In the following 2010-11 field season, our project focus changed from the main group to the exploration and rescue of the Guzmán hieroglyphic stairway. The National Geographic Society, the American Philosophical Society, the University of Arizona, the Campeche INAH Center, and the National School of Anthropology and History, Mexico [ENAH], supported our project, under a permit provided by the National Institute of Anthropology and History [INAH]” Kenichiro said in a recent interview.
The excavation project that was soon to follow was no easy task. It required experienced archaeologists like Luz Evelia, whose previous works at the Sites of Dzibanche and Becán was essential to the success of the research. Their first task was to remove the overgrown jungle from the stairway and then to carefully excavate the monument without causing any damage to the fragile texts. Loosing a block could mean erasing part of history. What many don’t realize is that after the blocks are documented they need to be cared for by a team of conservators. At El Palmar, the conservation team included: Yareli Jáidar Benavides, from the National Coordination of Conservation of Cultural Heritage (CNCPC) of INAH, Diana Arano Recio and Leticia Jiménez Hernández from the Campeche INAH Center. It was the Institutional collaboration from the Director of the Campeche INAH Center, Lirio Guadalupe Suarez that provided the staff, lab, time and effort in preserving this spectacular find.
What We Know So Far
Much more time is needed to decipher the hieroglyphic stairway. However, so far the data recovered and the texts suggest a very intriguing story. The pyramidal structure that holds the stairway was built between the 7th and 8th Centuries A.D. and a few decades after its construction a total of 90 blocks containing Maya glyphs were added, creating a stairway of six steps leading to a temple on top of the pyramid.
Octavio has partially deciphered the stairway inscriptions that commemorate an event dated probably to September 13, A.D. 726 [9.14.15.0.0 11 Ajaw 18 Sak], and provide a list of successive El Palmar rulers. Of the most exciting finds was that the hieroglyphic stairway commemorated the visit of rulers from two major Classic Maya capitals: Calakmul and Copán. “Octavio´s decipherment suggests that Calakmul, Copán, and El Palmar were allies in the period just before Calakmul was defeated by Tikal [A.D. 736] and Copán by Quirigua” Kenichiro said in an interview.
Apart from the importance of the hieroglyphic stairway, a few deposits were found that included a concentration of broken vessels purposely deposited on a heavily burned plaster floor in the main temple, presumable a ritual activity. Furthermore, a burial containing one individual and two polychrome vessels were also found during the excavation. The individual is an adult male whose front teeth contained incrusted small circular jade inlays, a sign of high status among the Maya. Jessica Cerezo-Román, the project physical anthropologist, will conduct osteological analysis to provide more information on this enigmatic person.
*Fuente: nationalgeography.com


