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martes, 24 de noviembre de 2009

La guerra en el imperio azteca, expansión, ideología y arte.

Au. Isabel Bueno Bravo
Ed. Editorial Complutense, UCM.
Título. La guerra en el imperio azteca. Expansión, ideología y arte.

Tal y como índica el título, a lo largo del ensayo la autora realiza un recorrido cronológico explicando el antes, durante y después del imperio mexica haciendo hincapié, sobre todo, en los dos primeros puntos estableciendo un nexo de unión, que se repite a lo largo del transcurrir histórico: la guerra como elemento vertebrador del proceso de formación, consolidación y desaparición. La importancia de lo militar tanto terrestre como naval puede comprobarse en las fuentes documentales de las que se dispone pero además queda reflejado en el papel que desempeña en el arte, tanto a nivel de estructuras como de restos materiales "menores". Desde los orígenes de la ciudad de Tula la autora nos explica como se repartió el poder en el valle de México introduciéndonos de una manera amena en la conflictiva coyuntura de la época y actualizando y reabriendo debates como los referentes a la relaciones de estas potencias con algunos centros Maya (en concreto el caso de Chichén Itzá).

Afirmando contundentemente que el imperio mexica no estaba tan centralizado como se ha defendido durante años, a la llegada de la los españoles, sino que estaba en desarrollo, Isabel Bueno Bravo nos introduce en los orígenes del llamado imperio azteca, apuntando cual era el centro del poder del valle de México durante la fundación de Tenochtitlán (Azcapotzalco) .De esta manera comprobamos como en un, relativo, escaso periodo de tiempo los Technocas establecerán toda una serie de juegos políticos, militares y económicos que permitirán finalmente su ascenso al poder. El surgimiento de esta nueva potencia, México-Tenochtitlán trae consigo todo un reguero de cambios a nivel político-administrativo (incluso se reinventan su propia historia obteniendo una mayor autoridad) y lo que había surgido como un pequeño centro más dentro del "mapa político" terminará por acumular todo el poder; esto dio lugar a grandes conflictos militares y diplomáticos, lo que desembocará en que el elemento militar adquiera una gran importancia en el devenir del imperio, tanto interna como externamente. El avance militar, sobre todo, que adquiere México-Tenochtitlán dará lugar a una rivalidad perpetua con otra potencia, Tlatelolco. Con todo esto la autora deja claro que los enfrentamientos en el valle de México no se reducían, únicamente, a la conocida como "Guerra Florida" sino que en muchas ocasiones, aunque esta siga existiendo como una realidad fundamental, lo cierto es que da paso a una guerra de conquista necesaria para el devenir del imperio.

Toda la sucesión de regentes que tiene lugar durante el periodo que comprende este ensayo es explicado por la autora, así como las diferentes tramas políticas, insurreciones, etc que se van dando paso a medida que se imponía uno u otro rey. Asimismo en la parte final del ensayo se establece una especie de listado, acompañado de una somera explicación, de la documentación y códices de la época que han llegado hasta nuestros días.

Para concluír, cabe destacar el glosario de términos Nahuatl, presente en la obra, necesario y útil para comprender muchos de los elementos a los que se refiere la autora, así como autoridades, puestos de administración, etc. ¿Dominó Cortés a los indígenas para alcanzar sus objetivos o realmente fue al revés?, es otro de los puntos que la autora tiene claro y deja claro en esta obra.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española Huamanga hasta 1640

Au. Steve J. Stern
Ed. Alianza Editorial
Título. Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española Huamanga hasta 1640.

Esta obra, encuadrada dentro del género del ensayo histórico, trata de mostrarnos un cuadro de la realidad social, política y económica que tiene lugar en la región del Huamanga desde los momentos siguientes a la conquista española. El autor elude centrarse en la trillada temática de la preconquista-posconquista del imperio inca de un modo general y ofrece un estudio focalizado de un área determinada: Huamanga, el actual Ayacucho. Quizá esto, en mi opinión, a la postre es lo que genera que la obra se torne, en ciertas ocasiones, en un ensayo bastante complicado y enrevesado donde predomina el componente económico, con toda la compleja documentación que ello conlleva. A través de las 358 páginas que conforman la obra Stern, plasma la evolución de la población y de la realidad social, como poco a poco la sociedad se va moldeando a las exigencias coloniales, una vez pasada la conquista. Hace hincapié en la normativa impuesta por el Virrey Toledo, la cual significaría el gran cambio organizativo y la aparición de la mita colonial siendo este un punto de inflexión para el porvenir de los indígenas.

La imposición colonial provocó la aparición de la servidumbre y el trabajo forzoso para los indígenas, dando lugar a un cambio social que tendía hacia el sometimiento de los colonizados. Pero lejos de este ansiado sometimiento, los indígenas revindicaron sus derechos y, tal y como explica el autor, existieron grupos de resistencia ante la nueva realidad colonizadora. La situación de explotación a la que se veían sometidos los indígenas, con unos trabajos exhaustivos en las minas, con unas condiciones pésimas de vida y con unos pagos de tributos abusivos dio lugar a una reacción más "política" que guerrera, más institucional, en definitiva, más legal de los propios indígenas. Todo este campo judicial, en el cual se empiezan a mover los "colonizados", será expuesto por Stern de una manera excepcional a través de toda la documentación trabajada por el autor, citando tanto las fuentes primarias y secundarias utilizadas, introduciendo cuadros explicativos, curvas de nivel, etc a lo largo de los capítulos refentes a dichos temas. Asimismo, Stern intercala a lo largo de la obra dibujos de la época y mapas explicativos que hacen más sencillo el entendimiento de algunas de las complejas referencias que realiza, sobre todo en las referentes al mundo económico y poblacional.

A medida que los indígenas se integran más en el mundo jurídico irán consiguiendo unas leves mejoras conseguidas a través de sus revindicaciones contra aquellos casos que se consideraban abusivos, sobre todo, en el campo tributario. En este sentido el autor advierte que aunque la reacción indígena es destacable, los colonizadores, en muchas ocasiones, seguían actuando a sus anchas llegando incluso a realizar prácticas ilícitas en el campo jurídico, como queda reflejado en mucha documentación. Sea como fuere, la convivencia entre unos y otros dará lugar a que ambas partes se vayan amoldando, destacando, sobre todo, el caso indígena. Este grupo sufrirá una "europeización", surgiendo una nueva élite que tratará de tú a tú a la élite colonial, o por lo menos aparentemente. Pero lejos de que este fenómeno supusiese una mejora lo que supone es la transformación de este grupo y así los nativos, convertidos ahora en élite, pasan a tomar el papel de los colonizadores y, en muchas ocasiones, pasan a ser explotadores. Lo que nos explica Stern es que a pesar de las penalidades sufridas por los indígenas estos (el escaso número de indígenas que llegan a esta condición) toman por imitación las costumbres europeas, se reniega de lo indígena y se acepta lo foráneo como la línea a seguir, creando malestar tanto en los colonizadores como en los propios nativos.

Es decir, el afianzamiento colonial tras el inicial periodo de superposición se consigue también, en parte por el apoyo nativo. Es un fenómeno complejo, paradójico y contradictorio, hay destrucción, pero también hay creación, hay aculturación pero a su vez hay asimilación y por supuesto hay sincretismo encuadrado, sobre todo, en el aspecto religioso. Un fenómeno evolutivo que podríamos aplicar al resto de los territorios colonizados.

Como conclusión, me gustaría añadir, que la obra de Stern es un ejemplo de microhistoria local que puede ser extrapolada al contexto general del periodo colonizador. Asimismo es un ensayo recomendable para aquellos interesados en la cuestión económica y poblacional de los siglos XVI-XVII del Perú.

lunes, 13 de octubre de 2008

A Galicia Celta

Au. Antonio Balboa Salgado
Ed. Lóstrego
Título. A Galicia Celta

El autor del libro, Antonio Balboa Salgado, titula la obra de una manera impactante, La Galicia Celta, de este modo, la primera impresión que tenemos al tomar el libro es que, de la mano de esta obra vamos a conocer a los celtas gallegos. Desde un primer momento el autor deja claro que se centrará en el estudio de la antigua Gallaecia y al mismo tiempo a fin de evitar malas interpretaciones expone la problemática existente en la comunidad histórica en cuanto al tema celta. Una cuestión muy debatida y poco defendida en los últimos años por ciertos sectores eruditos. De todos modos el autor, consciente de la controversia, deja entrever su posicionamiento, el cual se inclina más hacia la tesis del poblamiento céltico de Galicia. El autor hace un gran hincapié en la defensa de la existencia de, por lo menos, referencias de supuestos pueblos celtas, tanto en los autores clásicos como en restos epigráficos; así durante la primera parte de la obra, Balboa, nos ofrece toda una serie de referencias clásicas entremezcladas con las teorías de diversos especialistas, los cuales no llegan a ponerse de acuerdo en muchas de las localizaciones a las que aluden los clásicos. Estas fuentes de información junto con las estelas funerarias encontradas en diversas localidades serán una fuente ineludible para el convencimiento del autor de la existencia de pueblos celtas en Galicia. Por ello el autor hace un gran hincapié en los temas relacionados con los topónimos y las raíces célticas.


Balboa Salgado es un claro ejemplo de la “escuela Dumeziliana”, defensores acérrimos de la cuestión del trifuncionalismo, una estructura que en ocasiones lleva a plantearme, si este sistema comparativo basado, sobre todo, en mi opinión, en elementos subjetivos, por lo menos en algunos casos, más que objetivos no será más que una excusa para negar una realidad, la no existencia de grandes restos y pruebas en muchos de los ámbitos celtas en el territorio gallego.


El libro, dividido en capítulos, va haciendo un recorrido por lo más característico del mundo celta; es una especie de manual de lo celta, pero ya no sólo del ámbito gallego si no que a partir del establecimiento de relaciones con otros ámbitos celtas va desarrollando una obra en la que toca diversos puntos del universo céltico: religión, sociedad, tópicos folclore, etc. El autor también trata temas que se encuentran muy enraizados dentro de la cultura popular como es la cuestión de los druidas; la existencia de esta figura, por lo menos dentro del ámbito peninsular, suele ser negada por no existir referencias a ellos en los clásicos. Me resulta curioso como en este tema Balboa Salgado, que a lo largo de la obra se ha dedicado a defender a los clásicos, es ambiguo y no le da importancia a que no estén presentes los druidas en las referencias de estos autores argumentando que aunque no se nombren para Hispania en otros lugares si se nombran, como en la Galia y Britania, por tanto su presencia puede ser posible.


Salta a la vista un problema que se le plantea al autor a la hora de desarrollar su trabajo sobre los celtas gallegos, la escasez de referencias concretas; esto es algo que puede comprobarse si se lee su obra, pues a lo largo de ella, en muchos de los capítulos que la componen divaga sobre las costumbres celtas, o características celtas en diversos puntos de Europa, pero no aporta ninguna referencia a la cuestión central de su obra, los celtas gallegos, como por ejemplo en el caso de los sacrificios. Esto, tristemente, se debe a que para el caso de Gallaecia, no disponemos de información ni documentación para realizar los estudios. De esta manera aunque la primera impresión que da el libro es de un ensayo histórico sobre la cuestión inicial, lo cierto, es que va degenerando en una especie de manual básico en el que trata temas de una manera un tanto general cuando realmente, en mi opinión, podría haber profundizado un poco más. Por ello el libro de Antonio Balboa Salgado, es una obra que sirve como referente bibliográfico para introducirse dentro de la “cuestión celtica”, pero quizá sea un libro que se quede un poco flojo para aquellos que intenten profundizar en dicha materia.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La Biblia desenterrada

Au. Finkelstein y Silberman
Ed. Siglo XXI
Título. La Biblia desenterrada. Una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados.

Tras leer el título de esta obra no haría falta casi ni comentar nada. El libro es un magnífico ensayo histórico en el cual los autores a través de las últimas investigaciones de caracter arqueológico intentan darle sentido a las sagradas escrituras. A medida que vamos avanzando comprobamos como el relato bíblico se sustenta de falsos o equívocos datos, localizaciones geográficas, etc. No se trata de desmontar los grandes temas bíblicos ni de crear la controversia, sino de aportar, a través de datos científicos, las informaciones que pudieron estar más próximas a la realidad. Y es que... ¿es posible que un grupo de "andrajosos", con todos mis respetos, exiliados durante tantos años, perdidos, famélicos, en inferiodad númerica y táctica pudieron hacerse con las grandes fortificaciones que dominaban aquellos territorios? ¿realmente eran tales las fortificaciones o sólo se produjo un proceso de sincretismo poblacional?. Este libro os dará estas claves y muchas otras.

Olav II, rey de Noruega.

Au. Vicente Sierra Ponce de León
ED. Servicio de publicaciones excma diputación provincial de Pontevedra
Título. Olav II, rey de Noruega. El vikingo que asoló Galicia y supo pasar del pillaje a la santidad.

Entretenida novela histórica que nos muestra la figura de uno de los bravos hombres del norte que se dedicaron a arrasar, entre muchas, las tierras gallegas. El autor a lo largo de la obra nos pone en la piel de Olav II, como nace, crece, se desarrolla y muere. Describe muy bien el ambiente, el paisaje, nos introduce en la atmósfera vikinga haciendo constantes referencias a dioses y mitos de los mismos. Con un buen ritmo narrativo y sin salirse del la línea histórica, el autor nos relata los enfrentamientos, los conflictos dinásticos, las luchas entre los propios vikingos, las características de sus embarcaciones, de sus armas, sus tácticas de guerra, choque cristianismo-mitología nórdica etc.

Por todo ello recomiendo la lectura de esta obra la cual se lee en muy poco tiempo, está compuesta de alrededor de 200 páginas y si el mundo vikingo no es muy conocido para tí, que mejor obra para ir introduciédose en la historia norteña.