viernes, 28 de septiembre de 2012

Conferencias del Dr. Payson Sheets


El Centro de Estudios Mayas de la UNAM les extiende una cordial invitación 
para asistir a las conferencias magistrales que serán impartidas por el 
Dr. Payson Sheets, de la Universidad de Colorado,
 el martes 2 de octubre de 2012, a las 12:00 horas:
“¿Qué terrible suceso ocurrió por todo el mundo en el año 536 d.C.?”
 y el miércoles 3 de octubre de 2012, a las 12:00 horas:
 "Joya de Cerén: una aldea maya del periodo Clásico en El Salvador"
 Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM
Circuito Mario de la Cueva s/n, Cd. Universitaria, México, D.F.
Informes:
Centro de Estudios Mayas, tel. 56 22 74 90

jueves, 20 de septiembre de 2012

Un papiro del siglo IV habla de un Jesucristo casado

La profesora de la Universidad de Harvard (Boston) Karen King ha revelado un documento que puede abrir un debate sobre el estado civil de Jesucristo. La experta en historia de la cristiandad ha traducido un fragmento del siglo IV, escrito en copto —egipcio antiguo—, que reproduce un diálogo entre Jesús y sus discípulos y en el cual habla de su mujer, a la que llama María, según se extrae del informe de la experta. Un descubrimiento que, en todo caso, está muy lejos de ser definitivo 

El fragmento, el primero que hace referencia explícita a una relación conyugal del fundador del cristianismo y al que se ha denominado El evangelio de la mujer de Jesús, es una copia de un texto probablemente escrito en el siglo II. La cita textual que se puede leer es: “Y Jesús les dijo: mi mujer”. El diálogo continúa con la discusión de si esta mujer, María, merece ser parte de la comunidad, a lo que él contesta: “Ella puede ser mi discípula también”, asegura King. En el diálogo, Jesús también habla de su madre en dos ocasiones. El papiro contiene ocho frases incompletas y está muy dañado. 

El papiro, de tamaño pequeño, de ,65 centímetros de alto por 19,3 de ancho, refuerza la idea de que los primeros cristianos conversos creían que Jesús había estado casado. La tradición cristiana "siempre ha dicho que no lo estaba", explica la experta, "a pesar de no existir evidencias que respalden esta afirmación", puntualiza. 

“El fragmento no es una prueba definitiva que evidencie que el Jesús histórico estuviera casado, pero puede suscitar dudas en torno a las cuestiones familiares y del matrimonio que promulga la fe cristiana. Este texto demuestra que la última decisión sobre si Jesús estaba casado o no con María fue resultado de un debate ferviente entre la sexualidad y el matrimonio”, asegura King en la introducción de su estudio. La profesora añade que, “desde el principio, los cristianos se mostraron de acuerdo con la idea de que Jesús estuviera casado. No fue hasta un siglo después de su muerte cuando realmente se empezó a proclamar que no era así”. 

El papiro pertenece actualmente a un coleccionista privado, que se lo envió a King en el año 2010 para su traducción. Aunque cuando llegó a sus manos la experta pensó que no era auténtico, al estudiarlo cambió de opinión. “Tanto el idioma en el que está escrito como sus condiciones de conservación orgánica muestran que su origen es copto”, continúa King. La profesora tradujo el fragmento junto a otra docente de la universidad de Princeton, Anne Marie Luijendijk, y el director del Instituto de Estudios del mundo Antiguo, Roger Bagnall. King ha presentado el hallazgo en un congreso, de seis días de duración, en las universidades romanas La Sapienza y el Instituto Agustiniano de la Pontificia Lateranense. A pesar de que los medios de comunicación del Vaticano suelen cubrir este tipo de actos académicos, no ha habido ninguna mención del descubrimiento de la profesora en ninguno de ellos, según explica The Huffington Post.
*Fuente. El País.  

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ingreso a la posible tumba de uno de los primeros gobernantes de Palenque.

Un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Antropología e Historia ingresó por vez primera a una cámara funeraria descubierta hace 13 años en Palenque, Chiapas, la cual podría contener los restos de uno de los primeros soberanos de esa antigua ciudad: K'uk Bahlam I, que ascendió al poder en 431 d.C., y fundó la dinastía a la que perteneció el célebre gobernante maya Pakal.

El espacio se halla al interior del Templo XX de esa zona arqueológica de Chiapas; podría contener los restos del fundador de la dinastía a la que perteneció el gobernante maya Pakal. La exploración y recuperación de materiales arqueológicos comenzará después de estabilizar la pintura mural que decora el espacio funerario.

*Fuente. INAH

lunes, 13 de agosto de 2012

II Coloquio de Maestría en Estudios Mesoamericanos

II Coloquio de Maestría en Estudios Mesoamericanos
Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM
Sala de Usos Múltiples
29 - 31 de agosto de 2012


En el marco del Coloquio se llevarán a cabo dos conferencias magistrales a cargo del Dr. Alejandro de Ávila:

Lunes 27

La clasificación nominal de los seres vivos en Mesoamérica

Martes 28

Léxico y biogeografía en el Códice de la Cruz Badiano

Horario: 12 a 14 hrs.

Coloquio

Miércoles 29

09:30 – 09:40 Inauguración . Dra. María del Carmen Valverde Valdés

Mesa 1. Moderador: Dr. Ernesto Vargas Pacheco

09:40 – 10:10 “Área cultural: genealogía del término y primeros usos para entender la América antigua. El caso del Área Intermedia”. Antonio Jaramillo Arango

10:10 – 10:40 “Los Chontales prehispánicos de Tabasco-Campeche. En busca de su identidad étnica”. Adriana Hernández Granada

10:40 – 11:10 “La organización sociopolítica del asentamiento prehispánico de Zazacuala”. César Vázquez Vázquez

11:10 – 11:40 “El papel de Calakmul en los cambios políticos del Clásico Tardío en las Tierras Bajas mayas”. Pablo Alberto Mumary Farto

11:40 – 12:00 DISCUSIÓN PLENARIA

12:00 – 12:20 RECESO


Mesa 2. Moderador: Dr. Guilhem Olivier

12:20 – 12:50 “El árbol, su iconografía y cosmovisión en los códices mexicanos. El caso del Códice Borgia”. José Arturo Viezca Vizuet

12:50 – 13:20 “UTOK’ UPAKAL. Belicosidad, política y ritualidad en el armamento maya del Clásico”. Gabriela Rivera Acosta

13:20 – 13:50 “Más allá del complejo de las diosas madres: el caso de la diosa Xochiquetzalli”. Norma Patricia Rubio Mondragón

13:50 – 14:20 “Simbolismo de la turquesa en la cultura mexica”. Guadalupe Pieza Martínez

14:20 – 14:40 DISCUSIÓN PLENARIA


Jueves 30

Mesa 3. Moderadora: Dra. Martha Ilia Nájera Coronado

09:30 – 10:00 “Culto a los cerros en Milpa Alta”. Jaime Vázquez

10:00 – 10:30 “Bíxom Míxom: noción de alianza entre los Teenek veracruzanos”. Talia Lilith Lara Govea

10:30 – 11:00 “Xib’aj, espíritus del inframundo. Continuidad cosmológica maya en una comunidad ch’ol”. Daniel Moreno Zaragoza

11:00 – 11:30 “Animales y presagios entre los tojolabales de Saltillo, Las Margaritas, Chiapas”. Fernando Guerrero Martínez

11:30 – 11:50 DISCUSIÓN PLENARIA

11:50 – 12:10 Presentación de la revista Estudios Mesoamericanos. Berenice Alcántara y Ana Cecilia Martínez Hernández

12:10 – 12:30 RECESO


Mesa 4. Moderadora: Dra. Alicia María Juárez Becerril

12:30 – 13:00 “Ritualidad en torno a la locura en Catemaco, Veracrúz”. Christian Jesús Zubillaga Sánchez

13:00 – 13:30 “La palabra que cura: tradición oral y medicina tradicional en Amatlán de Quetzalcoatl, Morelos”. Carmen Macuil

13:30 – 14:00 “La Asociación del Divino Rostro. Otomíes del Alto Lerma”. María Cristina Córdova Ugalde

14:00 – 14:30 “La herencia de la cosmovisión mesoamericana en el culto a los Niños Dios en Xochimilco”. Jaime Bernardo Díaz Díaz

14:30 – 14:50 DISCUSIÓN PLENARIA


Viernes 31

Mesa 5. Moderador: Dr. Baltazar Brito Guadarrama

09:30 – 10:00 “Fuentes y estudios en trono al tzotzil colonial”. Rubén Borden Eng

10:00 – 10:30 “Estructura del “Título real de don Francisco Izquin Nehaib”. A. Rafael Flores Hernández

10:30 – 11:00 “Textos mexicas entre textos españoles”. Carlos Alberto Meza Meléndez

11:00 – 11:30 “Diego Durán y Hernando Alvarado Tezozomoc, dos recopiladores de huehuetlahtolli”. Ignacio Silva Cruz

11:30 – 11:50 DISCUSIÓN PLENARIA

11:50 – 12:10 RECESO


Mesa 6. Moderador: Dra. María del Carmen Valverde Valdés

12:10 – 12:40 “Territorio, memoria y sobrenaturaleza tarascas. Siglos XVI y XVII”. Carlos Daniel Altbach Pérez

12:40 – 13:10 “La música en la casa de la niebla: el canto de Ixcozauhqui”. Osiris Sinuhé González Romero

13:10 – 13:40 “Objetividad y (Objetividad), modos de explicaciones históricas en Chimalpain”. Iván Lina Ramos

13:40 – 14:10 “El ritual Xochitlalli: ofrenda florida a la Madre-Tierra en la celebración del año nuevo mexica”. Marina Prieto Avendaño

14:10 – 14:30 DISCUSIÓN PLENARIA

14:30 – 14:40 Clausura con el grupo de Son Jarocho “Torito de Limón”

**ENTRADA LIBRE**

viernes, 29 de junio de 2012

Maya Scholar Deciphers Meaning of Newly Discovered Monument That Refers to 2012

**Antes que nada comentar a título personal que la noticia para mí está confusa. Deben faltar datos o algo se le ha escapado a quien firma el artículo porque aunque es verdad que el desciframiento de los glifos en La Corona están dando lugar a una reinterpretación de la "actividad política" de los mayas del periodo Clásico y, sobre todo del Clásico Tardío, desde que se identificó con el antiguamente llamado Sitio Q, en esta noticia en particular no se presenta nada "nuevo". Sí, en la parte final se vuelve a repetir los hallazgos del equipo de Stuart y Saturno en Xultún que nos hablan de un calendario que va más allá del conocido como Bak'tún 13 (y por cierto aunque creo que no se menciona en la noticia, el posible desciframiento por otro investigador del raro ciclo de 819 días registrado también en Palenque y Yaxchilán).

Lo novedoso que aquí presentaban es otra relación de la fecha del 21 de Diciembre de 2012, el 13.0.0.0.0 4 ajaw, 8 kumk'u, fecha era maya, registrada en La Corona y que la relacionaba con Calakmul y con un hecho fundamental para el contexto histórico de las Tierras Bajas mayas, la muerte del k'uhul ajaw, Yuhkno'm Yich'aak K'ahk, conocido como Garra de Jaguar o Garra de Fuego, de Calakmul. Si bien, yo, leyendo la noticia, no pude encontrar ese vínculo entre el Bak'tún 13 con el título que se le otorga en el monumento al ajaw de Calakmul de: "señor de 13 k'atunes", al referirse a un evento ocurrido en un K'atún 13, ni tampoco encontré novedoso que se explique que dicho ajaw, posiblemente, no murió en Tikal o debido al enfrentamiento contra Tikal del 695 d.C., como se afirmaba en tiempos de L. Schele...puesto que el descubrimiento de la Tumba 4 de la E.II de Calakmul por el equipo del PAC dirigido por Ramón Carrasco puso en duda dicha afirmación al descubrirse, entre otros restos de ajuar, un plato que acompañaba al cuerpo en el que se podía leer: u-lak yukhno'm yich'aak k'ahk'--> "es el plato/su plato de...".
Ahí van mis dudas que supongo que son debidas a una mala traducción del artículo o peor, falta de datos en la noticia...sin embargo es de interés por los hallazgos que en La Corona se están realizando y que gracias a la financiación de la Tulane se seguirán realizando. Y por supuesto, lo más importante y novedoso y que debía resaltar en la noticia es el descubrimiento de un nuevo monumento que nos habla del k'uhul ajaw de Calakmul ejerciendo su poder al visitar La Corona (29 de enero del 696 d.C.) en una fecha que va más allá de la que hasta ahora teníamos como último registro, 9.13.2.17.1, 3 Imix, 19 Kumk’u, que equivale a 9 de febrero de 695 d.C registrada en Uxul.

La noticia se acompaña de un video que podeis ver siguiendo el enlace que he añadido en la parte inferior de la misma.

A publishing and entertainment empire has arisen around the supposed Mayan “end date” of December 21, 2012. But a second reference to the date, discovered only recently in Guatemala by a team including UT’s David Stuart, further debunks the theory that the Maya expected the world to end. In this slideshow, including images from National Geographic, see the discovery at La Corona and read how the Maya used the date simply as “a literary device.”
Archaeologists working in the jungles of Guatemala have discovered an ancient Maya text that refers to the so-called end date of the Maya calendar, Dec. 21, 2012. The hieroglyphic inscription was unearthed in April at the ruins of La Corona, located in the dense rainforest of northwestern Guatemala, and deciphered by David Stuart of The University of Texas at Austin during his research at the site in May.
The text is one of many found this year by an international team led by archaeologists from Tulane University and the Universidad del Valle de Guatemala. Among their discoveries are portions of the longest text ever discovered in Guatemala, carved on multiple staircase steps and recording 200 years of La Corona’s history, now being closely studied by Stuart and his colleagues. The discovery, perhaps the most significant hieroglyphic find in decades, was announced at a news conference held this morning at the National Palace in Guatemala City.

The stone referring to the year 2012 was carved to commemorate a royal visit to La Corona (which the ancient Maya called Saknikte’) by the ruler Yuknoom Yich’aak K’ahk’ from the great Maya capital of Calakmul on Jan. 29, 696 A.D. Before the discovery, this ruler was thought by scholars to have been killed in battle, when Calakmul was defeated by its great rival, Tikal. But the new find makes it clear that Yuknoom Yich’aak K’ahk’ was visiting allies — such as La Corona — in the wake of this defeat, possibly soothing their fears after such a significant military loss.
Why the reference to the year 2012? “The reason mostly has to do with the cosmological dimensions of ancient Maya politics and kingship,” says Stuart. “Calakmul’s king had only recently celebrated an important ending of 13 K’atun calendar cycle, in the year 692 (9.13.0.0.0), and in this text he is called a “13 K’atun lord.” The scribe has used this important ritual fact to project forward to when the next higher period of the Maya calendar will also reach 13 — a sacred Maya number — which will come on Dec. 21, 2012 (13.0.0.0.0).”
It is in this context that we have only the second reference to the “end date” in the entire corpus of ancient Maya writing, according to Stuart. This text uses the 2012 date to put this king’s troubled reign and accomplishments into a larger cosmological framework.

“This new evidence suggests that the 2012 date was an important calendrical event that would have been celebrated by the ancient Maya; however, they make no apocalyptic prophecies about it whatsoever,” says Marcello Canuto, director of Tulane’s Middle American Research Institute and co-director of the excavations at La Corona. Since 2008, Canuto and Tomás Barrientos of the Universidad del Valle de Guatemala, have directed excavations at La Corona. Stuart was part of a 1997 expedition that first explored and documented the ruins, when he named it La Corona (“The Crown”) after a distinctive building seen in the forest there — a line of five closely spaced small pyramids.

Stuart’s decipherments at La Corona come shortly after another significant find announced earlier this year — the discovery of a painted structure at the ruins of Xultun, Guatemala, containing what is thought to be the work space of a scribe or calendar priest. Stuart collaborated with William Saturno of Boston University, who directs the Xultun excavations, to decipher the unique paintings found on the walls of the small structure.
“I was at the ruins of Xultun when the paintings were initially discovered in 2010 and also during spring break this year,” Stuart says. “As the paintings were being uncovered in 2011, I was sent scans and photographs of the images and began deciphering the mathematical and astronomical tables last summer.”
The structure is covered with tiny red and black numbers and hieroglyphs, unlike any seen before at other Maya sites. These appear to be notations, written by the scribes as they were working and carrying out calendrical calculations, similar to a modern mathematician’s office whiteboard. Some numbers appear to represent the various calendrical cycles charted by the Maya — the 260-day ceremonial calendar, the 365-day solar calendar, the 584-day cycle of the planet Venus and the 780-day cycle of Mars, reports lead excavator Saturno. Saturno and Stuart reported their findings in a paper they co-authored for the journal Science titled, ”Ancient Maya Astronomical Tables from Xultun, Guatemala.”
Stuart’s main contribution was to read and reconstruct the numbers, many of which were poorly preserved. He also identified the nature of the tables as ancient tools for calendrical calculations, including lunar cycles. Finally, he carefully copied the texts so colleagues and future scholars can also study them. His field time in March involved working directly with the paintings and texts before they were closed and eventually reburied — the best means of ensuring their preservation in the remote jungle.

“It was incredible being in an ancient room where scribes and calendar priests were once working on their calculations, perhaps even discussing them,” says Stuart. “The day after I reconstructed the very damaged lunar table from Xultun, I shared the exciting news with undergrads who were in the UT study abroad program in Antigua, Guatemala.
“As a fun exercise, I had the students figure out the how the ancient Maya would have written each column in the table, using bars and dots. On the whiteboard in our classroom we wrote the table as it would have originally looked — 27 columns of Maya numbers. It was the first time it had ever been reconstructed visually, and it was a really special moment.”
Stuart is the David and Linda Schele Professor of Mesoamerican Art and Writing at The University of Texas at Austin. He is the author of the popular book on the Maya calendar,The Order of Days: The Maya World and the Truth about 2012.” Stuart’s research is supported by the Schele research fund from the College of Fine Arts at The University of Texas at Austin and through the Casa Herrera research facility in Guatemala, where he does much of his work throughout the year.

*FUENTE. http://www.utexas.edu/opa/wordpress/know/2012/06/28/la-corona/

http://link.brightcove.com/services/player/bcpid42804654001?bckey=AQ~~,AAAABvaL8JE~,ufBHq_I6FnyW5vEkcwl_fb_9itzlU5tt&bctid=1711160208001

domingo, 17 de junio de 2012

Se cumplen 60 años del descubrimiento de la tumba de Pakal

Considerado como uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX en América, el hallazgo de esta cámara funeraria al interior del Templo de las Inscripciones, en Palenque, se registró el 15 de junio de 1952. El espacio mortuorio del gobernante maya K'inich Janaab Pakal, fue descubierto por el arqueólogo Alberto Ruz Lhuiller.

Fuente, INAH.

sábado, 9 de junio de 2012

Exhiben entierro milenario de gobernante maya

Los enseres mortuorios que acompañaron al señor Kalom ´Uk´uw hace más de 1,000 años, se exhiben por primera vez en el Museo del Pueblo Maya, en Dzibilchaltún, Yucatán. La pieza más importante de este entierro prehispánico es un hueso de venado grabado con un texto de doce bloques de jeroglíficos, considerada la inscripción más completa del sitio
Los enseres mortuorios que acompañaron hace más de 1,000 años al señor Kalom ´Uk´uw, gobernante maya de la ciudad prehispánica de Dzibilchaltún, en Yucatán, cuyo entierro fue descubierto en 1994 por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), se exhiben por primera vez reunidos en un montaje que explica la importancia de este personaje y los orígenes del nombre de dicha urbe.

Los objetos forman parte de los nuevos acervos que presenta el Museo del Pueblo Maya de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, reabierto al público hace unas semanas, luego de un proceso de reestructuración mediante el cual se actualizaron sus contenidos y museografía.

Una de las piezas más importantes del ajuar funerario en exhibición es un hueso de una especie pequeña de venado (yuc) —de apenas 20 cm de largo—, que tiene impresa en bajorrelieve una escena alusiva al inframundo, y un texto de 12 bloques jeroglíficos escritos en doble columna.
El arqueólogo del Centro INAH-Yucatán Rubén Maldonado, quien descubrió el entierro, explicó que la imagen grabada en el fémur de venado representa una escena de muerte e inhumación, en la que se alude al aspecto mítico y antropomorfo del jaguar del inframundo.

El texto jeroglífico sigue el patrón de los “rótulos de nombre”. En los primeros bloques, la escritura indica el objeto, denominado ú-hach-ih bak (el hueso raspado de) y el nombre del dueño, que consta de cuatro signos con valor fonético (deferencia relevante en el sistema de sonidos de dos idiomas): kalom, que significa “el que abre”, de acuerdo con el arqueólogo Maldonado, un título que se atribuye a Chaac, dios maya de la lluvia; el siguiente glifo se compone de tres signos que se leen ´u-k´u-wi, donde uk significa llorar, beber o tener sed.

El nombre completo se refiere al dios Chaac como abridor de las nubes para que caiga la lluvia, y probablemente alude a la función de su portador como sacerdote o chamán hacedor de lluvia, explicó el especialista.

Además del nombre del gobernante de las tierras bajas del norte (Kalom ´Uk’uw), el hueso de venado contiene el glifo emblema del sitio de Dzibilchaltún, cuyo símbolo —hasta la fecha— sólo se ha localizado en tres textos, uno de los cuales corresponde a esta pieza.
Rubén Maldonado abundó que el glifo emblema de Dzibilchaltún es uno de los de mayor importancia, porque permite una reconstrucción del panorama histórico del periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.) del noroeste de la península de Yucatán.

A decir del arqueólogo, esta pieza con jeroglíficos es altamente significativa, porque la inscripción es la más completa encontrada hasta el momento Dzibilchaltún, y prueba además que los gobernantes del norte de lo que hoy es el área maya, seguían patrones funerarios semejantes a los que practicaba la nobleza de la zona sur de esta antigua civilización.
El hueso de venado fue colocado en el entierro quebrado en dos partes, dentro de la olla que contenía los restos cremados del soberano. Un fragmento en el fondo de la vasija, y el otro encima de los restos óseos de Kalom ´Uk´uw. Actualmente se exhibe completo como una sola pieza, luego de haber sido restaurado por expertos del INAH.

El investigador Rubén Maldonado comentó que en la nueva museografía del Museo del Pueblo Maya también se presentan cinco de las 20 vasijas que integraban dicha ofrenda; una de ellas es la que contenía los fragmentos de huesos y cenizas del gobernante incinerado.

El señor Kalom 'Uk'uw es el gobernante mejor conocido de Dzibilchaltún. Se sabe que dirigió los destinos de la urbe maya por lo menos durante un periodo de 20 años, a fines del siglo VIII o principios del IX, anterior a 840 d.C. Su nombre está identificado en tres elementos del sitio arqueológico: en el hueso de venado con jeroglíficos, en un dintel y en el monumento denominado Estela 19.

La Estela 19 también se exhibe al público, al lado de las piezas de la ofrenda funeraria; tiene grabada la representación del gobernante acompañado por los glifos de su nombre. La pieza data del periodo Clásico Tardío y fue elaborada en piedra caliza.

En dicha estela el soberano se ve de perfil y luce un tocado que representa al dios Chaac, acompañado de una hilera de glifos con una inscripción que refiere el nombre de Kalom ´Uk´uw Chan Chak, gobernante de Ch´iy Chan Ti Ho´.

Además se exhibe el cajete con el que estaba tapada la vasija que contenía los restos del dignatario. Es un recipiente de cerámica policroma, procedente del área maya del Usumacinta, en su exterior tiene plasmado a un personaje de alto rango, de cuya boca sale una voluta y en la mano derecha sostiene un signo que alude a  una estrella.

El entierro del señor Kalom ´Uk´uw se localizó durante las exploraciones efectuadas en 1994, debajo del piso del cuarto central de la Estructura 42, ubicada en la Plaza Central de Dzibilchaltún; se componía de cuatro ollas que contenían cenizas, los recipientes estaban tapados con platos trípodes; la vasija de mayor tamaño guardaba los restos del gobernante.

El arqueólogo Maldonado explicó que fray Diego de Landa registró, en el siglo XVI, el dato de que los mayas de Yucatán enterraban a sus muertos con ofrendas dentro de sus casas, y que “los cuerpos de los señores y gente de mucha valía eran quemados y sus cenizas colocadas en vasijas grandes, y sobre ellas edificaban templos.

“Esta información nos permite aseverar que el entierro de Kalom, además de representar a un personaje importante, seguramente del linaje gobernante de Dzibilchaltún, indica la relevancia del complejo arquitectónico de la gran plaza central de esta ciudad prehispánica y del propio Edificio 42, donde se depositó la urna funeraria y su ofrenda.”

El Museo del Pueblo Maya se ubica dentro de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en Yucatán. Horario: lunes a domingo, de 8:00 a 16:00 horas. Costo: 55 pesos. Entrada libre a maestros, estudiantes, niños menores de 13 años,  pensionados, jubilados, maestros y estudiantes con credencial vigente. Domingo: acceso libre a público nacional y extranjeros residentes.
*Fuente. INAH.

viernes, 8 de junio de 2012

Descubren otra punta clovis en el norte de México

En el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, arqueólogos hallaron dicho artefacto para caza, cuya antigüedad se estima en cerca de 12,000 años. La punta de proyectil es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano.
Una nueva punta Clovis de alrededor de 12,000 años de antigüedad y en perfecto estado de conservación fue descubierta en el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, considerado un paraíso del periodo Pleistoceno Terminal, donde grupos de cazadores-recolectores elaboraron herramientas de piedra y practicaron la cacería de grandes animales hace 10,000 y 12,500 años.

El descubrimiento se registró durante la cuarta temporada de exploraciones arqueológicas efectuada en la primavera de este año, en la que se dio continuidad a la excavación de la Unidad 1, donde desde 2007 hasta la fecha se han encontrado diversas herramientas de lítica tipo Clovis y huesos de dos ejemplares de un animal extinto, llamado gonfoterio (parecido al mamut), lo que permite advertir una escena de cacería del Pleistoceno.

La punta Clovis es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano, cuyos vestigios se han fechado en alrededor de 12,000 años, correspondiente al periodo Pleistoceno Terminal.

La arqueóloga Guadalupe Sánchez, directora del proyecto de investigación en Fin del Mundo, desarrollado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) con apoyo de la Universidad de Arizona y National Geographic Society, destacó que el descubrimiento de esta nueva punta de proyectil se suma a otros ocurridas entre 2007 y 2011, “y viene a reforzar la idea de que en este sitio del norte de México habitaron los Clovis por largo tiempo y que debieron cazar gonfoterios, un animal cuyos restos no se habían encontrado en relación con el hombre en América.           

 Asimismo, indicó que hasta el momento, en el país, se han descubierto muy pocas puntas Clovis, alrededor de 127, y fuera del estado de Sonora no hay muchas evidencias de los primeros pobladores del continente.

La punta de proyectil, abundó la arqueóloga del INAH, se descubrió a ocho centímetros por debajo del contexto donde en 2008 se halló una mandíbula y fragmentos del cráneo de un gonfoterio; debajo y alrededor de esta pieza lítica había gran cantidad de pedazos de diente —de entre 1 y 2 cm de largo—, que podrían pertenecer al maxilar de este mismo proboscídeo (antepasado del elefante).

El artefacto, elaborado en riolita, se halló en perfecto estado de conservación, mide 11 centímetros de largo, tiene la base cóncava, esta pulido y sus bordes aún tienen filo, por lo que los arqueólogos piensan que el cazador pudo perderlo durante el forcejeo con el animal.

Guadalupe Sánchez indicó que además de la punta Clovis, durante la más reciente fase de exploración en el sitio arqueológico Fin del Mundo, también se descubrieron cuatro fragmentos de carbón, que estaban en el mismo estrato donde se encontró la punta; “tal vez ese carbón se convierta en el hallazgo más importante de la temporada de investigación, porque da la oportunidad de fechar con precisión el evento de cacería que estamos identificando que, de manera preliminar, hemos calculado de una antigüedad de entre 10,000 y 12,500 años”.

Además, añadió, a través de recorridos sistemáticos de superficie, es decir, la búsqueda meticulosa sobre el suelo, se registraron cuatro nuevos puntos con vestigios arqueológicos. “En dos de ellos, ubicados en las inmediaciones de Fin del Mundo, se identificaron campamentos Clovis. En el primero, denominado Localidad 10, se encontraron tres bases de puntas de proyectil (es decir la herramienta rota sin la punta) y otros artefactos líticos de la misma filiación cultural: una preforma (piezas que no fueron terminadas), tres raspadores y navajas; en tanto que en el segundo, llamado Localidad 23, se hallaron dos preformas y un raspador.

La arqueóloga Sánchez resaltó que en este último punto del sitio, se efectuaron diversas pruebas con un barreno, cuyos resultados arrojan una alta probabilidad de que existan contextos arqueológicos enterrados, por lo que se prevé su excavación en próximas temporadas.

En lo que se refiere a los otros dos puntos descubiertos, que los especialistas han denominado como Localidad 21 y Localidad 22, la experta del INAH especificó que se trata de un par de lomas ubicadas en el sector Este del sitio, en cuya superficie hay grandes rocas de riolita. Junto a estas piedras se encontraron núcleos subprismáticos, lascas grandes y desechos de talla,  indicativos de que se trata de yacimientos de explotación de riolita.

“Muchas de las herramientas (bifaciales grandes, preformas y por lo menos dos puntas de proyectil Clovis) están elaboradas en riolita, seguramente los grupos Clovis de Fin del Mundo utilizaron los yacimientos de las localidades 21 y 22 para hacer sus artefactos”.

Trabajos arqueológicos en Fin del Mundo
Hasta la fecha, en Fin del Mundo se han encontrado un total de 25 puntas Clovis (seis de ellas completas, todas en la Localidad 1), así como otras herramientas líticas de la misma filiación cultural, que consisten en 45 raspadores, 31 navajas, cuatro núcleos de navajas y 38 bifaciales.

Cabe recordar que este sitio está compuesto por varias localidades de importancia arqueológica, geológica y paleoambiental que se han descubierto de manera paulatina entre 2007 y 2012; en una de ellas se registró el evento de cacería del gonfoterio, ocurrido posiblemente hace 10,000 y 12,500 años; las otras tres áreas se han definido como campamentos, y dos de éstas son yacimientos de riolita.

“Todos estos lugares hacen de Fin del Mundo uno de los sitios Clovis más importantes del oeste de Norteamérica y el más importante de México”, destacó Guadalupe Sánchez, al concluir que el estudio de este sitio es de gran importancia para la historia de Sonora y de México, toda vez que contiene depósitos preservados en los que se pueden observar algunos aspectos del comportamiento de los primeros hombres que poblaron el continente, amén de que brinda un registro detallado de la fauna, flora y los cambios climáticos extremos que ocurrieron al terminar la época glacial, y de cómo comenzó a formarse el desierto sonorense.

*Fuente. INAH

viernes, 18 de mayo de 2012

Los murales de Chii`k Naab: Calakmul. La conservación de pintura mural en clima tropical.

Foto: Ramón Carrasco Vargas.
Desde 1993 el proyecto Arqueológico Calakmul ha desarrollado una ingente labor interdisciplinar de investigación, a fin de garantizar la conservación integral de su Valor Universal Excepcional, tal y como fue establecido por el Comité de Patrimonio Mundial en 2002 cuando el sitio pasa a integrar la Lista de UNESCO de acuerdo a los Criterios (i), (ii) (iii) y (iv). El sitio es testimonio singular de los intercambios e influencias que durante más de 12 siglos de historia evidenciaron un desarrollo urbano que incluía la edificación de conjuntos arquitectónicos a modo de acrópolis, interconectadas por plazas y patios. Calakmul fue una de las urbes más prominentes de la zona Maya Central.

Descubierto en 1931, el sitio no ha dejado de sorprender a la comunidad científica por su calidad urbanística. Ubicado en la reserva de la biosfera de Calakmul, una de las más grandes de selva tropical, integra una de las ciudades más importantes de la civilización maya conocidas hasta hoy, fundada entre el 600 y 500 antes de nuestra era. Su influencia en el periodo clásico incluía la Cuenca del Rio Usumacinta o del Río Pasión, tal y como ha quedado referida en la epigrafía de la historia del Petén.

Entre todas las acrópolis que componen el sitio, destaca la conocida como Chii`k Naab´, uno de lo cuatro conjuntos que rodean la plaza central. La estructura I de esta acrópolis es la más alta del paisaje edificado. Cuando en el año 2005 se intervino arqueológicamente por primera vez, se descubrió en este edificio una subestructura de excepcional valor para la comunidad científica. Esta subestructura, completamente recubierta de pintura mural, fue erigida entre los años 650 a 700 d.C. La estructura con una base de 12 metros por lado y 5 metros de altura, cuenta con una representación mural extraordinaria con escenas de la vida cotidiana, aspecto de singular relevancia, dado que se trata de una de las escasas representaciones pictóricas del mundo maya en las que no se incorporan escenas de carácter religioso, ceremonial o político.
Su descubrimiento ampliaba las posibilidades de estudio y además se convertiría en un gran reto para la conservación. Se conoce que el clima tropical provee de enormes dificultades para el tratamiento y la conservación de pintura mural. Esto llevó al Director del Proyecto Calakmul Ramón Carrasco Vargas y a María Cordeiro Baqueiro, Directora de Conservación y Restauración, a plantearse una estrategia multidisciplinaria de análisis e intervención, que ha ensayado novedosas metodologías con el fin de demostrar que sí se pueden conservar unas pinturas tan espectaculares en el mismo medio y condiciones en el que se encontraron. Concordando con todos los estándares recomendados por las organizaciones internacionales en términos de conservación arqueológica integrada e universalmente aceptados desde la adopción de la Convención de la Valetta en 1992. Los trabajos contaron con el apoyo técnico de prestigiosos investigadores como el Dr. Piero Baglioni, del Departamento de Química de la Universidad de Florencia y Director del Consorcio Nacional de nanosistemas (CSGI), que desarrollaron pruebas en la aplicación de nanotecnología.

Se estudió de forma escrupulosa todo el conjunto de factores medioambientales para determinar las condiciones físico-químicas y biológicas a las que se ven sometidos los materiales en Calakmul. Además, la pintura mural tiene cierta porosidad por donde se captan soluciones acuosas, siendo este elemento la causa principal de todas las alteraciones físicas, químicas y biológicas.
Por otra parte hay que tener en cuenta que siempre hay áreas más susceptibles al deterioro a causa del debilitamiento del material, en ocasiones provocado por la presencia de sales en disolución, que cristalizan en la superficie pictórica dañándola aún más. El crecimiento de cristales dentro de los poros puede generar tensiones que son suficientes para vencer la resistencia a la tensión de la capa pictórica y convertirla en polvo. Este daño es atribuido a los mecanismos de cristalización e hidratación de las mismas. Entre los diferentes tipos de sales que nos podemos encontrar los sulfatos son los más peligrosos.

La cristalización de estas sales se genera con el aumento de las moléculas de agua creando así un notable crecimiento de su volumen ejerciendo presión en el capilar, provocando la aparición de fisuras, empobreciendo del material cementante, provocando desplazamientos y pulverulencia. Esto conlleva a la inevitable perdida de policromía en la pintura mural. Temperaturas y niveles de humedad altos favorecen el desarrollo de la mayor parte de los organismos y micro-organismos, ya que todo material poroso sometido al medio ambiente es susceptible de ser atacado por especies colonizadoras.

En el estudio de la restauración de la pintura mural, se han venido utilizando productos inorgánicos como el hidróxido de calcio o el hidróxido de bario que suponían ventajas para la consolidación por su naturaleza mineral afines al material a tratar, por poseer una estructura reticular y muchas propiedades físicas similares, siendo su duración en el tiempo mucho más dilatada que la ofrecida por los polímeros sintéticos. El proceso de deterioro de los polímeros se veía más acentuado en el clima tropical creando un endurecimiento de la capa y acelerando el proceso de oxidación, perdiendo además toda su efectividad y provocando la formación de una capa impermeable que conlleva la disolución y cristalización de las sales en el interior de la pintura.
A la hora de comenzar la intervención se realizo un minucioso estudio del estado conservación de la obra, que ha proporcionado un conocimiento exhaustivo de cada una de sus áreas: zonas debilitadas, zonas más compactadas, áreas expuestas a mayor humedad, áreas susceptibles de proliferación de agentes biológicos, áreas que son mas sensibles a la evaporación del agua y por ello susceptibles de que se cristalicen las sales. Esta problemática nos ha permitido pronosticar posibles deterioros y crear un protocolo que posibilite un mantenimiento sostenido.

Uno de los principios a seguir fue la creación de una cubierta que permitiera no sólo proteger y conservar las pinturas, sino integrar al basamento al entorno urbano, respetando la estructuración urbanística, con el fin de establecer una conexión homogénea entre los edificios y espacios exteriores. Se buscó entonces establecer una renovación funcional que permitirá conservar la armonía urbanística y la tipología constructiva de los edificios. Además de la cubierta también se aplicó la propuesta innovadora de la utilización de nanopartículas de hidróxido de calcio, lo cual implica una reducción en las partículas en suspensión.

La nanotecnología ofrece nuevos conceptos y materiales para la consolidación y protección de las pinturas murales. Esta nueva cal se somete a una reacción de carbonatación lenta que realza el fortalecimiento mecánico del soporte y la capa pictórica. En combinación con el hidróxido de bario completa la transformación del yeso, formando sulfatos de bario insolubles para la conservación del bien cultural.
En particular las nanopartículas de calcio y bario ofrecen una solución versátil y de alta eficiencia. Es una nueva herramienta para combatir los principales procesos de degradación que alteran las pinturas murales y en particular las que se encuentran en climas tropicales.
Todo el proceso de conservación esta siendo preparado para su publicación. La difusión de esta metodología va a ser discutida en ocasión de la reunión que va a tener lugar en Campeche en Marzo de 2013, donde se darán cita todos los especialistas y gestores de sitios de Patrimonio Mundial Maya, coordinada por el Centro de Patrimonio Mundial, en el marco del Informe Periódico América Latina y Caribe. Los sitios Patrimonio Mundial son magníficos laboratorios de análisis y de investigación aplicada a la conservación. También, o me atrevería a decir principalmente, los sitios inscritos deben concebirse como laboratorios de investigación permanentes. La investigación y la conservación deben aliarse en permanencia para poder conservar el Valor Universal Excepcional para las generaciones futuras.

*Fuente. http://whc.unesco.org/es/actividades/685/

miércoles, 16 de mayo de 2012

Imágenes de los murales de Xultún en alta resolución

A disfrutar de las imágenes !!

http://gigapan.com/gigapans/104519/snapshots/273901

Hallan en Guatemala antiguo calendario astronómico maya

Un equipo de investigadores de EU anunció ayer el descubrimiento del calendario maya más antiguo documentado hasta la fecha, que data del siglo IX, pintado en las paredes de un habitáculo encontrado en la ciudad maya de Xultún, Guatemala. 

El calendario documenta ciclos lunares y lo que podrían ser planetarios, según explicaron en una rueda de prensa los arqueólogos William Saturno, de la Universidad de Boston, y David Stuart, de la Universidad de Texas-Austin. 

Además, su hallazgo, que publica esta semana la revista Science, desmonta la teoría de quienes auguran que el mundo se acabará en 2012 basándose en los 13 ciclos del calendario maya, conocidos como baktun, ya que tiene 17 baktunes. 

“Esto significa que hay más periodos de los 13” de los que teníamos conocimiento hasta ahora, subrayó Stuart, quien señaló que el concepto ha sido manipulado y aseguró que el calendario maya continuará con sus ciclos millones de años más. 

Los jeroglíficos que hallaron pintados en lo que podría ser un templo de la megaciudad de Xultún, en la región guatemalteca de Petén, es varios siglos más antiguo que los códices mayas escritos en libros de papel de corteza de árbol del periodo Postclásico tardío. 

Los expertos destacan que hay glifos y símbolos “que sólo aparecen en un lugar: el Códice de Dresde, que los mayas escribieron muchos siglos más tarde”, y que se cree que es del año 1250, señaló Stuart. “Nunca habíamos visto nada igual”, señaló Stuart, profesor de Arte y Escritura Mesoamericana, encargado de descifrar los glifos, quien destacó que se trata de las primeras pinturas mayas encontradas en las paredes de un habitáculo. La habitación, según los expertos, forma parte de un complejo residencial más grande. Los investigadores lamentan que parte del cuarto haya sido dañada por saqueadores, sin embargo, ha sido posible conservar diversas figuras humanas pintadas y jeroglíficos negros y rojos. En una de ellas aparece la figura del rey tocado con plumas azules y glifos ubicados cerca de su rostro que según han descifrado significan “Hermano Menor”. 

La pared este contiene una serie de cálculos que corresponden al ciclo lunar, mientras que los jeroglíficos de la pared norte creen que podrían relacionarse con los ciclos de Marte, Mercurio y posiblemente Venus. Los autores apuntan que el objetivo de elaborar estos calendarios, según los estudios realizados a partir de los códices mayas encontrados previamente, era el buscar la armonía entre los cambios celestes y los rituales sagrados, y creen que estas pinturas podrían haber tenido el mismo fin. 

“Por primera vez, vemos lo que pueden ser registros auténticos de un escribano, cuyo trabajo consistía en ser el encargado oficial de documentar una comunidad maya”, dijo Saturno, quien señaló que parece que las paredes se hubieran utilizado como si fueran una pizarra para resolver problemas matemáticos.
Según indicaron, podría tratarse de un lugar en el que se reunían astrónomos, sacerdotes encargados del calendario y algún tipo de autoridad, por la riqueza en el decorado de las paredes, que también utilizaron para realizar sus anotaciones. 

La investigación continúa abierta para determinar qué tipo de habitación se trata, si era una vivienda o un habitáculo de trabajo y si era utilizado por una o varias personas. “Todavía nos queda explorar 99.9 % de Xultún”, señaló William Saturno, quien aseguró que la gran ciudad maya descubierta en 1915 proporcionará nuevos descubrimientos en las siguientes décadas. 

*Fuente. El Universal

martes, 20 de marzo de 2012

Machu Picchu se llamaba Patallaqta

Se llamaba Patallaqta, que deriva de los vocablos quechuas pata (escalón) y llaqta (pueblo, ciudad, provincia). El nombre venía del sistema de sembradíos utilizado para ganar terreno a las montañas en un territorio, el andino, con escasas llanuras. En la época de esplendor de Machu Picchu, que duró alrededor de un siglo —entre 1440 y 1533—, el inca Pachacútec ordenó el máximo aprovechamiento de esos fértiles territorios al borde de la selva amazónica para crear una de las mayores reservas de alimentos para la población. Para gestionar toda esa producción construyó una ciudad administrativa, también lugar de culto: La Ciudad Escalón o la Ciudad Escalera, que desde 1911 fue conocida como Machu Picchu.

Quien asegura tener pruebas de esto es la historiadora española Mari Carmen Martín Rubio, basándose en un texto en el capítulo XXXII de la Suma y narración de los incas, la crónica de Juan de Betanzos. En él se dice que el inca Pachacútec, forjador de la máxima expansión del imperio del Tahuantinsuyo, pidió ser enterrado en “sus casas de Patallaqta”. La afirmación exige explicaciones. “Aparentemente hay una contradicción porque Pachacuti (prefiere esta denominación a la de Pachacútec) dice a la vez que quiere que su cuerpo quede en el templo principal de Coricancha, en el Cuzco. Un lugar donde se exhibían para el culto las momias de los gobernantes incas. Lo recogen otras crónicas, como las de Sarmiento de Gamboa, Pedro Acosta y también Polo de Ondegardo, que encontró la momia de Pachacuti y la llevó a Lima, donde la vio el inca Garcilaso de la Vega. Pero Betanzos dice que lo enterraron en una vasija de barro en Patallaqta”. Según la historiadora, al morir un inca se hacían al menos dos bultos. Uno era el cuerpo embalsamado, el otro contenía algunos órganos y los recortes de pelo y uñas de toda su vida.

“Pachacuti no solo era un gran guerrero, sino mejor administrador y guía religioso. Llegó a estructurar una sociedad cuasi perfecta. La ciudadela que mandó construir en Patallaqta, en la ceja de selva, era el centro administrativo de un territorio muy fértil aunque de escarpadas montañas. Allí se construyó un sistema de terrazas escalonadas, conocidas como andenes, donde se sembraron grandes provisiones. El nombre de Machu Picchu significa ‘montaña vieja’. Sin embargo, en quechua montaña se dice orqo. Picchu es un derivado de ‘pico’, en castellano. No es su nombre original”, puntualiza.

Martin Rubio encontró en 1987 en la biblioteca Bartolomé March, de Palma de Mallorca, 82 capítulos de la Suma y narración de los incas, de Juan de Betanzos, escrita en 1551, de la que solo se conocían 18. Se trata de una crónica de la conquista desde el punto de vista de los incas encargada a este temprano traductor del quechua por el virrey Antonio de Mendoza para conocer la genealogía de sus gobernantes anteriores. La situación de Betanzos era privilegiada para este fin. Hidalgo de origen gallego y vasco, Juan Díez de Betanzos Arauz se casó con la prima y esposa principal del inca Atahualpa, Cuxirimay Ocllo, bautizada como Angelina Yupanqui. Bisnieta de Pachacuti y casada con el último inca poco antes de su ejecución en 1533, la joven viuda contrajo matrimonio después con Francisco Pizarro (unos 40 años mayor), con quien tuvo dos hijos. Tras el asesinato del conquistador en 1541 —ella contaba entonces entre 20 y 25 años— , se casó con Betanzos, con el que llegó a tener tres hijos. Ella le proporcionó acceso a los viejos nobles y maestros incas, quienes le relataron de primera mano la historia de su pueblo.

La teoría del nombre de Patallaqta no es nueva, pero este documento la confirma, según Martín Rubio. Así lo corrobora el historiador y arqueólogo peruano Federico Kaufmann Doig, que actualmente supervisa un libro monumental sobre Machu Picchu. Él considera factible que Patallaqta haya sido el nombre original.

Situada entre dos imponentes montañas a 2.360 metros sobre el nivel del mar, rodeada de quebradas y ante el profundo cañón del río Urubamba, la ciudadela contaba con menos de 400 habitantes. “Allí se redistribuía, almacenaba y contabilizaban productos de la tierra. Los campesinos eran mitimaes, reclutados en otras regiones para estas tareas. Los tributos que se les exigían eran muy altos y con frecuencia se sublevaban. La presencia de Pachacuti, que los doblegó, era importante para mantener el orden. El culto a los muertos justificaba su presencia”, afirma la historiadora.

Martín Rubio, que hizo su tesis doctoral sobre La ciudad inca, sabe de lo que habla. “No resulta extraño que Pachacuti quiera ser enterrado allí. El arqueólogo Luis G. Lumbreras asegura que hay bóvedas para un enterramiento importante”.

*Fuente. El País

sábado, 3 de marzo de 2012

La importancia de la mujer en la sociedad mexicana

Las mujeres de alto rango de la antigua Tenochtitlan eran las encargadas de los rituales previos a la guerra, y se desempeñaban como educadoras en instituciones de enseñanzas. Con esta investigación, que será presentada el próximo 3 de marzo, concluirá el ciclo de conferencias conmemorativas al 34° aniversario del hallazgo del monolito de Coyolxauhqui.

Algunos de los deberes que tenían las mujeres mexicas de alto rango al interior de sus hogares, como realizar rituales de guerra para el triunfo de sus maridos y combatientes, o su rol de educadoras en instituciones de enseñanza, como el calmécac y el tepochcalli, serán dados a conocer este sábado en la última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo del monolito de la diosa Coyolxauhqui, que se realiza en el Museo del Templo Mayor.

La investigación, encaminada a profundizar en la educación femenina en la antigua Tenochtitlan, es una de las primeras en abordar esta temática, pues si bien existen antecedentes sobre la instrucción de los mexicas —realizadas por los historiadores y escritores Miguel León-Portilla, Alfredo López Austin y José Rubén Romero—, no había alguna que se dedicara particularmente a las mujeres.

El estudio será presentado el próximo 3 de marzo en dicho foro académico, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) para dar a conocer nuevas investigaciones en torno a esta civilización prehispánica, donde el historiador Miguel Pastrana Flores, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impartirá la ponencia El corazón del hogar. La educación femenina entre los mexicas.

Al respecto, el investigador adelantó que las mujeres mexicas tenían un rol importante, tanto en la cotidianidad y en sucesos relevantes de la familia —como administradoras de los bienes del hogar y dirigentes de rituales al interior del mismo—, así como en el ámbito social, en el que se desempeñaban como educadoras.

“Su papel era de suma importancia, porque complementaba las funciones que el hombre hacía al exterior de la comunidad, como las guerras, las conquistas, los rituales públicos y el cobro de tributos; el sector femenino por tanto se ocupaba de las actividades internas, como los rituales hogareños, los códigos de comportamiento, el arte culinario, la administración de los bienes de la casa y el desarrollo económico de cada familia, al ser las encargadas de la producción de textiles y de diversos productos para el trueque”.

Miguel Pastrana abundó que el sector femenino de Tenochtitlan tenía desde la infancia la obligación de ser “el centro de conciencia y equilibrio de la familia, como lo refiere un fragmento de las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, donde se describe el nacimiento de una niña a quien la partera indica, frente a las demás mujeres de la comunidad, que deberá ‘ser el corazón de su hogar’, en referencia a que la mujer deberá ser el equilibrio y soporte de su estirpe.

“En el caso de las mujeres pillis, que eran aquellas que pertenecían al alto rango social tenochca —y a las que se enfoca el estudio—, éstas estaban destinadas a ser las futuras esposas de jefes guerreros, altos funcionarios y gobernantes mexicas, por lo que recibían dos tipos de educación: la práctica, utilizada para la vida cotidiana, y la ritual, que se desarrollaba en días o circunstancias específicas y, que a su vez, incluían el aspecto religioso”, explicó el especialista del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.

Respecto a la educación ritual, indicó Pastrana Flores, las mujeres debían mantener limpio el hogar y hacer diariamente ofrendas con hule, copal y alimentos, que se colocaban en el altar que cada hogar tenía; así como convocar y dirigir a los demás miembros de la familia a participar en su cuidado y en las oraciones cotidianas.

“Un ejemplo de estas actividades eran los rituales realizados dentro de las casas de los guerreros o cobradores de tributos poco antes de que partieran. La esposa se ponía pintura facial con tizne y se vestía con ropas viejas y maltratadas, buscando que su apariencia fuera de tristeza y angustia; se ofrecían cantos y oraciones a los dioses pidiendo la bienaventuranza de los guerreros y triunfo en sus campañas.
“Al regreso del hombre, la mujer realizaba otro ritual, en este caso de bienvenida, para agradecer a los dioses la victoria y el retorno de su esposo; se ofrendaban guisos finos (con alimentos restringidos a la población común), se utilizaban ropas elegantes con tejidos delicados y diseños hechos con plumas, y en ocasiones se ofrecían algunos de los productos que el combatiente o recaudador de tributos traían de su expedición”.

Por otro lado, la enseñanza práctica que recibían las mujeres pillis se orientaba a fines cotidianos, entre ellos realizar tejidos e hilados finos, y tener una magnifica preparación culinaria que abarcara suculentas comidas hechas con ingredientes exclusivos para personas de alto rango, como la carne de pelícano o el chocolate.

Además, añadió Miguel Pastrana, debían saber los códigos de comportamiento y expresiones del lenguaje corporal según las circunstancias o los lugares (hogar, templo, adoratorio), así como hacer actividades de aseo, como barrer diariamente la casa a primera hora con la intención de “sacar todos los pecados y vicios del hogar”. Al mismo tiempo las pillis se encargaban de la administración de las telas, joyas y alimentos al interior de la casa.

El historiador dijo que a partir de fuentes documentales, como los códices Florentino y Mendocino, textos de conducta o huehuetlatolli (que significa “antigua palabra” o “plática de ancianos”), así como diversos escritos de cronistas españoles, como fray Bernardino de Sahagún, Diego Durán, Jerónimo de Mendieta y Juan Baptista de Pomar, se sabe que los hogares de alta jerarquía de la sociedad mexica eran polígamos, es decir, los hombres tenían diversas mujeres, aunque sólo una era responsable y dirigente de los cuidados y actividades de la casa y el linaje de la familia.

Pastrana Flores añadió que de igual manera, en el texto Historia general de las cosas de la Nueva España, de fray Bernardino de Sahagún, se menciona que las mujeres también asistían a las escuelas mexicas, en un tipo de calmécac (colegio para personas de alta jerarquía) femenino, así como al tepochcalli (para gente común), aunque se desconoce qué se les enseñaba.

Por otra parte, en el Códice Florentino se indica que algunas señoras mexicas se hallaban al interior de los colegios, posiblemente fungiendo como maestras, algo que hasta el momento no se ha corroborado.

“Los niños tenochcas incursionaban en las escuelas entre los seis y nueve años de edad, hasta los 15 o 19, cuando egresaban ya como adultos. Según se lee en dicho códice, al ingresar a los colegios los infantes ‘eran recibidos por ancianas’; en otro apartado se menciona a las mujeres ofrendadoras y ritualistas al interior del lugar, lo que sugiere que tal vez una parte del sector femenino se dedicaba a impartir enseñanzas en dichas instituciones”, comentó el historiador.

Miguel Pastrana continuó que las fuentes históricas antes mencionadas también hacen referencia a la participación de las mujeres dentro de actos públicos religiosos, en los cuales aportaban las ofrendas, pintaban a los involucrados y oraban.

“El tema del papel de la mujer en la cultura mexica es sumamente interesante, pero complejo por la falta de documentación al respecto, puesto que ni los evangelizadores ni sus informantes indígenas lo registraron de manera amplia, aunque sí hacen referencias breves de la vida cotidiana, donde invariablemente ellas eran protagonistas, lo cual es una rica veta de investigación para la historia, la antropología y la arqueología”, concluyó Miguel Pastrana.

La última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo de Coyolxauhqui, se dictará el próximo sábado 3 de marzo a las 10:00 horas en el Auditorio “Eduardo Matos Moctezuma”, del Museo de Templo Mayor, ubicado en la calle de Seminario 8, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Entrada gratuita.

*Fuente. INAH

lunes, 6 de febrero de 2012

Actualización de los paseos virtuales

Por fin ! hemos renovado y añadido algo en el blog. Hoy, que tenemos tiempo, hemos recuperado los enlaces de las visitas virtuales a diversos sitios arqueológicos y hemos añadido otros nuevos. De momento todos funcionan así que no perdais la oportunidad de daros una vuelta por Bonampak, Yaxchilán, Calakmul, Palenque, etcétera.

lunes, 23 de enero de 2012

Ciclo de conferencias "Religión indígena colonial"‏

El Posgrado en Estudios Mesoamericanos

y el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM

les extiende una cordial invitación a participar en el

Ciclo de conferencias sobre

"Religión indígena colonial",

que impartirán los doctores Sebastian van Doesburg y Michela Craveri

del 23 al 25 de enero de 2011,

de 17:00 a 20:00 hrs.

en el Aula Magna

del Instituto de Investigaciones Filológicas.


ENTRADA LIBRE

martes, 13 de diciembre de 2011

Hallazgo sonoro en objetos musicales prehispánicos


Un estudio de arqueoacústica, practicado en 125 instrumentos del área maya, revela que éstos emiten sonidos cuya escala no corresponde a la occidental, llamada “tipo maya”. Se trata de un proyecto emprendido por el INAH, que se aplica a colecciones de objetos musicales del Museo Nacional de Antropología


A partir de estudios de arqueoacústica, física, etnología e incluso ornitología (relativo a las aves), aplicados a 125 instrumentos musicales prehispánicos del área maya, un grupo de investigadores ha identificado que estos artefactos emiten sonidos cuya escala musical no corresponde a la occidental, es decir, tienen una gama propia, que preliminarmente los expertos han definido como “tipo maya”.

Dicha investigación se aplica por primera vez a ese conjunto de objetos, que forman parte de la colección permanente de la Sala Maya del Museo Nacional de Antropología, con la finalidad de recuperar el patrimonio intangible escondido en las cavidades de flautas, ocarinas, silbatos, trompetas y cornos, elaborados en cerámica o con las conchas de caracoles; en la superficie de caparazones (de tortugas) hechos sonar con percusión; en el golpeteo directo sobre tambores o en el sacudimiento de cascabeles y sonajas.

Luego de año y medio de desarrollo de este proyecto, emprendido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), los especialistas han identificado posibles resonancias empleadas por los antiguos mayas, de manera particular en ceremonias funerarias o agrícolas, para atraer la lluvia e imitar o cazar aves.

Es a partir de la ejecución de estos instrumentos prehispánicos, por parte de músicos de conservatorio —que también tocan instrumentos indígenas actuales—, como los investigadores buscan en los entramados sonoros de cada instrumento todas las escalas para hacerlo escuchar, de los cuales efectúan un registro sonoro, mismo que ha permitido identificar rangos entre los tonos y semitonos musicales.Mediante esta metodología, se ha determinado, por ejemplo, que entre las notas sol y sol sostenido emitidas por los artefactos mayas, los rangos detectados no corresponden a la música tocada con la escala occidental, gama que los expertos han definido como un posible tipo de “escala maya”.

Asimismo, se creía que la mayoría de las flautas prehispánicas ejecutaban escalas pentatónicas, es decir de cinco notas, que son las más simples y rudimentarias en la escala musical; ahora se está comprobando que varios de estos instrumentos de viento emiten rangos de sonido mucho más extensos, de manera que su análisis es muy complejo, como el caso de una flauta triple de la cual se obtuvieron 600 rangos sonoros.

El ejercicio anterior, denominado arqueología del sonido o arqueoacústica, es aplicado por primera vez en las colecciones del MNA, como parte de un proyecto emprendido con el fin de “renovar la visión que se tiene de las piezas, a través de estudios recientes auxiliados con la nueva tecnología”.

Diana Magaloni, directora del MNA, detalló que este tipo de piezas del museo están registradas y catalogadas, sin embargo hacía falta un estudio de los objetos que pudieron funcionar como instrumentos musicales, ya que la mayoría de las investigaciones estaban enfocadas en su naturaleza arqueológica, sin considerar los elementos intangibles.

El proyecto de investigación de instrumentos musicales prehispánicos del Museo Nacional de Antropología, es encabezado por Francisca Zalaquett, investigadora posdoctoral del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, quien ha trabajado de manera conjunta con la arqueóloga del INAH Federica Sodi Miranda, especialista en dicha civilización, así como con un equipo de investigadores de ambas instituciones, para estudiar uno por uno los 125 instrumentos musicales que se exhiben en el MNA, en el espacio dedicado a esta cultura prehispánica.

Una vez concluido el análisis de dichas piezas, que lleva 90% de avance, éste continuará con los objetos de este tipo que se hallan en las salas Culturas del Golfo de México y Mexica, dos de las más ricas en instrumentos musicales del Museo Nacional de Antropología. En la primera se calculan alrededor de 200 objetos creados para hacer sonidos, y en la segunda 40.

Francisca Zalaquett recordó que los instrumentos musicales prehispánicos mayas están clasificados por los especialistas en tres grupos: idiófonos (su generador de sonido es el propio cuerpo que vibra, como los cascabeles y las sonajas); membranófonos (suenan a partir de una membrana que vibra, como los tambores que se hacen oír con golpes directos); y aerófonos (suenan con el aire oscilante).

Los aerófonos —detalló— tienen diversas subclasificaciones, hay flautas sencillas, dobles, triples o cuádruples, pueden ser de tubo recto, transversas, globulares, globulares múltiples; también trompetas, elaboradas con caracoles o en forma de caracol con barro o arcilla; ocarinas y silbatos.“En los acervos del Museo Nacional de Antropología hay una gran variedad de todas las clases mencionadas; la investigación de este patrimonio comienza en las fuentes históricas y con los antecedentes del contexto arqueológico en el que fueron recuperadas las piezas, luego se hace un reconocimiento de su estado de conservación por parte de un restaurador del INAH, y cuando es necesario, la antropóloga física Josefina Bautista toma radiografías para analizar de manera colegiada si es posible ejecutarlos y efectuar más estudios para conocer su técnica de manufactura.

“Si el estado de conservación lo permite, y dependiendo del instrumento, éste es tocado por músicos profesionales, como Roberto Carbajal, músico concertista de flauta, actualmente miembro de la Orquesta Sinfónica del Estado de México y estudiante de maestría en etnomusicología, quien ejecuta los aerófonos, utilizando sus conocimientos en técnica de alientos y la educación de su oído, hasta recuperar todas las posibilidades de tonos que pueda emitir cada uno”.

Los instrumentos se tocan dentro de una cabina portátil, diseñada por físicos del Laboratorio de Cibernética de la Facultad de Ciencias de la UNAM, con madera de triplay y una espuma que absorbe el ruido externo, lo que permite grabar las diferentes escalas que alcanzan, sin elementos que distorsionen el sonido.

En el caso de los aerófonos, durante la ejecución en cabina se aplican diferentes tipos de soplidos, mismos que se graban para luego hacer su análisis sonoro y registrarlos en tablas donde se describe el tipo de soplo realizado y qué sonido se emitió en cada caso. El número de resonancias que se llega a ejecutar varía en cada instrumento; por ejemplo, los silbatos han dado hasta cuatro tipos; las ocarinas hasta ocho o nueve; y con las flautas hay más variedad, la flauta triple de la Sala Maya del MNA dio 600 combinaciones.

Este novedoso estudio también se ha realizado en piezas del Museo Regional de Yucatán “Palacio Cantón”, el Fuerte de San Miguel, en Campeche y las bodegas de resguardo de acervos de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, del Centro INAH-Campeche, de la Universidad Autónoma de Yucatán, y de la Zona Arqueológica de Calakmul.

Lo anterior con la finalidad de elaborar tablas de registro de escalas sonoras que ayuden a establecer los patrones sonoros de las diferentes áreas mayas, y poder compararlos con los de los instrumentos que alberga el MNA.

Datos como la representación de un sonido en la iconografía, los tipos de instrumentos musicales y su función en la sociedad mesoamericana ya han sido estudiados por diversos especialistas en fuentes documentales, etnográficas e iconográficas, pero no así el sonido. “En esta investigación se están grabando todos los sonidos posibles que puede emitir cada instrumento, y esa será nuestra aportación”, puntualizó Francisca Zalaquett.

El estudio nos está permitiendo establecer patrones sonoros relacionados con un significado, contexto social y momentos específicos de la vida cultural; con la ayuda de biólogos y ornitólogos también estamos ampliando el conocimiento sobre la relación entre los sonidos y las formas de muchos instrumentos.

“Hay una gran variedad de objetos modelados en barro con forma de animales; por ejemplo, ranas, que se encontraron enterradas como parte de ofrendas agrícolas, porque su canto se relacionaba con la lluvia; y una gran cantidad de especies de aves, como el búho, que se vinculaba al inframundo”, concluyó Zalaquett.

*Fuente. INAH

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ciclo de conferencias: “Arqueología de las tierras altas y la costa de Guatemala y El Salvador”



El Centro de Estudios Mayas de la UNAM les extiende una cordial invitación para asistir al

Ciclo de conferencias

“Arqueología de las tierras altas y la costa de Guatemala y El Salvador”

Se llevará a cabo los días 7, 8 y 9 de diciembre de 2011, a las 10:00 hrs., en el Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM. La entrada es gratuita y el programa es el siguiente:

Miércoles 7 de diciembre

10:00 hrs.

Raquel Macario (Proyecto Etnoarqueológico Q’umarkaj)

Marie Annereau-Fulbert (Centro de Estudios Mayas, IIFL, UNAM)

“Investigaciones arqueológicas recientes en el sitio de Q’umarkaj, El Quiché, Guatemala”

11:15 hrs.

Sonia Medrano (Proyecto Arqueológico Samabaj)

“Samabaj, un sitio subacuático en el Lago de Atitlán”

Modera: Lynneth S. Lowe

12:30- 12:45 hrs. RECESO

12:45 hrs.

Carlos Navarrete C. (Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM)

“Un proyecto de Arqueología Etnohistórica: las salinas de San Mateo Ixtatán”

Modera: Mauricio Ruiz Velasco


Jueves 8 de diciembre

10:00 hrs

Margarita Cossich Vielman (Posgrado en Estudios Mesoamericanos, FFyL, IIFL, UNAM)

“Análisis tipológico de los malacates de la costa sur de Guatemala"

11:00 hrs.

Edgar Carpio Rezzio (Universidad de San Carlos de Guatemala)

“Estudios recientes sobre las fuentes de obsidiana en Guatemala: importancia en el intercambio prehispánico”

12:15- 12:30 hrs. RECESO

12:30 hrs.

Christa Schieber de Lavarreda y Miguel Orrego Corzo

(Parque Arqueológico Nacional Tak’alik Ab’aj)

"Entre el altiplano y la planicie costera: Tak'alik Ab'aj, la ciudad puente entre el mundo olmeca y maya"

13:45 hrs.

Paul Amaroli (Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador)

“La influencia olmeca en el territorio de El Salvador: una reevaluación”

Moderador: Tomás Pérez Suárez.

Viernes 9 de diciembre

10:00 hrs

Shione Shibata (Departamento de Arqueología, Secretaría de Cultura de El Salvador)

“Investigaciones Arqueológicas en Tazumal (2004-2011), El Salvador”

11:15 hrs.

Marlon Escamilla (Universidad Tecnológica de El Salvador/Universidad de Vanderbilt)

“Las migraciones diaspóricas nahua-pipil del Postclásico Temprano: una aproximación al paisaje cultural de la Costa del Bálsamo, El Salvador”

12:30- 12:45 hrs. RECESO

12:45 hrs.

Federico Paredes (Departamento de Antropología, Universidad de Pennsylvania)

Símbolos locales y dinámicas regionales: la zona nuclear de las cabezas de Jaguar durante el Preclásico Tardío

Modera: Carlos Álvarez Asomoza

Mesa de discusión