viernes, 28 de septiembre de 2012
Conferencias del Dr. Payson Sheets
jueves, 20 de septiembre de 2012
Un papiro del siglo IV habla de un Jesucristo casado
sábado, 15 de septiembre de 2012
Ingreso a la posible tumba de uno de los primeros gobernantes de Palenque.
El espacio se halla al interior del Templo XX de esa zona arqueológica de Chiapas; podría contener los restos del fundador de la dinastía a la que perteneció el gobernante maya Pakal. La exploración y recuperación de materiales arqueológicos comenzará después de estabilizar la pintura mural que decora el espacio funerario.
lunes, 13 de agosto de 2012
II Coloquio de Maestría en Estudios Mesoamericanos
En el marco del Coloquio se llevarán a cabo dos conferencias magistrales a cargo del Dr. Alejandro de Ávila:
Lunes 27
La clasificación nominal de los seres vivos en Mesoamérica
Martes 28
Léxico y biogeografía en el Códice de la Cruz Badiano
Horario: 12 a 14 hrs.
Coloquio
Miércoles 29
09:30 – 09:40 Inauguración . Dra. María del Carmen Valverde Valdés
Mesa 1. Moderador: Dr. Ernesto Vargas Pacheco
09:40 – 10:10 “Área cultural: genealogía del término y primeros usos para entender la América antigua. El caso del Área Intermedia”. Antonio Jaramillo Arango
10:10 – 10:40 “Los Chontales prehispánicos de Tabasco-Campeche. En busca de su identidad étnica”. Adriana Hernández Granada
10:40 – 11:10 “La organización sociopolítica del asentamiento prehispánico de Zazacuala”. César Vázquez Vázquez
11:10 – 11:40 “El papel de Calakmul en los cambios políticos del Clásico Tardío en las Tierras Bajas mayas”. Pablo Alberto Mumary Farto
11:40 – 12:00 DISCUSIÓN PLENARIA
12:00 – 12:20 RECESO
Mesa 2. Moderador: Dr. Guilhem Olivier
12:20 – 12:50 “El árbol, su iconografía y cosmovisión en los códices mexicanos. El caso del Códice Borgia”. José Arturo Viezca Vizuet
12:50 – 13:20 “UTOK’ UPAKAL. Belicosidad, política y ritualidad en el armamento maya del Clásico”. Gabriela Rivera Acosta
13:20 – 13:50 “Más allá del complejo de las diosas madres: el caso de la diosa Xochiquetzalli”. Norma Patricia Rubio Mondragón
13:50 – 14:20 “Simbolismo de la turquesa en la cultura mexica”. Guadalupe Pieza Martínez
14:20 – 14:40 DISCUSIÓN PLENARIA
Jueves 30
Mesa 3. Moderadora: Dra. Martha Ilia Nájera Coronado
09:30 – 10:00 “Culto a los cerros en Milpa Alta”. Jaime Vázquez
10:00 – 10:30 “Bíxom Míxom: noción de alianza entre los Teenek veracruzanos”. Talia Lilith Lara Govea
10:30 – 11:00 “Xib’aj, espíritus del inframundo. Continuidad cosmológica maya en una comunidad ch’ol”. Daniel Moreno Zaragoza
11:00 – 11:30 “Animales y presagios entre los tojolabales de Saltillo, Las Margaritas, Chiapas”. Fernando Guerrero Martínez
11:30 – 11:50 DISCUSIÓN PLENARIA
11:50 – 12:10 Presentación de la revista Estudios Mesoamericanos. Berenice Alcántara y Ana Cecilia Martínez Hernández
12:10 – 12:30 RECESO
Mesa 4. Moderadora: Dra. Alicia María Juárez Becerril
12:30 – 13:00 “Ritualidad en torno a la locura en Catemaco, Veracrúz”. Christian Jesús Zubillaga Sánchez
13:00 – 13:30 “La palabra que cura: tradición oral y medicina tradicional en Amatlán de Quetzalcoatl, Morelos”. Carmen Macuil
13:30 – 14:00 “La Asociación del Divino Rostro. Otomíes del Alto Lerma”. María Cristina Córdova Ugalde
14:00 – 14:30 “La herencia de la cosmovisión mesoamericana en el culto a los Niños Dios en Xochimilco”. Jaime Bernardo Díaz Díaz
14:30 – 14:50 DISCUSIÓN PLENARIA
Viernes 31
Mesa 5. Moderador: Dr. Baltazar Brito Guadarrama
09:30 – 10:00 “Fuentes y estudios en trono al tzotzil colonial”. Rubén Borden Eng
10:00 – 10:30 “Estructura del “Título real de don Francisco Izquin Nehaib”. A. Rafael Flores Hernández
10:30 – 11:00 “Textos mexicas entre textos españoles”. Carlos Alberto Meza Meléndez
11:00 – 11:30 “Diego Durán y Hernando Alvarado Tezozomoc, dos recopiladores de huehuetlahtolli”. Ignacio Silva Cruz
11:30 – 11:50 DISCUSIÓN PLENARIA
11:50 – 12:10 RECESO
Mesa 6. Moderador: Dra. María del Carmen Valverde Valdés
12:10 – 12:40 “Territorio, memoria y sobrenaturaleza tarascas. Siglos XVI y XVII”. Carlos Daniel Altbach Pérez
12:40 – 13:10 “La música en la casa de la niebla: el canto de Ixcozauhqui”. Osiris Sinuhé González Romero
13:10 – 13:40 “Objetividad y (Objetividad), modos de explicaciones históricas en Chimalpain”. Iván Lina Ramos
13:40 – 14:10 “El ritual Xochitlalli: ofrenda florida a la Madre-Tierra en la celebración del año nuevo mexica”. Marina Prieto Avendaño
14:10 – 14:30 DISCUSIÓN PLENARIA
14:30 – 14:40 Clausura con el grupo de Son Jarocho “Torito de Limón”
viernes, 29 de junio de 2012
Maya Scholar Deciphers Meaning of Newly Discovered Monument That Refers to 2012
*FUENTE. http://www.utexas.edu/opa/wordpress/know/2012/06/28/la-corona/
http://link.brightcove.com/services/player/bcpid42804654001?bckey=AQ~~,AAAABvaL8JE~,ufBHq_I6FnyW5vEkcwl_fb_9itzlU5tt&bctid=1711160208001
domingo, 17 de junio de 2012
Se cumplen 60 años del descubrimiento de la tumba de Pakal
Fuente, INAH.
sábado, 9 de junio de 2012
Exhiben entierro milenario de gobernante maya
Los enseres mortuorios que acompañaron hace más de 1,000 años al señor Kalom ´Uk´uw, gobernante maya de la ciudad prehispánica de Dzibilchaltún, en Yucatán, cuyo entierro fue descubierto en 1994 por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), se exhiben por primera vez reunidos en un montaje que explica la importancia de este personaje y los orígenes del nombre de dicha urbe.
Los objetos forman parte de los nuevos acervos que presenta el Museo del Pueblo Maya de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, reabierto al público hace unas semanas, luego de un proceso de reestructuración mediante el cual se actualizaron sus contenidos y museografía.
Una de las piezas más importantes del ajuar funerario en exhibición es un hueso de una especie pequeña de venado (yuc) —de apenas 20 cm de largo—, que tiene impresa en bajorrelieve una escena alusiva al inframundo, y un texto de 12 bloques jeroglíficos escritos en doble columna.
El texto jeroglífico sigue el patrón de los “rótulos de nombre”. En los primeros bloques, la escritura indica el objeto, denominado ú-hach-ih bak (el hueso raspado de) y el nombre del dueño, que consta de cuatro signos con valor fonético (deferencia relevante en el sistema de sonidos de dos idiomas): kalom, que significa “el que abre”, de acuerdo con el arqueólogo Maldonado, un título que se atribuye a Chaac, dios maya de la lluvia; el siguiente glifo se compone de tres signos que se leen ´u-k´u-wi, donde uk significa llorar, beber o tener sed.
El nombre completo se refiere al dios Chaac como abridor de las nubes para que caiga la lluvia, y probablemente alude a la función de su portador como sacerdote o chamán hacedor de lluvia, explicó el especialista.
Además del nombre del gobernante de las tierras bajas del norte (Kalom ´Uk’uw), el hueso de venado contiene el glifo emblema del sitio de Dzibilchaltún, cuyo símbolo —hasta la fecha— sólo se ha localizado en tres textos, uno de los cuales corresponde a esta pieza.
A decir del arqueólogo, esta pieza con jeroglíficos es altamente significativa, porque la inscripción es la más completa encontrada hasta el momento Dzibilchaltún, y prueba además que los gobernantes del norte de lo que hoy es el área maya, seguían patrones funerarios semejantes a los que practicaba la nobleza de la zona sur de esta antigua civilización.
El investigador Rubén Maldonado comentó que en la nueva museografía del Museo del Pueblo Maya también se presentan cinco de las 20 vasijas que integraban dicha ofrenda; una de ellas es la que contenía los fragmentos de huesos y cenizas del gobernante incinerado.
El señor Kalom 'Uk'uw es el gobernante mejor conocido de Dzibilchaltún. Se sabe que dirigió los destinos de la urbe maya por lo menos durante un periodo de 20 años, a fines del siglo VIII o principios del IX, anterior a 840 d.C. Su nombre está identificado en tres elementos del sitio arqueológico: en el hueso de venado con jeroglíficos, en un dintel y en el monumento denominado Estela 19.
En dicha estela el soberano se ve de perfil y luce un tocado que representa al dios Chaac, acompañado de una hilera de glifos con una inscripción que refiere el nombre de Kalom ´Uk´uw Chan Chak, gobernante de Ch´iy Chan Ti Ho´.
Además se exhibe el cajete con el que estaba tapada la vasija que contenía los restos del dignatario. Es un recipiente de cerámica policroma, procedente del área maya del Usumacinta, en su exterior tiene plasmado a un personaje de alto rango, de cuya boca sale una voluta y en la mano derecha sostiene un signo que alude a una estrella.
El entierro del señor Kalom ´Uk´uw se localizó durante las exploraciones efectuadas en 1994, debajo del piso del cuarto central de la Estructura 42, ubicada en la Plaza Central de Dzibilchaltún; se componía de cuatro ollas que contenían cenizas, los recipientes estaban tapados con platos trípodes; la vasija de mayor tamaño guardaba los restos del gobernante.
El arqueólogo Maldonado explicó que fray Diego de Landa registró, en el siglo XVI, el dato de que los mayas de Yucatán enterraban a sus muertos con ofrendas dentro de sus casas, y que “los cuerpos de los señores y gente de mucha valía eran quemados y sus cenizas colocadas en vasijas grandes, y sobre ellas edificaban templos.
El Museo del Pueblo Maya se ubica dentro de la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en Yucatán. Horario: lunes a domingo, de 8:00 a 16:00 horas. Costo: 55 pesos. Entrada libre a maestros, estudiantes, niños menores de 13 años, pensionados, jubilados, maestros y estudiantes con credencial vigente. Domingo: acceso libre a público nacional y extranjeros residentes.
viernes, 8 de junio de 2012
Descubren otra punta clovis en el norte de México
Una nueva punta Clovis de alrededor de 12,000 años de antigüedad y en perfecto estado de conservación fue descubierta en el sitio arqueológico Fin del Mundo, en el semidesierto de Sonora, considerado un paraíso del periodo Pleistoceno Terminal, donde grupos de cazadores-recolectores elaboraron herramientas de piedra y practicaron la cacería de grandes animales hace 10,000 y 12,500 años.
El descubrimiento se registró durante la cuarta temporada de exploraciones arqueológicas efectuada en la primavera de este año, en la que se dio continuidad a la excavación de la Unidad 1, donde desde 2007 hasta la fecha se han encontrado diversas herramientas de lítica tipo Clovis y huesos de dos ejemplares de un animal extinto, llamado gonfoterio (parecido al mamut), lo que permite advertir una escena de cacería del Pleistoceno.
La punta Clovis es un tipo de herramienta elaborada en piedra por los grupos Clovis, considerados por mucho tiempo los primeros pobladores del continente americano, cuyos vestigios se han fechado en alrededor de 12,000 años, correspondiente al periodo Pleistoceno Terminal.
La arqueóloga Guadalupe Sánchez, directora del proyecto de investigación en Fin del Mundo, desarrollado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) con apoyo de la Universidad de Arizona y National Geographic Society, destacó que el descubrimiento de esta nueva punta de proyectil se suma a otros ocurridas entre 2007 y 2011, “y viene a reforzar la idea de que en este sitio del norte de México habitaron los Clovis por largo tiempo y que debieron cazar gonfoterios, un animal cuyos restos no se habían encontrado en relación con el hombre en América.
La punta de proyectil, abundó la arqueóloga del INAH, se descubrió a ocho centímetros por debajo del contexto donde en 2008 se halló una mandíbula y fragmentos del cráneo de un gonfoterio; debajo y alrededor de esta pieza lítica había gran cantidad de pedazos de diente —de entre 1 y 2 cm de largo—, que podrían pertenecer al maxilar de este mismo proboscídeo (antepasado del elefante).
El artefacto, elaborado en riolita, se halló en perfecto estado de conservación, mide 11 centímetros de largo, tiene la base cóncava, esta pulido y sus bordes aún tienen filo, por lo que los arqueólogos piensan que el cazador pudo perderlo durante el forcejeo con el animal.
Guadalupe Sánchez indicó que además de la punta Clovis, durante la más reciente fase de exploración en el sitio arqueológico Fin del Mundo, también se descubrieron cuatro fragmentos de carbón, que estaban en el mismo estrato donde se encontró la punta; “tal vez ese carbón se convierta en el hallazgo más importante de la temporada de investigación, porque da la oportunidad de fechar con precisión el evento de cacería que estamos identificando que, de manera preliminar, hemos calculado de una antigüedad de entre 10,000 y 12,500 años”.
Además, añadió, a través de recorridos sistemáticos de superficie, es decir, la búsqueda meticulosa sobre el suelo, se registraron cuatro nuevos puntos con vestigios arqueológicos. “En dos de ellos, ubicados en las inmediaciones de Fin del Mundo, se identificaron campamentos Clovis. En el primero, denominado Localidad 10, se encontraron tres bases de puntas de proyectil (es decir la herramienta rota sin la punta) y otros artefactos líticos de la misma filiación cultural: una preforma (piezas que no fueron terminadas), tres raspadores y navajas; en tanto que en el segundo, llamado Localidad 23, se hallaron dos preformas y un raspador.
La arqueóloga Sánchez resaltó que en este último punto del sitio, se efectuaron diversas pruebas con un barreno, cuyos resultados arrojan una alta probabilidad de que existan contextos arqueológicos enterrados, por lo que se prevé su excavación en próximas temporadas.
En lo que se refiere a los otros dos puntos descubiertos, que los especialistas han denominado como Localidad 21 y Localidad 22, la experta del INAH especificó que se trata de un par de lomas ubicadas en el sector Este del sitio, en cuya superficie hay grandes rocas de riolita. Junto a estas piedras se encontraron núcleos subprismáticos, lascas grandes y desechos de talla, indicativos de que se trata de yacimientos de explotación de riolita.
“Muchas de las herramientas (bifaciales grandes, preformas y por lo menos dos puntas de proyectil Clovis) están elaboradas en riolita, seguramente los grupos Clovis de Fin del Mundo utilizaron los yacimientos de las localidades 21 y 22 para hacer sus artefactos”.
Hasta la fecha, en Fin del Mundo se han encontrado un total de 25 puntas Clovis (seis de ellas completas, todas en la Localidad 1), así como otras herramientas líticas de la misma filiación cultural, que consisten en 45 raspadores, 31 navajas, cuatro núcleos de navajas y 38 bifaciales.
Cabe recordar que este sitio está compuesto por varias localidades de importancia arqueológica, geológica y paleoambiental que se han descubierto de manera paulatina entre 2007 y 2012; en una de ellas se registró el evento de cacería del gonfoterio, ocurrido posiblemente hace 10,000 y 12,500 años; las otras tres áreas se han definido como campamentos, y dos de éstas son yacimientos de riolita.
“Todos estos lugares hacen de Fin del Mundo uno de los sitios Clovis más importantes del oeste de Norteamérica y el más importante de México”, destacó Guadalupe Sánchez, al concluir que el estudio de este sitio es de gran importancia para la historia de Sonora y de México, toda vez que contiene depósitos preservados en los que se pueden observar algunos aspectos del comportamiento de los primeros hombres que poblaron el continente, amén de que brinda un registro detallado de la fauna, flora y los cambios climáticos extremos que ocurrieron al terminar la época glacial, y de cómo comenzó a formarse el desierto sonorense.
*Fuente. INAH
viernes, 18 de mayo de 2012
Los murales de Chii`k Naab: Calakmul. La conservación de pintura mural en clima tropical.
| Foto: Ramón Carrasco Vargas. |
Uno de los principios a seguir fue la creación de una cubierta que permitiera no sólo proteger y conservar las pinturas, sino integrar al basamento al entorno urbano, respetando la estructuración urbanística, con el fin de establecer una conexión homogénea entre los edificios y espacios exteriores. Se buscó entonces establecer una renovación funcional que permitirá conservar la armonía urbanística y la tipología constructiva de los edificios. Además de la cubierta también se aplicó la propuesta innovadora de la utilización de nanopartículas de hidróxido de calcio, lo cual implica una reducción en las partículas en suspensión.
*Fuente. http://whc.unesco.org/es/actividades/685/
miércoles, 16 de mayo de 2012
Hallan en Guatemala antiguo calendario astronómico maya
martes, 20 de marzo de 2012
Machu Picchu se llamaba Patallaqta
Quien asegura tener pruebas de esto es la historiadora española Mari Carmen Martín Rubio, basándose en un texto en el capítulo XXXII de la Suma y narración de los incas, la crónica de Juan de Betanzos. En él se dice que el inca Pachacútec, forjador de la máxima expansión del imperio del Tahuantinsuyo, pidió ser enterrado en “sus casas de Patallaqta”. La afirmación exige explicaciones. “Aparentemente hay una contradicción porque Pachacuti (prefiere esta denominación a la de Pachacútec) dice a la vez que quiere que su cuerpo quede en el templo principal de Coricancha, en el Cuzco. Un lugar donde se exhibían para el culto las momias de los gobernantes incas. Lo recogen otras crónicas, como las de Sarmiento de Gamboa, Pedro Acosta y también Polo de Ondegardo, que encontró la momia de Pachacuti y la llevó a Lima, donde la vio el inca Garcilaso de la Vega. Pero Betanzos dice que lo enterraron en una vasija de barro en Patallaqta”. Según la historiadora, al morir un inca se hacían al menos dos bultos. Uno era el cuerpo embalsamado, el otro contenía algunos órganos y los recortes de pelo y uñas de toda su vida.
“Pachacuti no solo era un gran guerrero, sino mejor administrador y guía religioso. Llegó a estructurar una sociedad cuasi perfecta. La ciudadela que mandó construir en Patallaqta, en la ceja de selva, era el centro administrativo de un territorio muy fértil aunque de escarpadas montañas. Allí se construyó un sistema de terrazas escalonadas, conocidas como andenes, donde se sembraron grandes provisiones. El nombre de Machu Picchu significa ‘montaña vieja’. Sin embargo, en quechua montaña se dice orqo. Picchu es un derivado de ‘pico’, en castellano. No es su nombre original”, puntualiza.
Martin Rubio encontró en 1987 en la biblioteca Bartolomé March, de Palma de Mallorca, 82 capítulos de la Suma y narración de los incas, de Juan de Betanzos, escrita en 1551, de la que solo se conocían 18. Se trata de una crónica de la conquista desde el punto de vista de los incas encargada a este temprano traductor del quechua por el virrey Antonio de Mendoza para conocer la genealogía de sus gobernantes anteriores. La situación de Betanzos era privilegiada para este fin. Hidalgo de origen gallego y vasco, Juan Díez de Betanzos Arauz se casó con la prima y esposa principal del inca Atahualpa, Cuxirimay Ocllo, bautizada como Angelina Yupanqui. Bisnieta de Pachacuti y casada con el último inca poco antes de su ejecución en 1533, la joven viuda contrajo matrimonio después con Francisco Pizarro (unos 40 años mayor), con quien tuvo dos hijos. Tras el asesinato del conquistador en 1541 —ella contaba entonces entre 20 y 25 años— , se casó con Betanzos, con el que llegó a tener tres hijos. Ella le proporcionó acceso a los viejos nobles y maestros incas, quienes le relataron de primera mano la historia de su pueblo.
La teoría del nombre de Patallaqta no es nueva, pero este documento la confirma, según Martín Rubio. Así lo corrobora el historiador y arqueólogo peruano Federico Kaufmann Doig, que actualmente supervisa un libro monumental sobre Machu Picchu. Él considera factible que Patallaqta haya sido el nombre original.
Situada entre dos imponentes montañas a 2.360 metros sobre el nivel del mar, rodeada de quebradas y ante el profundo cañón del río Urubamba, la ciudadela contaba con menos de 400 habitantes. “Allí se redistribuía, almacenaba y contabilizaban productos de la tierra. Los campesinos eran mitimaes, reclutados en otras regiones para estas tareas. Los tributos que se les exigían eran muy altos y con frecuencia se sublevaban. La presencia de Pachacuti, que los doblegó, era importante para mantener el orden. El culto a los muertos justificaba su presencia”, afirma la historiadora.
Martín Rubio, que hizo su tesis doctoral sobre La ciudad inca, sabe de lo que habla. “No resulta extraño que Pachacuti quiera ser enterrado allí. El arqueólogo Luis G. Lumbreras asegura que hay bóvedas para un enterramiento importante”.
*Fuente. El País
sábado, 3 de marzo de 2012
La importancia de la mujer en la sociedad mexicana
Algunos de los deberes que tenían las mujeres mexicas de alto rango al interior de sus hogares, como realizar rituales de guerra para el triunfo de sus maridos y combatientes, o su rol de educadoras en instituciones de enseñanza, como el calmécac y el tepochcalli, serán dados a conocer este sábado en la última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo del monolito de la diosa Coyolxauhqui, que se realiza en el Museo del Templo Mayor.
La investigación, encaminada a profundizar en la educación femenina en la antigua Tenochtitlan, es una de las primeras en abordar esta temática, pues si bien existen antecedentes sobre la instrucción de los mexicas —realizadas por los historiadores y escritores Miguel León-Portilla, Alfredo López Austin y José Rubén Romero—, no había alguna que se dedicara particularmente a las mujeres.
El estudio será presentado el próximo 3 de marzo en dicho foro académico, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) para dar a conocer nuevas investigaciones en torno a esta civilización prehispánica, donde el historiador Miguel Pastrana Flores, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impartirá la ponencia El corazón del hogar. La educación femenina entre los mexicas.
Al respecto, el investigador adelantó que las mujeres mexicas tenían un rol importante, tanto en la cotidianidad y en sucesos relevantes de la familia —como administradoras de los bienes del hogar y dirigentes de rituales al interior del mismo—, así como en el ámbito social, en el que se desempeñaban como educadoras.
“Su papel era de suma importancia, porque complementaba las funciones que el hombre hacía al exterior de la comunidad, como las guerras, las conquistas, los rituales públicos y el cobro de tributos; el sector femenino por tanto se ocupaba de las actividades internas, como los rituales hogareños, los códigos de comportamiento, el arte culinario, la administración de los bienes de la casa y el desarrollo económico de cada familia, al ser las encargadas de la producción de textiles y de diversos productos para el trueque”.
Miguel Pastrana abundó que el sector femenino de Tenochtitlan tenía desde la infancia la obligación de ser “el centro de conciencia y equilibrio de la familia, como lo refiere un fragmento de las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, donde se describe el nacimiento de una niña a quien la partera indica, frente a las demás mujeres de la comunidad, que deberá ‘ser el corazón de su hogar’, en referencia a que la mujer deberá ser el equilibrio y soporte de su estirpe.
“En el caso de las mujeres pillis, que eran aquellas que pertenecían al alto rango social tenochca —y a las que se enfoca el estudio—, éstas estaban destinadas a ser las futuras esposas de jefes guerreros, altos funcionarios y gobernantes mexicas, por lo que recibían dos tipos de educación: la práctica, utilizada para la vida cotidiana, y la ritual, que se desarrollaba en días o circunstancias específicas y, que a su vez, incluían el aspecto religioso”, explicó el especialista del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.
Respecto a la educación ritual, indicó Pastrana Flores, las mujeres debían mantener limpio el hogar y hacer diariamente ofrendas con hule, copal y alimentos, que se colocaban en el altar que cada hogar tenía; así como convocar y dirigir a los demás miembros de la familia a participar en su cuidado y en las oraciones cotidianas.
“Un ejemplo de estas actividades eran los rituales realizados dentro de las casas de los guerreros o cobradores de tributos poco antes de que partieran. La esposa se ponía pintura facial con tizne y se vestía con ropas viejas y maltratadas, buscando que su apariencia fuera de tristeza y angustia; se ofrecían cantos y oraciones a los dioses pidiendo la bienaventuranza de los guerreros y triunfo en sus campañas.
“Al regreso del hombre, la mujer realizaba otro ritual, en este caso de bienvenida, para agradecer a los dioses la victoria y el retorno de su esposo; se ofrendaban guisos finos (con alimentos restringidos a la población común), se utilizaban ropas elegantes con tejidos delicados y diseños hechos con plumas, y en ocasiones se ofrecían algunos de los productos que el combatiente o recaudador de tributos traían de su expedición”.
Por otro lado, la enseñanza práctica que recibían las mujeres pillis se orientaba a fines cotidianos, entre ellos realizar tejidos e hilados finos, y tener una magnifica preparación culinaria que abarcara suculentas comidas hechas con ingredientes exclusivos para personas de alto rango, como la carne de pelícano o el chocolate.
Además, añadió Miguel Pastrana, debían saber los códigos de comportamiento y expresiones del lenguaje corporal según las circunstancias o los lugares (hogar, templo, adoratorio), así como hacer actividades de aseo, como barrer diariamente la casa a primera hora con la intención de “sacar todos los pecados y vicios del hogar”. Al mismo tiempo las pillis se encargaban de la administración de las telas, joyas y alimentos al interior de la casa.
El historiador dijo que a partir de fuentes documentales, como los códices Florentino y Mendocino, textos de conducta o huehuetlatolli (que significa “antigua palabra” o “plática de ancianos”), así como diversos escritos de cronistas españoles, como fray Bernardino de Sahagún, Diego Durán, Jerónimo de Mendieta y Juan Baptista de Pomar, se sabe que los hogares de alta jerarquía de la sociedad mexica eran polígamos, es decir, los hombres tenían diversas mujeres, aunque sólo una era responsable y dirigente de los cuidados y actividades de la casa y el linaje de la familia.
Pastrana Flores añadió que de igual manera, en el texto Historia general de las cosas de la Nueva España, de fray Bernardino de Sahagún, se menciona que las mujeres también asistían a las escuelas mexicas, en un tipo de calmécac (colegio para personas de alta jerarquía) femenino, así como al tepochcalli (para gente común), aunque se desconoce qué se les enseñaba.
Por otra parte, en el Códice Florentino se indica que algunas señoras mexicas se hallaban al interior de los colegios, posiblemente fungiendo como maestras, algo que hasta el momento no se ha corroborado.
“Los niños tenochcas incursionaban en las escuelas entre los seis y nueve años de edad, hasta los 15 o 19, cuando egresaban ya como adultos. Según se lee en dicho códice, al ingresar a los colegios los infantes ‘eran recibidos por ancianas’; en otro apartado se menciona a las mujeres ofrendadoras y ritualistas al interior del lugar, lo que sugiere que tal vez una parte del sector femenino se dedicaba a impartir enseñanzas en dichas instituciones”, comentó el historiador.
Miguel Pastrana continuó que las fuentes históricas antes mencionadas también hacen referencia a la participación de las mujeres dentro de actos públicos religiosos, en los cuales aportaban las ofrendas, pintaban a los involucrados y oraban.
“El tema del papel de la mujer en la cultura mexica es sumamente interesante, pero complejo por la falta de documentación al respecto, puesto que ni los evangelizadores ni sus informantes indígenas lo registraron de manera amplia, aunque sí hacen referencias breves de la vida cotidiana, donde invariablemente ellas eran protagonistas, lo cual es una rica veta de investigación para la historia, la antropología y la arqueología”, concluyó Miguel Pastrana.
La última conferencia del ciclo conmemorativo al 34° aniversario del hallazgo de Coyolxauhqui, se dictará el próximo sábado 3 de marzo a las 10:00 horas en el Auditorio “Eduardo Matos Moctezuma”, del Museo de Templo Mayor, ubicado en la calle de Seminario 8, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Entrada gratuita.
*Fuente. INAH
lunes, 6 de febrero de 2012
Actualización de los paseos virtuales
lunes, 23 de enero de 2012
Ciclo de conferencias "Religión indígena colonial"
El Posgrado en Estudios Mesoamericanos
y el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM
les extiende una cordial invitación a participar en el
Ciclo de conferencias sobre
"Religión indígena colonial",
que impartirán los doctores Sebastian van Doesburg y Michela Craveri
del 23 al 25 de enero de 2011,
de 17:00 a 20:00 hrs.
en el Aula Magna
del Instituto de Investigaciones Filológicas.
ENTRADA LIBRE
martes, 13 de diciembre de 2011
Hallazgo sonoro en objetos musicales prehispánicos
A partir de estudios de arqueoacústica, física, etnología e incluso ornitología (relativo a las aves), aplicados a 125 instrumentos musicales prehispánicos del área maya, un grupo de investigadores ha identificado que estos artefactos emiten sonidos cuya escala musical no corresponde a la occidental, es decir, tienen una gama propia, que preliminarmente los expertos han definido como “tipo maya”.
Dicha investigación se aplica por primera vez a ese conjunto de objetos, que forman parte de la colección permanente de la Sala Maya del Museo Nacional de Antropología, con la finalidad de recuperar el patrimonio intangible escondido en las cavidades de flautas, ocarinas, silbatos, trompetas y cornos, elaborados en cerámica o con las conchas de caracoles; en la superficie de caparazones (de tortugas) hechos sonar con percusión; en el golpeteo directo sobre tambores o en el sacudimiento de cascabeles y sonajas.
Luego de año y medio de desarrollo de este proyecto, emprendido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), los especialistas han identificado posibles resonancias empleadas por los antiguos mayas, de manera particular en ceremonias funerarias o agrícolas, para atraer la lluvia e imitar o cazar aves.
Es a partir de la ejecución de estos instrumentos prehispánicos, por parte de músicos de conservatorio —que también tocan instrumentos indígenas actuales—, como los investigadores buscan en los entramados sonoros de cada instrumento todas las escalas para hacerlo escuchar, de los cuales efectúan un registro sonoro, mismo que ha permitido identificar rangos entre los tonos y semitonos musicales.Mediante esta metodología, se ha determinado, por ejemplo, que entre las notas sol y sol sostenido emitidas por los artefactos mayas, los rangos detectados no corresponden a la música tocada con la escala occidental, gama que los expertos han definido como un posible tipo de “escala maya”.
Asimismo, se creía que la mayoría de las flautas prehispánicas ejecutaban escalas pentatónicas, es decir de cinco notas, que son las más simples y rudimentarias en la escala musical; ahora se está comprobando que varios de estos instrumentos de viento emiten rangos de sonido mucho más extensos, de manera que su análisis es muy complejo, como el caso de una flauta triple de la cual se obtuvieron 600 rangos sonoros.
El ejercicio anterior, denominado arqueología del sonido o arqueoacústica, es aplicado por primera vez en las colecciones del MNA, como parte de un proyecto emprendido con el fin de “renovar la visión que se tiene de las piezas, a través de estudios recientes auxiliados con la nueva tecnología”.
Diana Magaloni, directora del MNA, detalló que este tipo de piezas del museo están registradas y catalogadas, sin embargo hacía falta un estudio de los objetos que pudieron funcionar como instrumentos musicales, ya que la mayoría de las investigaciones estaban enfocadas en su naturaleza arqueológica, sin considerar los elementos intangibles.
El proyecto de investigación de instrumentos musicales prehispánicos del Museo Nacional de Antropología, es encabezado por Francisca Zalaquett, investigadora posdoctoral del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, quien ha trabajado de manera conjunta con la arqueóloga del INAH Federica Sodi Miranda, especialista en dicha civilización, así como con un equipo de investigadores de ambas instituciones, para estudiar uno por uno los 125 instrumentos musicales que se exhiben en el MNA, en el espacio dedicado a esta cultura prehispánica.
Una vez concluido el análisis de dichas piezas, que lleva 90% de avance, éste continuará con los objetos de este tipo que se hallan en las salas Culturas del Golfo de México y Mexica, dos de las más ricas en instrumentos musicales del Museo Nacional de Antropología. En la primera se calculan alrededor de 200 objetos creados para hacer sonidos, y en la segunda 40.
Francisca Zalaquett recordó que los instrumentos musicales prehispánicos mayas están clasificados por los especialistas en tres grupos: idiófonos (su generador de sonido es el propio cuerpo que vibra, como los cascabeles y las sonajas); membranófonos (suenan a partir de una membrana que vibra, como los tambores que se hacen oír con golpes directos); y aerófonos (suenan con el aire oscilante).
Los aerófonos —detalló— tienen diversas subclasificaciones, hay flautas sencillas, dobles, triples o cuádruples, pueden ser de tubo recto, transversas, globulares, globulares múltiples; también trompetas, elaboradas con caracoles o en forma de caracol con barro o arcilla; ocarinas y silbatos.“En los acervos del Museo Nacional de Antropología hay una gran variedad de todas las clases mencionadas; la investigación de este patrimonio comienza en las fuentes históricas y con los antecedentes del contexto arqueológico en el que fueron recuperadas las piezas, luego se hace un reconocimiento de su estado de conservación por parte de un restaurador del INAH, y cuando es necesario, la antropóloga física Josefina Bautista toma radiografías para analizar de manera colegiada si es posible ejecutarlos y efectuar más estudios para conocer su técnica de manufactura.
“Si el estado de conservación lo permite, y dependiendo del instrumento, éste es tocado por músicos profesionales, como Roberto Carbajal, músico concertista de flauta, actualmente miembro de la Orquesta Sinfónica del Estado de México y estudiante de maestría en etnomusicología, quien ejecuta los aerófonos, utilizando sus conocimientos en técnica de alientos y la educación de su oído, hasta recuperar todas las posibilidades de tonos que pueda emitir cada uno”.
Los instrumentos se tocan dentro de una cabina portátil, diseñada por físicos del Laboratorio de Cibernética de la Facultad de Ciencias de la UNAM, con madera de triplay y una espuma que absorbe el ruido externo, lo que permite grabar las diferentes escalas que alcanzan, sin elementos que distorsionen el sonido.
En el caso de los aerófonos, durante la ejecución en cabina se aplican diferentes tipos de soplidos, mismos que se graban para luego hacer su análisis sonoro y registrarlos en tablas donde se describe el tipo de soplo realizado y qué sonido se emitió en cada caso. El número de resonancias que se llega a ejecutar varía en cada instrumento; por ejemplo, los silbatos han dado hasta cuatro tipos; las ocarinas hasta ocho o nueve; y con las flautas hay más variedad, la flauta triple de la Sala Maya del MNA dio 600 combinaciones.
Este novedoso estudio también se ha realizado en piezas del Museo Regional de Yucatán “Palacio Cantón”, el Fuerte de San Miguel, en Campeche y las bodegas de resguardo de acervos de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, del Centro INAH-Campeche, de la Universidad Autónoma de Yucatán, y de la Zona Arqueológica de Calakmul.
Lo anterior con la finalidad de elaborar tablas de registro de escalas sonoras que ayuden a establecer los patrones sonoros de las diferentes áreas mayas, y poder compararlos con los de los instrumentos que alberga el MNA.
Datos como la representación de un sonido en la iconografía, los tipos de instrumentos musicales y su función en la sociedad mesoamericana ya han sido estudiados por diversos especialistas en fuentes documentales, etnográficas e iconográficas, pero no así el sonido. “En esta investigación se están grabando todos los sonidos posibles que puede emitir cada instrumento, y esa será nuestra aportación”, puntualizó Francisca Zalaquett.
El estudio nos está permitiendo establecer patrones sonoros relacionados con un significado, contexto social y momentos específicos de la vida cultural; con la ayuda de biólogos y ornitólogos también estamos ampliando el conocimiento sobre la relación entre los sonidos y las formas de muchos instrumentos.
“Hay una gran variedad de objetos modelados en barro con forma de animales; por ejemplo, ranas, que se encontraron enterradas como parte de ofrendas agrícolas, porque su canto se relacionaba con la lluvia; y una gran cantidad de especies de aves, como el búho, que se vinculaba al inframundo”, concluyó Zalaquett.
*Fuente. INAH
lunes, 5 de diciembre de 2011
Ciclo de conferencias: “Arqueología de las tierras altas y la costa de Guatemala y El Salvador”

El Centro de Estudios Mayas de la UNAM les extiende una cordial invitación para asistir al
Ciclo de conferencias
Miércoles 7 de diciembre
10:00 hrs.
Raquel Macario (Proyecto Etnoarqueológico Q’umarkaj)
Marie Annereau-Fulbert (Centro de Estudios Mayas, IIFL, UNAM)
“Investigaciones arqueológicas recientes en el sitio de Q’umarkaj, El Quiché, Guatemala”
11:15 hrs.
Sonia Medrano (Proyecto Arqueológico Samabaj)
“Samabaj, un sitio subacuático en el Lago de Atitlán”
Modera: Lynneth S. Lowe
12:30- 12:45 hrs. RECESO
12:45 hrs.
Carlos Navarrete C. (Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM)
“Un proyecto de Arqueología Etnohistórica: las salinas de San Mateo Ixtatán”
Modera: Mauricio Ruiz Velasco
Jueves 8 de diciembre
10:00 hrs
Margarita Cossich Vielman (Posgrado en Estudios Mesoamericanos, FFyL, IIFL, UNAM)
“Análisis tipológico de los malacates de la costa sur de Guatemala"
11:00 hrs.
Edgar Carpio Rezzio (Universidad de San Carlos de Guatemala)
“Estudios recientes sobre las fuentes de obsidiana en Guatemala: importancia en el intercambio prehispánico”
12:15- 12:30 hrs. RECESO
12:30 hrs.
Christa Schieber de Lavarreda y Miguel Orrego Corzo
(Parque Arqueológico Nacional Tak’alik Ab’aj)
"Entre el altiplano y la planicie costera: Tak'alik Ab'aj, la ciudad puente entre el mundo olmeca y maya"
13:45 hrs.
Paul Amaroli (Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador)
“La influencia olmeca en el territorio de El Salvador: una reevaluación”
Moderador: Tomás Pérez Suárez.Viernes 9 de diciembre
10:00 hrs
Shione Shibata (Departamento de Arqueología, Secretaría de Cultura de El Salvador)
“Investigaciones Arqueológicas en Tazumal (2004-2011), El Salvador”
11:15 hrs.
Marlon Escamilla (Universidad Tecnológica de El Salvador/Universidad de Vanderbilt)
“Las migraciones diaspóricas nahua-pipil del Postclásico Temprano: una aproximación al paisaje cultural de la Costa del Bálsamo, El Salvador”
12:30- 12:45 hrs. RECESO
12:45 hrs.
Federico Paredes (Departamento de Antropología, Universidad de Pennsylvania)
“Símbolos locales y dinámicas regionales: la zona nuclear de las cabezas de Jaguar durante el Preclásico Tardío”
Modera: Carlos Álvarez Asomoza
Mesa de discusión
